Por Natalia Arenas · 13 de Febrero de 2017

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La semana pasada se publicó la encuesta Polimétrica de Cifras y Conceptos que midió la imagen de los ministros y alcaldes del país, y mostró que el Alcalde de Cali, Maurice Armitage, empezó el año con el pie izquierdo.

La encuesta no sólo evaluó la imagen del alcalde sino que midió cómo evaluaron los caleños sus políticas en 11 temas y en más de la mitad, la percepción negativa de cómo está gerenciando la ciudad supera la positiva. Esa es la principal conclusión de la encuesta que entrevistó de manera presencial a 301 personas de todos los estratos en Cali, menos en el estrato 6, donde según le dijo a La Silla Pacífico César Caballero, gerente de la encuestadora, tuvieron que hacer encuestas interceptando a gente en los barrios para completar la muestra. Los datos se recolectaron entre el 31 de enero y el 5 de febrero.

Estas son las principales conclusiones de la encuesta:

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Armitage sigue respaldado por los que votaron por él

Después de un año de gobierno y de haber demostrado cuáles son las prioridades de su administración, el Alcalde Maurice Armitage tiene el respaldo del 37 por ciento de los caleños, un porcentaje muy similar al que obtuvo en las elecciones de octubre del 2015 (38,2 por ciento). Eso quiere decir que el Alcalde no ha logrado seducir al resto de caleños que no votaron por él, y que se mantiene en ese piso. Esto, a pesar de que se la ha jugado por hacer un gobierno más cercano a la gente, que visita los barrios semanalmente y se reúne con líderes para escuchar sus problemas e intentar buscarles una solución.

Además, ahora que lo conoce más gente (el 91 por ciento), su imagen desfavorable se trepó 16 puntos porcentuales en casi un año desde la última medición de esta encuesta, la segunda que más aumenta después del alcalde de Bucaramanga, Rodolfo Hernández, que tiene un proceso de revocatoria encima.

 
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El escándalo de los contratos del Mio le pasa factura a Armitage

A pesar de que llegó a la Alcaldía con un discurso de ser un empresario filántropo independiente y “anti político” (aunque ganó respaldado por la maquinaria de políticos como el representante José Luis Pérez y la gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro), en esta encuesta el alcalde Armitage se raja en disminuir la corrupción. El 47 por ciento de los caleños creen que su manejo del tema ha sido “muy malo” -el número más alto de los 11 temas que evaluó la encuesta- y sólo el 6 por ciento creen que ha sido “muy bueno”.

Aunque esto se puede explicar en que como ha ocurrido a nivel nacional, el discurso anticorrupción se ha tomado la agenda mediática y hay mucha indignación en el país por hechos de corrupción, Armitage saca el peor resultado en esta pregunta después de Enrique Peñalosa en Bogotá, que puntea la encuesta con la peor imagen entre los cinco alcaldes por los que preguntó.

Como en el caso de Cali, los datos se recogieron dos semanas después de que el diario El País denunció presuntas irregularidades en los contratos de Metrocali que terminaron con la salida de la presidencia de la entidad de Armando Garrido, ese tema parece haberle cobrado factura al Alcalde. Allí quedaron en evidencia los contratos que se ganó la asesora Nohora Acero que trabajaba para la entidad como contratista y también aparecía como representante legal de otra empresa que contrataba también con Metrocali. Este tema es muy sensible en Cali por la cantidad de líos que tiene el Mio sobre todo en la calidad del servicio y que sigue siendo el principal medio de transporte del grueso de los caleños.

 
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El alcalde también se raja en combatir el clientelismo

Otro de los números rojos que reveló esta encuesta es la evaluación de los caleños al combate del clientelismo en la Alcaldía. El Alcalde se raja con un 67 por ciento de los encuestados que califican su gestión en este tema como “malo” o muy malo” y un 14 por ciento que lo evalúa como “bueno” o “muy bueno”. Este resultado se da dos meses después de que hubiera entrado en vigencia la reforma administrativa a la Alcaldía de Cali, que sigue siendo uno de los mayores empleadores de la ciudad con 10 mil contratistas (según una fuente de la administración), y que creó unos 40 nuevos cargos de libre nombramiento y remoción. Entre esos, como contó La Silla, aunque hay más técnicos que políticos, 22 de los 39 cargos que analizamos son cercanos a un político o a un funcionario.

