Por Antonio Canchila García · 14 de Mayo de 2017

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A raíz de la tragedia que dejó 21 muertos tras el colapso de un edificio en Cartagena revelamos que, después de unas movidas del alcalde Manolo Duque, la persona encargada del control urbano en la ciudad era alguien cercano a su hermano de crianza José Julián Vásquez, quien es visto como el poder a la sombra en la ciudad.

Eso, que hasta ahora ha sido un mito político, lo confirmamos en La Silla Caribe tras conversar con 16 fuentes conocedoras que coincidieron por aparte en que es con él con quien concejales y congresistas tienen que hablar para hacer los acuerdos burocráticos y que además ha incidido en otros nombramientos y habla permanentemente con altos funcionarios, como si él fuera el mandatario.

Ese poder tras bambalinas en la Alcaldía de Cartagena cobra mucha más importancia en momentos en los que en la ciudad están a punto de entregarse varios de los proyectos más millonarios y esperados por los cartageneros: el Plan Maestro de Drenajes Pluviales, en el que serán invertidos 1,5 billones de pesos. Y las obras de Protección Costera, para las cuales se tienen previstos unos 160 mil millones de pesos (60 del Distrito y 100 de la Nación).

El hermano del Alcalde: el mandatario que no pudo ser

José Julián Vásquez Buelvas nunca quiso ser el poder a la sombra. Él quería mandar a nombre propio y no desde la Alcaldía de Cartagena, sino como Gobernador de Bolívar, como lo contamos en La Silla desde noviembre de 2014.

Vásquez es un abogado de 37 años que estudió en Bogotá y se especializó en derecho público y en contratación pública y privada. Su único alto cargo público en Bolívar lo tuvo en 2009, cuando fue nombrado asesor jurídico de la Gobernación por el entonces mandatario encargado Jorge Mendoza Diago.

Después de ese paso por la Gobernación, Vásquez quedó graduado entre quienes lo conocen en la política como el rey de las licitaciones, porque ahí se volvió “experto en armar licitaciones al deseo de su jefe de turno, desde lo público y sobre todo desde lo privado”, como nos contó una fuente cuando La Silla le hizo un perfil.

Con ese particular talento, José Julián fue llamado en 2012 a asesorar la Gobernación del Cesar en cabeza del cuestionado clan Gnecco, que mandaba entonces a través del gobernador de La U Luis Alberto Monsalvo Gnecco, hijo de la matrona y líder de ese grupo: Cielo Gnecco Cerchar.

De hecho, esa experiencia como asesor en materia jurídica y contratación que hizo en el Cesar era presentada como su principal y más fuerte experiencia cuando Vásquez puso a sonar su nombre como uno de los candidatos a la Gobernación de Bolívar en 2014.

Esa firme intención de José Julián de ser candidato a la Gobernación de Bolívar se vino al piso a finales de noviembre, cuando en primera instancia la Procuraduría lo inhabilitó para ejercer cargos públicos por 11 años por irregularidades cometidas en su paso por la Gobernación en 2009.

Tras ese fallo, Vásquez desistió de su aspiración y decidió armar un proyecto político por la Alcaldía de Cartagena en cabeza de quien es su primo y hermano de crianza: el periodista Manolo Duque Vásquez.

Desde entonces se convirtió en el cerebro detrás de la campaña de Manolo Duque por la Alcaldía de Cartagena. Fue él quien se encargó de hacer contactos con congresistas y dirigentes barriales para que apoyaran la candidatura de su hermano.

Por eso, siempre lo han visto como una figura de poder. “Yo que estuve en la posesión vi que después de la ceremonia la mayoría de líderes políticos y barriales se acercaban a él (José Julián) para felicitarlo y para cuadrar citas”, nos detalló un dirigente que accedió a hablarnos sin ser citado.

 

El poder a la sombra

En efecto, desde la llegada de Manolo al Palacio de la Aduana José Julián Vásquez ha sido quien manda a la sombra.

Hoy, el hermano del Alcalde más que tener participación vía aliados suyos en algunas dependencias, como sí lo tienen otros políticos en la repartición burocrática, ejerce poder en la Administración desde dos frentes: en las relaciones con los concejales, congresistas y políticos que apoyaron a Duque y en las dependencias clave a través de un asesor de despacho que le rinde cuentas.

