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Domingo Diciembre 21, 2014

El deterioro de la salud de Hugo Chávez ha desatado una intensa controversia jurídica en torno a la posesión del mandatario venezolano, así como una pugna de poder entre las facciones del Chavismo. La crisis que vive Venezuela recuerda episodios de la historia de Colombia, en los que los quebrantos de salid de los presidentes han coincidido con conflictos políticos y han desatado también luchas de poder en torno a la sucesión presidencial. Estas son algunas anécdotas de nuestra historia. 

Gobernando desde Anolaima

Francisco Javier Zaldúa se posesionó como presidente en abril de 1882. Zaldúa, de más de sesenta años, debió  trasladarse a gobernar desde la población de Anolaima (Cundinamarca), cuyo clima le sentaba mejor a su salud. A pesar de ser liberal independiente (facción del Partido Liberal cercana a Rafael Núñez y contraria al ala radical), terminó enfrentado con Núñez debido a sus acercamientos con los liberales radicales. Núñez, quien había sido nombrado Designado (cargo anterior al de vicepresidente), se encargó desde el congreso de torpedear todas las iniciativas de Zaldúa. 

Una de las iniciativas de Núñez fue precisamente la derogación de la ley que permitía al presidente gobernar afuera de la capital, lo que obligó a Zaldúa a regresar a Bogotá, pese a los problemas de salud que le producía la altura de la ciudad.

Paradójicamente, durante su primer gobierno (1880-1882), Núñez ejerció de manera permanente desde Cartagena, amparado en la ley que hizo derogar durante el mandato de Francisco Javier Zaldúa.

La vejez para seguir gobernando

Pero Núñez también se enfermó. Durante su cuarto período, en 1892, se vio obligado a dejar el cargo al líder conservador Miguel Antonio Caro, cuyo papel había sido trascendental en la redacción y contenido de la constitución del 86. Caro deseaba ser electo presidente para el siguiente período presidencial por lo que para no inhabilitarse logró que el conservatismo eligiera como candidato y posteriormente como presidente al anciano dirigente Manuel Antonio Sanclemente, quien al igual que Zaldúa tenía problemas de salud que lo obligaban a trasladarse a poblaciones de clima templado.

Caro esperaba ser nombrado designado, de tal manera que ante la eventual muerte del presidente pudiera él asumir el cargo de nuevo. Sin embargo, el congreso nombró como designado a José Manuel Marroquín, un conservador histórico. Las constantes ausencias de Sanclemente viajando a municipios templados como Anapoima, Tena y Villeta para ciudar su saud, permitieron a Marroquín establecer consensos con los liberales y tomar medidas que iban en contra de la tendencia nacionalista del conservatismo dirigida por Caro, quien obligaba permanente a Marroquín a volver a Bogotá para que gobernara. 

Pero la salud de Sanclemente se deterioró cada vez más, al tiempo que estalló la Guerra de los mil días (1899). Dado el precario estado de salud del presidente, fue el ministro de gobierno Rafael María Palacio quien tomó las decisiones del gobierno durante la guerra. Según testimonios de la época, Sanclemente solía tener frecuentes trastornos de memoria y confundía permanentemente la realidad con el pasado. Estas condiciones facilitaron el golpe de los conservadores históricos contra el presidente el 31 de julio de 1900. Sanclemente se enteraría en Villeta de que ya no era presidente de Colombia y que había sido sustituido por Marroquín.

Laureano Gómez y la antesala del golpe de Rojas

En 1950, con la abstención del liberalismo, fue electo presidente el conservador Laureano Gómez Castro, quien también tuvo problemas de salud en su mandato. Gómez tenía temor de abandonar el cargo para atender las constantes afecciones cardíacas que padecía, debido a que el congreso no había nombrado un designado.

Gómez propuso que su ministro de gobierno, Roberto Urdaneta Arbeláez, lo reemplazara ante una eventual ausencia, pero los liberales afirmaban que al no haber sido escogido un designado por el congreso, el cargo presidencial debía quedar en manos del designado escogido en el gobierno anterior, que era en aquel entonces Eduardo Santos, lo que representaba una oportunidad para los liberales.

Ante el temor de que la presidencia pasara a manos liberales, Gómez se apresuró a dictar el decreto 2996 de 1950, que declaró vacante el cargo de designado, y estableció una nueva forma de sucesión presidencial que permitió que el ministro de gobierno pudiese reemplazar al primer mandatario en caso de una ausencia.

Efectivamente, el presidente Gómez cayó enfermo el 28 de octubre de 1951, y una semana después Urdaneta, su ministro, se posesionó como presidente. Entre tanto, el país se sacudía por La Violencia, el conflicto rural de entre liberales y conservadores. Esta inestabilidad sería uno de los factores que facilitarían el golpe de estado del general Rojas Pinilla en 1953, que sucedió justo después de que el presidente Gómez intentara retomar el poder.

Coda

En la historia más reciente, los presidentes también han tenido problemas de salud: el presidente Santos fue operado el año pasado de cáncer de próstata, y el presidente Uribe sufrió de la gripa AH1N1 en 2009, en pleno auge del miedo de pandemia. También la salud del vicepresidente Garzón ha sido en tiempos recientes un asunto público. Sin embargo, ninguno de estos casos ha desatado crisis como las del pasado, equiparables a la que hoy enfrenta Venezuela. 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2013-01-23 22:59

¡Excelente reportaje! A veces falta una perspectiva histórica, para ver cómo o los problemas se repiten o cómo se enfrentaron en el pasado.

Vie, 2013-01-18 11:26

Pareciera q para cargos de eleccion popular escogieramos no seres humanos sino superhombres a los q no se les permite q caguen y huela feo,de la misma manera los ungimos y depues estamos dando patadas de ahogadpo cuando se perpetuan en el gobierno.Si al momento de votar lo hacemos ´por una dupla q generalmente es el vice,no veo por q asustarnos cuando el pre-se enferma como si el mundo terminara.Entendido es q un primer cargo requiere de la actitud y disposicion total del elegiddo,pero entonces tendremos q pédir examenes medicos previos?y aun asi quien tiene la vida comprada?tanto en venzuela como en colombia y en cualquier parte del mundo estas situaciones se generan mas por la ''herencia'' y los herederos,q importar el pais o la region;no son mas q ambiciosos esperando como chulo la caida para encima tambien caer a esa teta a la q la gran mayoria invierte en campaña mas de lo q legalmente se ganaria en los 4 años y sin embargo luchan a muerte,q actitud tan loable verdad?.

Dom, 2013-01-13 23:29

Buena reseña. Que bueno powder leer historia aca

Vie, 2013-01-11 08:52

Maragarita Arango, muy acertado tu comentario, sobre todo por la no presencia de tu presidente aqui en Venezuela. El motivo es muy sencillo, cuatro millones de colombianos comiendo de Venezuela y de Chávez ya es bastante para nosotros como para que llegue uno mas, asi sea tu presidentico. Asi que dile a tus coterraneos que se devuelvan para la Nueva Granada. A ustedes no los queremos aqui. Colombianos, fuera de Venezuela!!!!!

Vie, 2013-01-11 07:43

Son muy ilusos si creen que Chavez esta vivo, desde que declararon que le iban a "inducir" el coma, se sabia que estaba muerto, pero como no pueden arriesgarse a hacer nuevas elecciones porque de pronto estas no se las pueden robar.....entonces montaron este circo, lo unico bueno que ha hecho el Presidente Santos en relacion con Chavez, fue no haber asistido a ese circo!

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