Por Juan Esteban Lewin | Daniel Morelo · 01 de Julio de 2016

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El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (Icbf) ha estado en medio de una dura polémica en los últimos meses por cuenta de la alimentación de los niños en varias regiones del país, especialmente en La Guajira. Esa alimentación depende en parte de los departamentos, que manejan el Programa de Alimentación Escolar, la de los niños más pequeños del Icbf, que se la entrega a decenas de operadores en todo el país. Por eso, el problema pasa por la contratación de la entidad.

Para entenderla La Silla revisó los 9.556 procesos de contratación que hizo el instituto entre 2012 y 2015, en las administraciones de Diego Molano, Marco Aurelio Zuluaga y Cristina Plazas, según consta en la página del sistema electrónico de contratación pública, donde las entidades están obligadas a colgar sus procesos.

A partir del análisis general de esta base de datos que construimos, y dado que por las dimensiones del trabajo no pudimos mirar en detalle cada contrato, encontramos algunos ragos generales de esa contratación. Estos son los 10 principales:

El Icbf le saca el jugo a su régimen especial

Desde 1979 el Icbf tiene un régimen especial de contratación, por lo que puede hacer muchos contratos llamados “de aporte” para los que no tiene que hacer licitaciones ni procesos similares. Lo usa con frecuencia

Esos contratos solo se pueden hacer para que el Icbf le entregue dinero o bienes a un contratista para que éste ejecute uno de los servicios que debe hacer el Icbf, como la atención a la primera infancia o la alimentación de niños.

Se llaman contratos de aporte porque se supone que el contratista aporta gratis algo en el contrato, como su conocimiento técnico, las instalaciones donde cuida a niños o parte de los alimentos, y por eso la gran mayoría se hacen con entidades sin ánimo de lucro que tienen objetivos similares a la del Icbf.

Justamente como la idea es asociar al instituto con los privados que buscan hacer lo mismo, se creó un régimen especial para que lo pudiera hacer de forma eficiente, pero que tiene condiciones, como que solo se puede hacer con entidades sin ánimo de lucro o prefiriendo a las que tienen más trayectoria. Pero también permite que se entreguen directamente, a dedo, algo que se ha limitado a través de convocatorias abiertas como las que impulsó Zuluaga o de la creación y fortalecimiento de un banco de oferentes que ha liderado Plazas. Pero sigue siendo más sencillo que hacer una licitación.

Mucho se entrega a dedo

La contratación directa es casi tan frecuente como el régimen especial: 2 de cada 3 contratos y 3 de cada 10 pesos se entregaron así, a dedo.

Y aunque una parte importante se debe a los contratos de prestación de servicio con personas (las famosas OPS de los contratistas), la porción que se entrega en otros contratos también es importante: 2.313 contratos y casi de 850 mil millones de pesos se entregaron de forma directa. Esto es más que la suma de todas las otras formas de contratación excepto los contratos de aporte

Un contratista por cada dos funcionarios

El Icbf tiene 5.127 funcionarios y en estos cuatro años firmó 2.595 contratos de prestación de servicios (OPS), por entre 2 días y 2 años y medio y entre 220 mil y 197 millones de pesos. En total, el Icbf se gastó más de 39 mil millones de pesos en contratistas, y hubo uno por cada dos fucnionarios, si se mira todo el cuatrenio.

Aunque suena muy alto, las cifras son menores que en períodos anteriores: cuando el Instituto manejaba el PAE y el Programa de Adulto Mayor, y las defensorías de familia tenían contratistas en vez de funcionarios, sumó más de 7 mil contratistas en 5 años.

La plata se va en lo que es

Al revisar en qué se fueron los más de 3 billones de pesos que contrató el Icbf, 4 de cada 5 pesos se dedicaron en cumplir sus objetivos, como sostener guarderías y hogares comunitarios para los niños más pequeños, tener centros de internamiento para los menores de edad que hayan cometido delitos o darle alimentos a los niños que atiende. En el cuadro de abajo, eso está en las categorías primera infancia, alimentos, adopción y misional (que son los otros temas que están en el objeto del instituto).

Eso, claro, no implica que la plata se gaste siempre como debería ser, ni que no haya problemas. Pero sí se va para los rubros para los que existe el Icbf.