Sobre su poder en las relaciones con los parlamentarios, lo que nos contó un congresista de Bolívar que apoyó a Manolo y que tiene representación en una dependencia clave del Distrito, es que para conversar sobre sus espacios burocráticos en la Alcaldía el contacto es directamente con José Julián.

“Algunos van a la oficina 303 del edificio Torre Grupo Area (en la avenida San Martín del exclusivo sector de Bocagrande), pero últimamente nos citamos en restaurantes o en hoteles para evitar comentarios por las romerías (que se ven) en la oficina del Grupo Área”, nos detalló el parlamentario.

Otra fuente, que es del corazón del grupo de otro de los congresistas bolivarenses que apoyó a Duque y  que lo sabe porque lo ha visto, nos confirmó que cuando Vásquez no atiende el teléfono o no está en el país, como hace dos días que estuvo por fuera de Colombia, lo ubican a través de una de sus hermanas que es como su secretaria. “Se llama a Carmencita (la hermana de José Julián) y ella aparta la cita”, nos contó la fuente.

En eso coincidió una tercera fuente, también parlamentario de ese departamento, quien agregó que “al igual que Manolo, él (José Julián) tiene las mejores intenciones, pero algunos de los funcionarios no han rendido”.

Son varios los congresistas que respaldaron el proyecto de Manolo Duque y por tanto hoy tienen participación en su Gobierno. Entre ellos hay varios cuestionados o representantes de grupos cuestionados, como lo hemos contado en La Silla Caribe.

En la administración tienen representación el cuestionado clan García Zuccardi, liderado por los exsenadores Juan José García, condenado por corrupción, y Piedad Zuccardi, en juicio por parapolítica, los excongresistas William Montes y Javier Cáceres, ambos condenados por parapolítica. Además, la senadora Daira Galvis, la representante Martha Curi y el exparlamentario William García Tirado, quien aspiró a la Alcaldía, pero finalmente adhirió a la campaña de Duque.

En las relaciones con el Concejo, José Julián Vásquez usa un puente: el abogado Orlando Periñan Flórez, quien es de toda su confianza y no despierta sospechas porque, de hecho, trabaja como asesor del Alcalde y tiene dentro de sus funciones la de vigilar los temas jurídicos.

Periñán llegó a la Alcaldía en enero de 2016 y en un principio era visto en la Cartagena política como cuota de Daira Galvis, porque con su respaldo había llegado en octubre de 2011 a una de las tres gerencias de la Contraloria en Bolívar.

Pero Periñán tiene lazos directos con José Julián y vía esos vínculos entró a la campaña y al Gobierno.

El vínculo de los dos viene de cuando compartieron espacio en la Gobernación de Bolívar, en la que José Julián fue asesor jurídico y en ocasiones mandatario encargado y Periñán fungía como secretario del Interior, entre 2009 y mediados de 2011.

Ahora, como asesor de despacho, Periñan es el lazo entre la Alcaldía y el Concejo para cuando se presentan proyectos ante esa corporación, pero también es quien recibe las peticiones de OPS de algunos cabildantes.

Un concejal que hace parte de la coalición del Alcalde nos contó fuera de micrófonos para evitarse líos: “uno habla con José Julián (de los puestos) pero él mismo manda que se entreguen las hojas de vida a él (al asesor Periñán) para que se encargue de ubicar a quienes uno recomienda”.

En eso coincidieron por aparte otro concejal y un excabildante que se lo ha oído a varios concejales amigos. Antes, al principio del Gobierno, ese rol de recibir hojas de vidas para cargos por OPS lo cumplía la esposa de José Julián, la psicóloga Vanessa Perea, quien incluso sonó para ejercer como directora de Talento Humano, como lo registraron medios locales.

Tres fuentes conocedoras coincidieron por aparte en que Perea sí recibía en principio las hojas de vida.

“Ella era quien recibía las hojas de vida después de que uno hablaba con José Julián y por orden de él pedía en la Alcaldía que nombraran”, nos dijo un político activo de la ciudad que apoyó la candidatura de Manolo y que le recomendó a tres personas a Perea, que a la postre fueron seleccionadas.

