Por Ana Karietna León Quiroga · 07 de Mayo de 2017

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Mario Rafael Chica, un abogado cartagenero, que se dio a conocer en el sector de los refrigerios escolares como empleado de los hermanos Torrado (dos políticos que han sido señalados de estar detrás del carrusel de la alimentación escolar), desde que arrancó la administración de Héctor Mantilla pasó de ser un desconocido en Floridablanca a uno de los supercontratistas de ese municipio.

En solo año y medio y a través de dos fundaciones relacionadas con él, el Alcalde del segundo municipio del área metropolitana le ha entregado a dedo $7.361 de millones en contratos.

 

La primera en aparecer en el escenario fue Tanai Jawa. Esa fundación saltó a las grandes ligas de la contratación en 2015 al quedarse con el PAE de Sucre y desde entonces ha tenido un vertiginoso crecimiento en el que Chica ha participado.

A Floridablanca llegó en febrero de 2016 cuando Mantilla  amparado en la urgencia de contratar los refrigerios y el poco tiempo que tenía para llamar a un concurso, le entregó directamente un contrato por $3.250 millones.

El representante legal de esa fundación es David Conde, y dijo que Chica solo había sido un asesor ocasional; sin embargo, La Silla encontró que él no solo acompañó la contratación de Florida, sino que durante todo el contrato fue el gerente administrativo y operativo de Tanai en el municipio.

Aunque después de ese contrato esa empresa no volvió a aparecer, la figuración de Chica sí se mantuvo.

A pesar de que desde entonces Mantilla ha tenido el tiempo suficiente para adelantar concursos y permitir que varias empresas compitan por esos recursos, ha preferido entregarle a dedo tres contratos más a la Fundación de Profesionales al Servicio de la Seguridad Alimentaria, S.A.C de Colombia, una organización nacida en Bogotá hace 14 años y que actualmente es representada por Chica.

Los dos primeros los recibió en agosto de 2016 ($1.236 millones) y en febrero de 2017 ($2.182 millones). El tercero (en abril por $1.025 millones) se lo quedó luego de que revocaran la única licitación que Mantilla ha adelantado para ejecutar esos recursos y en la que a la postre fue la única oferente en consorcio con Seval de Logística, empresa con la que ejecuta la alimentación escolar de Tunja y Putumayo.

Lo particular de lo que rodeó esa licitación es que fue revocada porque a pesar de que S.A.C es la que ha venido ejecutando el PAE en Florida, no cumplió con las condiciones que la misma Alcaldía consideró que eran necesarias para competir; y que luego -cuando Mantilla decidió otra vez entregar a dedo el contrato- a la única que invitó fue a esa fundación pese al incumplimiento previo de los requisitos mínimos que exigía su administración.

Así que si algo queda claro es que a Mantilla le gusta ejecutar millonarios recursos con Chica, el nuevo supercontratista de Floridablanca.

CONTEXTO

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