Las diferencias regionales son enormes

Al revisar en qué departamento se ha invertido la plata, aparecen cosas llamativas, como el contraste entre lo poco que aparece en Santander y todo lo que se ve en Sucre o Nariño

Un megacontratista, uno

El mayor contratista del Icbf en ese período, según lo que encontramos, es Ingredion de Colombia, que en un solo contrato va a recibir uno de cada seis pesos de los que entregó el instituto en estos cuatro años.

Ingredion es la filial de una compañía gringa, funciona en Colombia desde 1933 y se dedica a elaborar insumos para la industria de alimentos. Y lo que se ganó fue una licitación por casi medio billón de pesos en diciembre del año pasado para operar las plantas del Icbf que producen bienestarina y producirla y distribuir entre 2016 y 2019.

Ese megacontrato quedó en sus manos pues fue el único proponente que se presentó a la licitación. Según la directora, Cristina Plazas, aunque se buscó que aparecieran más interesados a través de varias invitaciones, nadie se presentó.

Y repiten mucho...

De los 6336 contratos que entregó el Icbf y que no fueron órdenes de prestación de servicios, contratistas se quedaron con una tajada enorme

Hay 67 contratistas que han recibido 10 o más contratos y otros 121 entre nueve y cinco

La Iglesia católica sigue presente

La Iglesia Católica, que por siglos fue la encargada de varias de las funciones que tiene el Icbf (como cuidar a los niños huérfanos) sigue presente. Las iglesias cristianas de diferentes denominaciones también tienen una participación, aunque mucho más pequeña, y diferentes asociaciones indígenas, afro y rrom

El Icbf contrata mucho con pequeñas asociaciones de padres de familia de hogares infantiles y con otras entidades sin ánimo de lucro, muchas de ellas dedicadas a atender a la niñez.

Pocos procesos en el aire

El Icbf logra contratar casi todo lo que se propone: solo 201 procesos, por poco más de 90 mil millones de pesos, se quedaron en el camino por diferentes motivos. Eso es apenas el dos por ciento de todos los proceso, un nivel muy bajo comparado con otras entidades.

De ellos 10, por 85 mil millones de pesos, se iniciaron pero terminaron descartados (5 subastas, 3 selecciones abreviadas, un concurso de méritos y una licitación) y 191 terminaron después de haber sido convocados. Ninguno se declaró desierto.

Solo 1 de esos 190 se iba a hacer por el régimen especial de contratación del instituto: todos los demás se iban a hacer por las reglas ordinarias, que exigen más trabajo.

Cada año contrata más

La contratación del instituto no es estable. Después de una caída en 2013, en 2014 se recuperó y el año pasado se disparó, pues se contrató casi lo mismo que en los tres años anteriores sumados

Comentarios (3)

Jose Mario Aristizabal

01 de Julio

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Me parece muy bueno como primer esfuerzo este ejercicio, creo que hay dos fale...+ ver más

Me parece muy bueno como primer esfuerzo este ejercicio, creo que hay dos falencias en el articulo, la primera es la explicación de como una entidad publica incrementa de esa forma la contratación, que implica que dejo de cumplir su misión en un periodo o que ahora sus contratos comprometen recursos de mayor plazo. La segunda es los contratos de $0, el puente aéreo fue comodato, eso oculta mucho.

GMolano

01 de Julio

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Excelente ejercicio!! Pero para completarlo sugiero agregarle un timeline, en ...+ ver más

Excelente ejercicio!! Pero para completarlo sugiero agregarle un timeline, en que se vea la entrada y salida de funcionarios clave a nivel nacional y regional, en los dptos con mas carga presupuestal. La evolución presupuestal al vaivén de la política. Entre Molano, Zuluaga y Plazas. Se vera que Plazas se lleva los dudosos honores de como usar el ICBF como una fortín político y presupuestal.

mario florez

19 de Julio

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El estudio deja bien a todo el mundo, como si no pasara nda en el ICBF. No dic...+ ver más

El estudio deja bien a todo el mundo, como si no pasara nda en el ICBF. No dice nada de la respnsabilidad de éste gobierno en icbf, lleva casi 7 añs , alguna responsabilidad le cabe en lo que pasa con los niños de la Guajira, o es que la contratación la sige haciendo Uribe?. Las OPS es politiquería rotación de trbajadores afecta negatvmente el servicio. No ha preparado ICBF pra el postconflicto

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