Eso fue así hasta mediados del año pasado cuando la psicóloga empezó a tomar distancia de ese tema, según nos detalló alguien del grupo de Manolo, “porque les estaban criticando mucho que todo lo manejaran entre ellos mismos y con familiares”.  

Según coincidieron por aparte tres funcionarios de la Alcaldía, el mismo Periñán es quien contacta a otros altos funcionarios con JJ, como le dicen al interior del Palacio de la Aduana a Vásquez.

“Más que a los funcionarios es al Asesor a quien José Julián llama para que le diga X o Y cosa a cualquier funcionario, e incluso él es quien avisa  si JJ les quiere hablar directamente”, nos detalló una fuente que lo sabe porque así se lo explicó un funcionario que ha ido a reuniones con Vásquez.

Una de las movidas más recientes de Periñán en la que fue visto como el representante de José Julián Vásquez fue en el polémico regreso de la secretaria de Planeación Luz Elena Paternina.

Ella salió del cargo el pasado 3 de mayo, tras el trágico desplome del edificio en el barrio de Blas de Lezo. Sin embargo, sin haber sido nombrada nuevamente, el pasado día 9 volvió a su despacho dando órdenes y acompañada del secretario de Infraestructura Santiago Carrasquilla (quien en papeles fue encargado de esa dependencia) y de Periñan.

Así quedó evidenciado en un audio que circuló en la ciudad y en el que se escucha a Paternina dando instrucciones sobre varios temas de la dependencia. “Planeación no va a cambiar nada de lo que veníamos trabajando, lo único es que ahora María B se encarga de toda la parte presupuestal; del resto, todos seguimos en nuestras tareas del día a día", se escucha en una parte del audio.

Lo que nos dijo un empleado de esa dependencia que estaba ahí ese día es que “el acompañamiento de Periñán era para que se leyera que Paternina tenía el respaldo de José Julián para haber vuelto a dar órdenes”

Luz Elena Paternina llegó al cargo en enero de 2016 como una de las funcionarias más técnicas por su experiencia en Findeter, pero a unos meses de estar en el cargo “demostró que le copiaba a José Julián”, como nos dijo la misma fuente del interior de Planeación.

Por ejemplo, ella fue clave en el cambio que se dio en la oficina de control urbano, adscrita a la cartera que tenía a su cargo.

Por supuestas presiones de Paternina, que fueron denunciadas ante la Procuraduría, Ledyann Steer salió de la dirección de esa oficina a mediados del año pasado. Steer, quien estaba haciendo un control más o menos estricto a varias construcciones en la ciudad, fue reemplazada por el arquitecto Olimpo Vergara Vergara, amigo de José Julián.

Como lo contamos, ese cambio estuvo acompañado de los polémicos decretos con los que el Alcalde le quitó en abril de 2016 las funciones de control urbanístico a la entidad que dirigía Steer, justo luego de que ella diera un concepto desfavorable a la construcción de una gasolinera y estuviera en proceso la orden de cierre de esa obra.

Esas funciones fueron puestas por el mandatario Duque en cabeza de las alcaldías locales para luego volver a ser de Control Urbano en agosto, cuando ya estaba en el cargo el amigo del llamado “rey de las licitaciones”.

Para esta historia tratamos de contactar al Alcalde, para consultarlo sobre la versión de las injerencias de su hermano en su gobierno, pero no nos respondió ni a su teléfono ni a través de su jefe de prensa.

En una entrevista en enero de 2016, Duque le reconoció a La Silla Caribe que él sí consultaba a su hermano debido a que este sabe de administración, pero que finalmente era él quien como Alcalde tomaba todas las decisiones.

En pleno año preelectoral y debido al poder que en la clase política le reconocen, en Cartagena se dice que José Julián Vásquez llevaría candidato propio a la Cámara de Representantes, algo que ese abogado les ha negado a varios congresistas que apoyaron a Manolo y que se lo han consultado.

También se rumora que para Senado su influencia en la Alcaldía podría terminar siendo usada para apoyar al clan Gnecco del Cesar, que aspira a poner dos senadores, como también lo contamos.

Todo eso se sabrá dentro de poco, cuando arranque la puja por las legislativas y todos los grupos destapen sus cartas.

Por ahora, el rey de las licitaciones es también el rey del poder a la sombra en el Palacio de la Aduana.

CONTEXTO

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