Ciudadanos de a pie

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¿Nos sobran 3 millones de personas?


Una mofa popular contra los economistas es que se pasan la mitad del tiempo pronosticando resultados optimistas (subirá el crecimiento, el empleo, los ingresos, etc.) y el resto explicando por qué esas maravillas no ocurrieron.

Pues bien, el pópulo debe este año una disculpa a nuestros economistas. Lejos de pasarse de optimistas, tanto el año pasado como este se quedaron cortos para proyectar el crecimiento de nuestra economía. En junio de 2010 el entonces Ministro de Hacienda estimó que el crecimiento del PIB en 2010 sería del 3% y el del 2011 el 4%. El Gerente del Banco de la República en noviembre del 2010 era más optimista que el Ministro. Proyectó que ese año creceríamos 4.5%, pero indicó que en 2011 apenas llegaríamos al 3.5%. Pues bien, Ministro y Gerente se equivocaron.

Según reveló en marzo de este año el director del DANE, el año pasado la economía creció 4.3%,  por lo que el director del DNP subió su optimismo y estima que en el 2011 creceremos al 5%. Y si por el lado del crecimiento las noticias fueron buenas, por el de la inflación no lo fueron menos. Pese a algunas amenazas, la inflación se mantuvo bajo control y cerró el año pasado en 3,17%.

Tener baja inflación y mayor crecimiento económico es sin duda buena noticia. Sin embargo, esa buena noticia contrasta con las demás noticias e imágenes de un país inundado, con casi 3 millones de colombianos que reportan haber perdido alimentos, enseres, vivienda y lo que tuvieran de empleo e ingresos.

La ola invernal empezó a mediados del año pasado y aún no cesa. Según Colombia Humanitaria, a Mayo del presente año 514.990 familias de 870 municipios, en 29 de los 32 departamentos del país, habían sido afectadas por el invierno. Aproximadamente 2’574.950 personas en total. Si la economía puede seguir creciendo sin ellas, ¿quiere ello decir que casi 3 millones de colombianos no importan para efectos del ciclo económico? ¿Tal es su marginalidad?

De los 870 municipios inundados, 20 tienen al 100% de su población afectada, que perdió todo lo que tenía. Otros 52 municipios tienen a más del 50% del total de su población afectada. Lo perdieron casi todo. En esos 72 municipios habitaban algo más de un millón de personas, que a la luz de las cifras de crecimiento podrían haber desaparecido de la faz de Colombia sin ningún efecto aparente sobre el PIB, distinto de que podemos seguir creciendo sin ellos.

Por efecto sobre todo del crudo invierno, el sector agrícola no creció el año pasado, se quedó en 0%. La semana pasada el Ministerio de Agricultura reportó que 1 millón de hectáreas de vocación agropecuaria estaban inundadas, que se habían perdido cerca de 200.000 hectáreas de cultivos, 115.00 bovinos habían perecido y casi un millón y medio habían sido desplazados de sus pastizales. A pesar de ello, la economía nacional puede crecer al 5% ¿Tal es el nivel de irrelevancia económica del sector agrícola en Colombia?

A pesar de ese contexto, hace unos días, las proyecciones de crecimiento fueron ajustadas no a la baja sino al alza. Ahora el Director del DNP cree que este año el crecimiento puede llegar al 5.5% y el Ministro de Hacienda al 6%. Su optimismo se basa fundamentalmente en perspectivas favorables para las exportaciones, la expansión del consumo, la inversión privada y la inversión pública en áreas como infraestructura, justamente para mitigar los efectos de la ola invernal. También al jalonamiento de los sectores minero, de construcción y servicios.

Entre tanto, otras agencias de noticias reportaron que el 40% de los afectados ya habían sido previamente desplazados, no sólo por el invierno sino por el conflicto armado. Y otros análisis económicos registraron que aunque la inflación global se mantuvo alrededor del 3%, las mayores variaciones de precios en el año 2010 se registraron en el sector salud (4,31 por ciento), alimentos (4,09 por ciento), educación (4,01 por ciento) y vivienda (3,69 por ciento). Es decir, en los sectores que más afectan el ingreso y capacidad de consumo de los colombianos de menores ingresos. Así que tanto los pobres inundados como los que siguen a flote, pagan, además, mayores precios relativos por su canasta de consumo.

El invierno ha puesto en evidencia no sólo nuestra pésima infraestructura y débil capacidad institucional. Sobre todo, ha sacado a flote una imagen brutalmente cruda de lo que significa que seamos uno de los países más desiguales e inequitativos del mundo.

Mientras 3 millones de compatriotas tienen el agua al cuello los demás podemos seguir expandiendo el consumo, la inversión y el crecimiento. Dudo que haya una fotografía más cruda del tipo de sociedad, estado y mercado que hemos construido.

Afectación por municipio

Afectados ola invernal


Afectados por la ola invernal

 

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