Por Juanita León · 09 de Julio de 2016

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El plan de sustitución de cultivos que arranca este domingo en Briceño medirá la capacidad de las Farc para convencer a los cocaleros de que dejen de cultivar y la del Gobierno para cumplir con los acuerdos de la Habana.

El proyecto se hará en este municipio antioqueno de ocho mil personas en donde las Farc han tenido presencia durante años y donde también se ha llevado a cabo el proyecto conjunto entre gobierno y guerrilla de desminado.

Precisamente porque ya había un trabajo previo en la zona entre Farc y Gobierno es que se escogió este municipio para hacer también el proyecto piloto de sustitución de cultivos ilicítos.

Según lo que pudo averiguar La Silla, los negociadores del Gobierno en la Habana estaban reticentes a hacerlo porque creían que esto podía distraer los esfuerzos de la Mesa en cambio de concentrarse en llegar rápido al Acuerdo Final. Pero las Farc insistieron y emocionaron al delegado de Estados Unidos Bernie Aronson con el esfuerzo.  Con la guerrilla y los gringos a favor, el acuerdo salió.

La fecha de arranque del proyecto en Briceño coincide con los resultados recién publicados del Simci, de las Naciones Unidas, que son muy negativos para el Gobierno y que le dan munición al expresidente Álvaro Uribe y a los detractores del proceso de paz. Y el evento mediático que se hará mañana para inaugurarlo con bombos y platillos, puede servir para mostrar que está haciendo algo al respecto. Pero la esperanza de que pueda satisfacer las expectativas como modelo replicable no es muy grande.

 El experimento

En principio, el piloto de Briceño es lo que llaman un “mango fácil” porque en las 10 veredas donde se ejecutará el proyecto hay –según el Simci- solo 27 hectáreas de coca.  Aunque según Eduardo Díaz, quien coordinará el tema desde el Gobierno, las familias en la zona calculan que en realidad hay 200 hectáreas.

Con 27 o 200, sin embargo, en este municipio hay las dificultades propias de cualquier municipio cocalero: son dos montañas escarpadas en donde hay todos los pisos térmicos, a donde entró un carro por primera vez hace dos años y donde es difícil sacar algún producto diferente a la coca porque las vías de acceso son inexistentes. Para recorrer los 37 kilómetros que separan el casco urbano de Briceño de la vereda de El Orejón se requieren 3 horas y medio de carro.

La economía del casco urbano de dos mil personas es coca-dependiente. Y al otro lado del río donde están las Farc están las bandas criminales, la de los Úsuga dicen unos en el Gobierno, las de Megateo (el que mataron en el Catatumbo) dicen otros.

En este escenario, el Gobierno y las Farc aspiran a poner en marcha un esfuerzo de sustitución voluntaria de coca. La idea que tiene el Gobierno es hacerlo mediante pactos con las comunidades, que en los próximos meses deben identificar los cultivos lícitos por los cuales sustituir las matas ilegales y qué otros proyectos se necesitan para transformar el territorio. Todo esto estará “acompañado” por las Farc, la Oficina de las Naciones Unidas contra la Drogas, la OIM y la FAO. Y con drones se monitoreará que los cultivos que se sustituyan ahí no se muevan a otras veredas (aunque el gobierno no tiene claro qué pasaría si esto sucediera).

Lo original de este piloto, por lo menos en el papel firmado entre Gobierno y Farc, es que debería hacerse de “abajo hacia arriba”, con las comunidades en las veredas elaborando los planes y luego verificando que se hagan. Y, sobre todo, que es otro frente en el que el gobierno y los guerrilleros aprenderán a trabajar juntos en un tema en el que siempre han estado de lados opuestos.

Es un proyecto chiquito pero que desde antes de arrancar ya se vislumbran los desafíos que enfrentará.

Los desafíos

Así como con la orden de no extorsionar, el jefe guerrillero Timochenko está poniendo a prueba su liderazgo sobre los frentes como contó La Silla, con este proyecto se sabrá si las Farc son capaces de convencer a su principal base social que son los cocaleros de abandonar el negocio ilícito.

No es una tarea fácil porque la coca más que un producto ilegal es el eje de toda una cultura en los municipios donde se cultiva.

Toda la economía legal en Briceño gira alrededor de la plata que mueven los cultivos y los menos interesados en que desaparezca esa fuente de ingreso son los tenderos, los transportadores, los agiotistas, las prostitutas y los comerciantes que les prestan la plata a los cultivadores.

