Por Jerson Ortiz · 01 de Agosto de 2017

Entre junio de 2016 y julio de 2017, la imagen positiva de Lara cayó 15 puntos, pasó del 65 por ciento al 50 por cierto de aceptación.

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Un nuevo asesor de imagen es la apuesta del alcalde de Neiva, Rodrigo Lara Sánchez, para mejorar su aprobación entre los neivanos, pues según la última encuesta del Centro Nacional de Consultoria su imagen favorable es del 50 por ciento, la más baja desde que asumió el cargo. También para mejorar en general la imagen de la alcaldía.  Lo curioso es que este nuevo asesor tiene todo menos buena imagen.

La mala imagen de Cabrera

El nuevo asesor de imagen se llama Javier Cabrera Padrón (derecha en la foto principal).

Es un neivano que estudió derecho en Bogotá (no nos confirmó si se graduó), y que se dio a conocer cuando fue candidato a la Cámara de Representantes del Huila en el año 2006 por el movimiento Alas Equipo Colombia, impulsado por el entonces senador Jaime Bravo Motta. Su lista se quemó con 3.593 votos. 

Después fue director del periódico regional Diario del Huila entre 2010 y 2012. Luego se metió al negocio de los restaurantes (La Mia Casa, Magra, La Mia Casa Pizza) y al tiempo se volvió administrador del Club Social por dos años.

Como director del Diario del Huila tiene comentarios a favor y en contra.

Un periodista que trabajó con él en 2010 dice que tenía mal manejo del equipo de colaboradores. “Era soberbio, petulante, con él se tenía un ambiente laboral pesado porque no sabía decir las cosas ni manejar al equipo”, nos dijo el periodista.

Otro periodista que lo acompañó en los años en los que Cabrera dirigió el Diario del Huila lo recuerda como alguien intenso, creativo, dinámico y con buenas relaciones públicas. “Tiene un verso que convence, es muy astuto e inteligente, eso lo llevó después del Diario a gerenciar la campaña a la Gobernación del Huila de Jorge Fernando Perdomo, donde le fue bien”.

Aunque Perdomo perdió contra Cielo González Villa, sacó más de 100 mil votos.

Pero en su rol de socio de los restaurantes hay quejas porque trataba mal a los empleados, no los vinculaba laboralmente, se demoraba en los pagos y como los restaurantes quebraron, terminó debiéndole también a proveedores.

Felipe Saavedra, un estudiante universitario de la Antonio Nariño, dice que trabajó en el Restaurante Magra en marzo de 2016 y que tuvo que salir tres meses después porque Cabrera no le pagó.

“Desde que llegué los que ya trabajaban allá me decían que para qué me metía ahí, que este señor Cabrera tenía mala fama de empleador. Yo acordé de palabra, nunca me hicieron un contrato y así arranqué, cuando comencé a cobrar empezaron las evasivas. Así era con todos los que trabajábamos al punto que un sábado decidimos no ir, y el restaurante duró cerrado toda la semana”, dice Saavedra.

El estudiante comenta que un año después no le han pagado los 990 mil pesos que le deben, y que como él hay unas 20 personas más. Como Cabrera no les responde, dice Saavedra, algunos exempleados como Daniela Fierro, decidieron denunciarlo por redes sociales.

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Y como administrador del Club Social tampoco le fue muy bien.

Carlos Lozano, otro estudiante universitario pero de la Surcolombiana, laboró como mesero para Cabrera cuando él era el administrador del Club. Cuenta que aparte de demorarse en los pagos, allá tampoco vinculaba laboralmente a los empleados.

“No pagaba extras, no afiliaba a la gente a salud. Trataba mal a los empleados. Y le quedaba mal a uno con las liquidaciones. A mí me tocó ir con una piedra en la mano para que me pagaran la liquidación”, comenta.

Lozano dice que él no es el único caso, que por eso está estudiando derecho y que apenas logre graduarse buscará la manera de recoger todas estas denuncias para que Cabrera responda ante la justicia.

“Yo sé que él dice que es abogado influyente que se jacta de tener influencias en el Ministerio del Trabajo y los jueces laborales, pero en algún momento debe responder por todas esas violaciones a los derechos laborales”, añade el joven.

Por esos manejos es que en los juzgados civiles y laborales de Neiva hay demandas en  contra de Cabrera (José William Tamayo, Diego Mauricio Hernández, Sara Cecilia Almario, Esperanza Quesada y Clara Inés Quesada, son algunas de las personas que lo tienen demandado) por letras de cambio que no ha pagado, por dos cheques sin fondos que giró, por deudas a particulares, y por no reconocer contratos laborales a sus exempleados.

“Desafortunadamente no supo cómo llevar las cosas. Combinó lo de los restaurantes con lo del Club Social y revolvió cuentas. Sacaba de un lado para cuadrar en el otro, y así terminó reventándose económicamente. Al punto de quebrar y quedarle debiendo a mucha gente, a los trabajadores, a los proveedores ”, nos dijo un periodista local que conoce la historia de Cabrera y que no se dejó citar porque es amigo de él.

Felipe Hernández, concejal de Neiva por la Alianza Verde, nos contó que hace un par de años tuvo problemas con Cabrera cuando lo buscó para alquilar un salón y la logística del lanzamiento de su campaña en el Club Social.

El día del evento, dice el concejal, Cabrera, al que le habían abonado la mitad del servicio de alquiler en el Club Social (cuatro millones de pesos) los dejó metidos y no les respondió.  

“Llegamos temprano a terminar de cuadrar el evento. Pero el sitio estaba cerrado con candado. No había luz, ni agua, y cuando preguntamos por qué, los socios del Club nos contaron que habían sacado a Cabrera por mal administrador y porque les debía plata. Entonces nos tocó buscar otro lugar ese mismo día”, contó el concejal.

