Por Natalia Arenas · 05 de Febrero de 2017

250

0

Mientras en el resto del país la noticia de la semana es la llegada de las Farc a las zonas de concentración, en Tumaco, en la costa pacífica de Nariño, los guerrilleros se movieron pero al lote vecino al que arrendó el Gobierno. La razón: todavía no hay ninguna infraestructura construida para que entren los 300 guerrilleros de los frentes Daniel Aldana y Mariscal Sucre que deben dejar las armas allí en los próximos seis meses.

 

Se trata de un lote de 4 hectáreas a unos tres kilómetros de la vía que conduce de Tumaco a Pasto, en la vereda La Playa.  Como contó La Silla, hasta el 6 de diciembre estaba habitado sólo por la maleza densa. Hoy, las plantas ya no están, y una única retroexcavadora trabaja para terminar de limpiar el terreno. 

En medio del atraso, guerrilla y Gobierno se tiran la pelota de la responsabilidad para explicar por qué el lote sigue vacío.

Según una fuente del sector humanitario que habló con la guerrilla esta semana, no se van a meter allí porque no hay nada, ni siquiera baterías de baño. Cuenta, además, que esta semana tuvieron que operar a unos guerrilleros que estaban enfermos y cuando llegó una brigada médica para ayudarlos, se fueron al ver la falta de infraestructura. 

Según una fuente del Gobierno que conoce el proceso, a pesar de que el lote está arrendado desde principios de diciembre y que el 22 de ese mismo mes el contratista que iba a hacer las obras estaba listo para arrancar, las “exigencias” que ha puesto la guerrilla han impedido que se ponga una sola piedra allí.

Cuenta, por ejemplo, que las Farc pidieron que las construcciones sean hechas en ladrillo “con farol a la vista” y que las zonas comunes tengan una recepción “estilo campestre”.

“Hay desinformación. No sé quién les dijo que las zonas veredales iban a ser pueblos con casas. Lo que quedó pactado es que lo hacíamos juntos y el gobierno ha concertado con ellos todas las decisiones. Son “exigencias” que no se pueden cumplir”, dijo

La Silla lo corroboró cuando estuvo en la zona de concentración a principios de diciembre. Uno de los miembros del comando de las Farc en la zona, Yesid Buitrago, dijo que ellos esperaban “algo digno, que cumpla con todo, como un pueblo".

“Si eso es para traer una carpa y plantarla ahí pues en eso hemos andado siempre. [Necesitamos] que tenga todas las comodidades, energía, agua potable, conectividad, espacios de recreación, de salud, educación, etc. Si no, que estaríamos haciendo”, dijo.

Así que, por ahora, la de Tumaco seguirá siendo una de las zonas de concentración más atrasadas del país, mientras empieza a correr el reloj del cronograma de los acuerdos. Faltará ver si la zona sí está lista el 1 de marzo, como prometió el gerente de las zonas, Carlos Córdoba en el programa Pregunta Yamid.

CONTEXTO

Las historias más vistas en La Silla Vacia