De hecho, cuando uno de los funcionarios de gobierno estuvo en la zona hace unos días haciendo los preparativos para lo que viene, fue enfrentado por unos comerciantes que querían saber si el Gobierno también pensaba asumir las deudas de los cocaleros con ellos.

En este municipio, como en los otros cocaleros donde ejerce control territorial, las Farc son las reguladoras del negocio de coca.

Definen el precio, les prestan a los campesinos para que siembren la hoja, les garantizan la compra de toda la producción y se aseguran el monopolio impidiendo, por ejemplo, que entren los paramilitares a comprar. También castigan al que no paga las deudas y median en los conflictos que puedan surgir.

Su control es el que permite que el negocio ilegal funcione y a la vez el negocio legitima su autoridad entre estas comunidades porque los hace necesarios para que funcione.

Según le contó uno de los funcionarios involucrados en lo de Briceño a La Silla, después de que arrancó la experiencia de desminado en el Orejón, una de las veredas de este municipio, las Farc decidieron dejar de comprar coca el año pasado. Pero cuando los Úsuga entraron a sustituirlos, la guerrilla recuperó el negocio.

Su desafío ahora es cómo quebrar el negocio del que ha vivido y que ha sido fuente de su legitimidad social, teniendo a la “competencia” al otro lado del río y en principio sin poder usar la fuerza de las armas.

Porque un aspecto polémico de toda esta experiencia es que el acompañamiento de las Farc será armado. ¿Pero tendría capacidad el Estado de proveerles seguridad si no lo estuvieran? ¿Las usarán si las necesitan?

 

Por el lado del Estado, es desafío no es menor. Primero, por el lado económico. Porque aunque este proyecto se coordinará desde la Consejería del Posconflicto que lidera Rafael Pardo, y específicamente desde el Programa de Sustitución de Cultivos Ilícitos bajo la coordinación de Eduardo Díaz, ellos no tienen plata propia ni autonomía de gasto.

Para este piloto, han logrado reunir unos 3500 millones de diversas fuentes, sobre todo de la Cancillería, del programa de fronteras (aunque Briceño no queda en ninguna frontera).  Pero esta plata es sobre todo para arrancar una mata ilegal y sostener a una familia durante tres o cuatro años que tarda en volverse productiva la de maracuyá o café o la que la vaya a sustituir.

Toda la “transformación del territorio”, que en palabra de Díaz es el pilar de la estrategia del piloto, dependerá de otras entidades, cuyos presupuestos han sido recortados.

Para hacer el puente que se requiere, la titulación de predios para que los campesinos puedan pedir créditos, para que haya un colegio decente, para todo eso Pardo y Díaz dependerán de otros ministros, cuyas prioridades no parecen enfocadas totalmente en el posconflicto.

Y está, sobre todo, el desafío de que cualquier cosa que se haga en Briceño sea replicable en todo el país, pues esa es la idea de un piloto. Frente a esto último, La Silla no encontró mucha fe de que pueda cumplir ese propósito ni entre los tres expertos en el tema consultados ni entre funcionarios de Casa de Nariño.

La dimensión del problema

Según el reporte del Simci publicado ayer, los cultivos de coca aumentaron de 69 mil en 2014 a 96 mil en 2015, un aumento del 39 por ciento, la peor cifra en ocho años.

De acuerdo con el informe, esta disparada de los cultivos de coca obedeció a una serie de “incentivos” como un aumento en el precio que reciben por hoja de coca (de 2.150 pesos por kilo que se pagaba en 2014 paso a 3.000 pesos en 2015; una reducción en el riesgo de cultivar por la suspensión de las fumigaciones y porque cada vez le queda más difícil a la Fuerza Pública erradicar manualmente por los bloqueos de los campesinos como la que hubo en el Catatumbo en el pasado.

También contribuyó la expectativa (promovida por las Farc) de que entre más matas de coca tengan los campesinos mayores beneficios recibirán del Gobierno cuando se implementen los acuerdos; y elementos coyunturales como la crisis del petróleo en Catatumbo, la sequía en Antioquia y Sur de Bolívar y “una reducción general de los esfuerzos en desarrollo alternativo en todo el país”.

Aunque las cifras macro son letales para el Gobierno, el informe muestra algunas tendencias que los expertos ven como positivas. La principal es que aunque hay más coca ésta está concentrada en menos territorio. Tres departamentos están totalmente libres de coca: Caldas, Guajira y Cundinamarca. Y otros siete tienen menos de 100 hectáreas.