Esto, sin embargo, es una información que no todos los caleños conocen por lo que es difícil predecir que por esta razón el Alcalde se raja en la materia. Más bien, su resultado puede deberse a que la mayoría de su gabinete sigue teniendo un perfil bajo, a pesar de que la mayoría son funcionarios que están dentro de la administración desde el gobierno de Rodrigo Guerrero.

“No hay un equipo que proyecte una imagen distinta, no caben en el espectro mediático”, le dijo a La Silla una fuente que trabaja de cerca con la administración y pidió la reserva de su nombre. “La gente siente que la Alcaldía no es una instancia donde prime más lo técnico que lo político”, agregó otra fuente que también trabaja con la Alcaldía.

 
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No despega su principal bandera: el empleo

El 51 por ciento de los encuestados rajan a Armitage en el tema con el que se hizo elegir: la generación de empleo, un tema que el alcalde prometió aumentar, sobre todo el empleo bien remunerado. A pesar de que las mediciones del Dane dan cuenta de que en la ciudad el número de empleados, y de empleados formales ha aumentado, mientras que baja la informalidad, estos resultados se pueden explicar en que la apuesta de esta Alcaldía es generar empleo en grandes clusters como el turismo, y en este tipo de rubros es difícil cumplir las metas en el corto plazo, según explicó una fuente que conoce por dentro de la administración.

La otra apuesta de esta alcaldía es generar empleos para sectores vulnerables como los pandilleros pero hasta hora los resultados siguen siendo moderados. Por ejemplo, como contó La Silla, hasta diciembre, la Alcaldía había contratado a 300 como gestores ambientales y culturales de la Administración de los 675 jóvenes de las 34 pandillas que la Alcaldía ha intervenido y la mayoría de esos contratos son por término fijo de no más de seis meses.

Por eso, el sector comercio sigue siendo el que más emplea a los caleños de sectores populares y los salarios allí suelen ser mal pagos y estacionarios, lo que impide que en el largo plazo las condiciones mejoren.

 
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Movilidad y seguridad no mejoran

Después del combate al clientelismo y a la corrupción, el Alcalde Armitage se raja en materia de seguridad (61 por ciento dicen que su manejo ha sido “malo” y “muy malo) y movilidad (60 por ciento lo califica “malo” y “muy malo”). Estos son dos de los temas que más preocupan a los ciudadanos y en Cali la situación se puede explicar en que, por ejemplo, en seguridad, aunque han disminuido los asesinatos, las cifras siguen poniendo a Cali entre las ciudades más violentas del país. En el caso de los robos, que es el delito que más percibe la gente, las cifras muestran que han bajado en el caso de los vehículos y el ‘raponeo’ pero las cifras siguen siendo altas: solo en el mes de enero, Aspoartes registró 354 vehículos robados. El cosquilleo, por su parte, aumentó un 113 por ciento.

Por el lado de la movilidad, el principal problema sigue siendo el servicio del Mio. Este año, el Alcalde se la jugará por renegociar los contratos con los operadores en un plan para salvar financieramente al sistema pero todavía pero todavía no hay respuestas contundentes que mejoren la calidad. Además, el Alcalde saca malos resultados en materia de infraestructura vial, lo que se explica en que todavía no se ven las megaobras para destrabar el tránsito y se siguen presentando grandes congestiones sobre todo en las salidas del norte y el sur de la ciudad. El Alcalde todavía tiene tres años para hacerle frente a ambos problemas.

 
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El respiro: la educación

El mejor resultado de Armitage en esta encuesta es su manejo de la educación, un sector que ha convertido en una de sus apuestas más importantes para lo que los tres años que le quedan de su administración. Según la Polimétrica el 35 por ciento creen que sus resultados han sido “malos o muy malos”, mientras que el 31 por ciento le dan un compás de espera y el 34 por ciento creen que ha sido “bueno" o "muy bueno”.

La educación en Cali entró en crisis en el 2016 cuando se empezó a implementar la orden del Ministerio de Educación de sacar a los colegios privados que estaban cubriendo la demanda del sector público y que tenían pésimos resultados de calidad por lo que quedaron por fuera del sistema 26 mil estudiantes. La situación se complicó aún más con la orden, también del Ministerio, de imponer la jornada única en Cali que la actual infraestructura no podía acoger. Ante esto, la solución del Alcalde que parece tener el respaldo de los caleños, es endeudar a la ciudad con un crédito por 330 mil millones de pesos para ayudar a financiar la construcción de nueva infraestructura y la remodelación de la que ya existe.

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