Menú principal

Martes Septiembre 16, 2014

En medio
Imagen de Pablo Medina Uribe

Este blog está atravesado porque estaba leyendo noticias y no se dio cuenta que el semáforo ya había cambiado.

Soy literato y periodista. Fui practicante de La Silla Vacía y luego me quedé por dos años. Soy miembro fundador y periodista de Radio Pachone y cofundador y escritor del blog de fútbol La Catedral. Hace poco publiqué mi primer libro, "Historias del fin del mundo". (Estoy en @derpoltergeist).

Twitter del autor

@derpoltergeist

Hilos temáticos:

El martes 5 de marzo por la mañana, la Fiscalía General de la Nación anunció que en unas horas iba a contar algunos avances de los procesos por el llamado "Carrusel" (aunque me gusta más "Cartel", la verdad) de la Contratación en Bogotá.

El anuncio fue tomado por los medios colombianos como una bandera verde para echar su chiva, una chiva que se veía que tenían remojando por varios días, una chiva que por la misma fuerza que tenía no podía ser apresada por más tiempo en sus dedos inquietos.

Una chiva que, además, era tan inesperada, tan inverosímil, que hasta algunos periodistas -que como todos sabemos es la gente más informada de la nación- estaban sorprendidos (algunos más escandalosamente que otros).

Así es, la chiva consistía en que Carlos Guevara, exconcejal del MIRA -que fue además reportado como "suplente de Moreno"- y uno de los principales denunciantes de la corrupción del cabildo, estaba metido en todo este lío y le serían imputados cargos junto a Hipólito Moreno, concejal de La U, que ha estado metido de lleno en estos problemas desde hace un buen tiempo.

Nuestro medios, siempre dispuestos a informar, se pusieron manos a la obra para reportar de la imputación de cargos.

Mientras que El Espectador decidió hacer un montaje gráfico enfrentando cara a cara a los otrora rivales

 

 

La W decidió tomar el enfoque de enfatizar de quién había sido la chiva (de ellos, ¿de quién más?)

 

 

y El Nuevo Siglo decidió tirar por ahí una mención en el texto y un tímido tag abajo que decía "carlos guevara", como porque los demás lo estaban mencionando también y ellos no querían quedarse por fuera.

 

 

Todos, por supuesto, sin tener en cuenta que Guevara nunca ha estado del lado de los implicados en las denuncias del Cartel de la Contratación, ni que la Fiscalía no puede imputar cargos sin antes haber llamado a indagatoria (lo que no habían hecho con Guevara porque, por si acaso perdieron el punto, el señor nunca ha estado metido en los problemas del Cartel de la Contratación), ni que, como dijo Manuel Salazar por la tarde:

Así que una hora después de que el país conociera la aplastadora (y falsa) chiva de que el denunciante se había convertido en denunciado, la Fiscalía anunció que le había imputado cargos a Moreno (como todos esperábamos) y a Héctor Zambrano, exsecretario de salud de Bogotá, por líos en la contratación de unas ambulancias.

¿Y Carlos Guevara? Bien, probablemente. Aunque confundido y presumiblemente recibiendo un montón de mensajes de texto y menciones en twitter extrañas. Afortunadamente, vamos entendiendo que en internet es mucho más fácil corregir los errores.

La W rectificó a través de @ZuluagaCamila primero y luego en su página (en una nueva nota):

 

Mientras que El Espectador decidió corregirse incluso gráficamente (aunque cambiando la imagen por una que no tenía mucho que ver con este proceso):

 

 

Y la nota desapareció "misteriosamente" del sitio de El Nuevo Siglo. Escribieron un artículo nuevo, pero no han borrado el trino que mencionaba a Guevara:

 

 

Pero, ¿cómo llegó a filtrarse el nombre de Guevara en todo este asunto?

Para averiguarlo, es momento de, de nuevo, volver a la sección favorita de los lectores de este blog, es la hora de emular a nuestros colegas periodistas y dedicarnos a la especulación.

Imagínense alguna fuente ahogada en el papeleo burocrático de la Fiscalía a la que una mañana de martes aburrida cualquiera recibe una llamada de algún o alguna periodista que cree vagamente recordar, pero que realmente no sabe quién es.

El/la periodista saluda melosamente a la fuente y, puesto que ha visto que la Fiscalía va a anunciar movimientos sobre el caso, le pregunta sobre nombres (los nombres son importantes en periodismo, por si no sabían).

La fuente quiere quitarse al/a la periodista de encima y le dice el nombre de Hipólito Moreno, que en cualquier caso ya todos sabíamos, pero no se acuerda bien del otro, así que comienza a tambalear y ocurre este intercambio:

-Ese concejal, uhm, se me escapa el nombre, ¿sí sabe? Ese que se vestía medio oficinista...

-Ah, pero esos son todos. ¿No hay uno que se llama García?

-No, ¿cuál García? Pero sí, sí... Algo con G...

-Ahh, ¿Guevara?

-Sí, ese me suena a que tiene algo que ver con el carrusel, ese era el... ehh... suplente, eso, suplente de Moreno.

-¡Listo! gracias. [Para sus compañeros: ¡Oigan! ¡Ya tengo el otro nombre, ya nos podemos ir a almorzar!].

La lección, si aceptamos que mi elucubración es verdadera, es que no se le puede creer a la gente, que los políticos (aunque a veces parezca lo contrario) no son intercambiables y que hay que postergar los almuerzos hasta confirmar las noticias.

Pero ya todos sabíamos eso. Así que vamos, apliquemos y agradezcamos que Guevara sea un tipo simpático:

 

...

Nada que ver: Para ayudar a financiar el primer Festiejo Pachone (con conciertos, paneles de discusion y feria de publicaciones independientes), este sábado la emisora digital de la que hago parte, Radio Pachone, hará un pequeño mercado de las pulgas en *matik-matik* (en Quinta Camacho). Ojalá puedan pasarse.

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Lun, 2013-03-11 16:22

Nada más que decir, "el perezoso trabaja doble".

Añadir nuevo comentario