La coca creció más donde ya había cultivos (el 87 por ciento), lo que en principio facilitaría concentrarse en su erradicación. Sobre todo porque un poco menos del 40 por ciento de donde está la coca coincide con los territorios donde se concentrará las Farc (aunque no necesariamente con sus veredas).

La dimensión de los cultivos de coca es tan grande, sin embargo, que no hay mucha esperanza que un experimento como el de Briceño sea fácilmente replicable por lo que va a costar versus el número de familias y coca involucrada. El temor es que se vuelva el parámetro para definir las expectativas de otras comunidades.

Entre 2003 y 2015, el Gobierno ha llevado programas de desarrollo alternativo al 32 por ciento del territorio donde hay coca, beneficiando alrededor de 180 mil familias. Y la coca no ha dejado de crecer. En Bricenno se calcula que beneficiará unos 400 hogares.

La esperanza es que con las Farc fuera de la coca, el negocio se quiebre. Para eso, ambas partes tienen que evitar que se convierta en una oportunidad para las bandas criminales y el Eln que también están en el negocio. Y sobre todo, garantizar que los que se asfixien sean los compradores de la coca y no las comunidades que han vivido de ella.

El piloto de Briceño dará una idea del esfuerzo que tendrá que hacer el país para que esto suceda.

Comentarios (8)

DIDUNDI

09 de Julio

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Si los líderes d las Farc firman dejando d lado lo q es motivo d discusión en contra dl proceso o “MUNICIÓN FURIBISTA”, los frentes q no se aco...+ ver más

Si los líderes d las Farc firman dejando d lado lo q es motivo d discusión en contra dl proceso o “MUNICIÓN FURIBISTA”, los frentes q no se acojan deben ser combatidos. Y pronto, antes dl plebiscito sería lo ideal.
La MUNICION FURIBISTA tiene d donde pegarse y Santos la oportunidad d demostrar q no será manipulado, actuando d inmediato. Esta oportunidad no la puede desaprovechar.

DIDUNDI

09 de Julio

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Oportunidad para desarmar a la posición mostrando carácter fiirme ante estos NECIOS q ya no serán FARC.
.
Otra cosa muy diferente es para z...+ ver más

Oportunidad para desarmar a la posición mostrando carácter fiirme ante estos NECIOS q ya no serán FARC.
.
Otra cosa muy diferente es para zonas donde la supervivencia gira alrededor d cultivos ilícitos x la "presencia" dl estado q brilla x su ausencia en todos los aspectos. Esa responsabilidad no puede endilgarse a las Farc, es el estado quièn aquí debe mostrar su talante.
.
Con inversión YA.!

Jose Mario Aristizabal

10 de Julio

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Bonita logica de grupo, si tu hermano en armas no se acoge como ya consiguieron lo que pidieron hay que combatirlos, eso es mas Guerra, sino fuera por...+ ver más

Bonita logica de grupo, si tu hermano en armas no se acoge como ya consiguieron lo que pidieron hay que combatirlos, eso es mas Guerra, sino fuera por el ELN, o por las Bacrim, creo que esta paz se hace mas pequeña cada dia y eso que ni siquiera ha empezado el reciclaje de combatientes, divertido como pasan de defender a tus pobres amigos guerrilleros para que los asesine por salirse de la fila.

DIDUNDI

10 de Julio

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Se está terminando un proceso para q se desmovilicen TODOS y no se convierta en un segundo Ralito x las falsas desmovilizaciones hizo cierto ungido ...+ ver más

Se está terminando un proceso para q se desmovilicen TODOS y no se convierta en un segundo Ralito x las falsas desmovilizaciones hizo cierto ungido y x las q hoy andan escondidos muchos d los q dirigieron!a orquesta bajo la batuta dl señor d! dedo meñique derecho encorvado, q tanto miedo me genera.
Aquel señor posiblemente gobierne en cuerpo ajeno y con una mano incómpe!a q ya genera miedo.

Jose Mario Aristizabal

10 de Julio

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No entendio que no lo van a hacer todos y si fuera un segundo ralito los jefes irian a carceles verdaderas como paso en ese gobierno por si no se dio ...+ ver más

No entendio que no lo van a hacer todos y si fuera un segundo ralito los jefes irian a carceles verdaderas como paso en ese gobierno por si no se dio por enterado o es que salvatore mancuso vive en su casa?, hasta donde yo se esta en una celda en USA, a usted la violencia le gusta solo si va con su pensamiento, que se mueran todos los que no se desmovilicen, esas son las instrucciones desde cuba?

julia gutierrez

11 de Julio

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Farc Mandan, Gobierno Obedece, Colombianos Padecemos!

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