Finalmente hicieron el lanzamiento en un parqueadero. En esa reunión también estuvo el entonces candidato a la Alcaldía, Rodrigo Lara.

El concejal dice que después buscaron a Cabrera para reclamarle y que les devolviera la plata, pero que siempre los evadió. “Pensamos en demandarlo pero después hicimos otro evento en uno de los restaurante que tenía, y no le pagamos sino que cubrimos la deuda directamente con lo que él nos debía. Cuando hicimos el ajuste, ahí sí nos dio la cara, pero no dijo nada, no reclamó”, añadió Hernández.

Sobre estas denuncias Cabrera le dijo a La Silla Sur que él no es representante legal sino socio del grupo que manejó los restaurantes y el Club Social y que “como los negocios quebraron por la coyuntura económica pues quedaron deudas”.

“No soy ni el primero ni el último empresario en el país en quebrar. Y claro que tenemos que responder como empresa, por eso los restaurantes ya están en proceso de liquidación para ver qué queda y poder responder a los que se les debe”, comentó Cabrera.

El ahora asesor de la Alcaldía señaló que las denuncias de Lozano, Saavedra y compañía son asuntos personales que no pueden empañar su rol como como consultor estratégico.  

“Del tema comunicativo tengo experiencia, son 15 años los que he estado vinculado a los medios, me he preparado para eso, soy coaching ontológico, he hecho cursos internacionales, he asesorado campañas como la de Jaime Bravo (excandidato a la gobernación). Que haya tenido problemas como empresario no significa que no sepa cómo asesorar a entidades públicas”, indicó Cabrera.  

Participó en la cumbre de comunicación política que se hizo en Cartagena y que reúne a académicos y especialistas para debatir sobre las tendencias la comunicación política en nuestro tiempo. “Me he preparado para asesorar”, comentó.

Y señaló que él personalmente le presentó la propuesta de asesoría al Alcalde Lara.  

Sobre el asunto el alcalde Lara nos dijo que conoce a Cabrera desde hace más de 30 años y sabe lo que le puede aportar como asesor.

“Es una asesoría de direccionamiento estratégico para mejorar la comunicación con las comunidades, con los medios. Javier tiene experiencia en el tema al haber sido parte del Diario del Huila y otros medios. Está asesorando a los secretarios, planteando estrategias para ayudarnos a decir mejor lo que estamos haciendo”, nos contó el Alcalde.

Aunque sabe del pasado reciente de Cabrera, el alcalde Lara lo respalda porque cree en sus capacidades como consultor.

“Él va a ser un complemento para lo que estamos haciendo. Tiene la experiencia necesaria para ayudarnos a mostrar mejor lo que hacemos desde la administración, no es solo una asesoría para el Alcalde sino para todo un equipo”, subrayó Lara.

El asesor

Cabrera fue contratado en junio por la administración de Lara Sánchez.

El mismo alcalde lo presentó ante el Consejo de Gobierno hace tres semanas, diciendo que él va a ayudar a mejorar la reputación de la administración con un plan de comunicaciones.

Cabrera se ganó ese espacio a través de su recientemente creada empresa JCP Consultores en Comunicaciones y Estrategias S.A.S. en la que es único accionista y  representante legal. Esta empresa fue constituida en marzo de este año e inscrita en mayo  ante la Cámara de Comercio, como consta en el certificado de existencia.

Es decir, nació legalmente meses antes de que se firmara el contrato con la Alcaldía de Neiva, para “asesorar la creación, implementación y desarrollo de un plan de comunicaciones”.

Los estudios previos del contrato señalan que se debía buscar a una persona o empresa con un año de experiencia general en el sector, y de seis meses en temas específicos de asesoría y consultoría en estrategia de comunicación.

Como la empresa no tiene la experiencia, se homologó la trayectoria personal de Cabrera.

La necesidad de  contratar de manera directa y no por convocatoria pública a un asesor, se dio porque según la Alcaldía, no basta con tener un jefe de prensa o un portavoz, si no hay una estrategia para saber qué se va a decir y cómo se va a decir.

Dentro de las funciones por la que se le pagarán a Cabrera 49 millones de pesos (siete millones por cada mes) está la de mejorar la reputación y credibilidad de la Alcaldía, empezando por arreglar los problemas comunicativos de los funcionarios y de afinar la relación con los medios y la estrategia para redes sociales.

La llegada de Cabrera no ha caído nada bien en la oficina de comunicaciones de la Alcaldía porque el nuevo asesor tiene mala reputación.

“Tiene un historial bravo, ha tumbado a más de uno donde ha quebrado. Es un asesor de imagen con pésima imagen”, nos contó un periodista que trabaja en la Alcaldía.

Ni tampoco entre periodistas locales como Fausto Manrique, que fue periodista económico y editor del Diario del Huila.

De todos modos es una apuesta propia de Lara porque su popularidad está cayendo y confía que con la ayuda de Cabrera empiece a repuntar.
 

Comentarios (1)

Analiticohuila

02 de Agosto

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Que desacierto, es contradictorio el mensaje nombrar una persona con una hoja de vida dudosa. Nombrar asesor de imagen a una persona con mala imagen. ...+ ver más

Que desacierto, es contradictorio el mensaje nombrar una persona con una hoja de vida dudosa. Nombrar asesor de imagen a una persona con mala imagen. Que mal asesorado está el alcalde de Neiva. Esto deja mucho que decir de su gestión. Definitivamente es una mal administrador. Asi no progresan los pueblos.

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