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Viernes Agosto 22, 2014

Por: Casa de las Estrategias. 

 

¿Qué se compra?

Analizamos la publicidad online de 592 prepagos en Medellín para indagar por la formación de gustos (en un mercado con tantas complejidades morales y psicológicas) en medio de las disponibilidades financieras del narcotráfico.

El atajo fácil sería hablar de la cultura del narcotráfico como gestora del fenómeno y las representaciones hoy tituladas como prepagos. Sin embargo, estaría mal titulada esta cultura, las palabras se deforman y se vuelven otra cosa, ya no son simples abreviaciones, por lo que la narco-cultura (formas y relaciones) no es una consecuencia sino una fuerza paridora del narcotráfico.

Un entrevistado por Narcorama responsable de varias rumbas en Medellín nos contaba de narcos (hoy muertos o apresados) que se acostaban con una prepago distinta cada noche, de otro que cada ocho días hacía una fiesta donde se acostaba secuencialmente con 7 mujeres pagas, uno era además exótico porque tenía de asistente un enano que se acostaba con las mujeres antes que él, en lo que él llamaba “catarlas”.

En el correlato del crimen siempre hay mujeres, su idilio habla del desenfreno donde aparece la prostitución pero no se atreve a señalar que detrás de un hombre rodeado de mujeres puede sólo haber dinero, es decir, servicios sexuales bien remunerados. Aquí estamos señalando una lógica sencilla de que los servicios de una prepago cuestan 214.263 mil pesos en promedio (109.99 USD) y hablamos de un público que usa sus servicios 6 veces a la semana y que no escatima en propinas o en contratar servicios adicionales, lo que nos da un mínimo de 5.365.325 pesos libres en el mes, lo cual reduce mucho el grupo de empresarios y ejecutivos que pueden sostener ese ritmo de vida.

 

                                                 Ilustración: Malaletxe (ilustrador Narcorama).

 

En una entrevista una de estas mujeres nos decían que sus clientes tenían mucho poder y que un ejecutivo podía ir una o dos veces al año, mientras que un duro podía ir cada ocho días, y esto no solo está anunciando un asunto financiero, sino el tipo de relación social que cada individuo plantea con la sociedad, a partir de su reputación.

Hoy debe contar con una recriminación social más fuerte, el hombre que paga por tener sexo que la mujer que ofrece sus servicios, por lo que no basta con tener dinero para seguir el ritmo de vida, se necesita “vivir en un mundo” en el que este tipo de reproches no interesen. El problema del narcotráfico no es que el poder de sus agentes no emane del estado o de la ley, es que el poder de estos tampoco emana de la sociedad, de la ciudadanía, entonces no se debe a éste y puede incurrir en cualquier tipo de tiranía y de afectación a la sociedad porque ésta no le dio el poder y tampoco ha tenido la capacidad, hasta ahora, para desautorizarlo.

 

Algunos datos.

En esta medición encontramos que mientras que los adjetivos sensual, ardiente, la oferta de placer, la diversión y la pasión suman 43% en la publicidad de páginas de prepagos, el grupo de características que se componen de complaciente, dulce, cariñosa y tierna suman 41%. Por supuesto la fogosidad sigue ganando pero con un estrecho 2% que muestran que lo que se busca en la prostitución no es lo estereotipado.

Ser loca, tímida y seductora tiene una igual importancia con 2% pero ser una lolita tiene una importancia del 6%. Volviendo a nuestro organizador de fiestas, las drogas no solo financian sino que lubrican la juerga a estos niveles: algunos de los personajes de la narco-fauna tienen sexo drogados, pero lo que más caracteriza estas fiestas es querer que ella, muchas veces trabajadora y rebajada a mercancía dentro de la imaginería del personaje, consuma droga y a veces altas dosis.

 

¿Amor prepago?

El cliente que mata a su proveedora de una sobredosis parece ser uno de los riesgos de este negocio. Nos explicaba un psicólogo que un tipo de personaje con inclinaciones a la perversión como los que ha visto en el crimen, quieren quebrantar la voluntad de la persona con la que tiene sexo. Compartir la intimidad es también (además de otras cosas) enfrentarse a todo lo más profundo que no nos gusta de nosotros y el criminal no termina de aceptarse a sí mismo.

Los problemas sicológicos de los mafiosos y los sicarios son parecidos a los nuestros con la diferencia de que en ellos están poco domesticados, las formas de enfrentar el rechazo, nuestra inseguridad y el deseo no habilitado son completamente distintos en el crimen que en la ciudadanía promedio.

La investigación en la que participó Isaac Beltrán sobre prostíbulos en Bogotá arrojaba un resultado interesante: el amor o enamoramiento no era ajeno en los prostíbulos. Los clientes se enamoraban de las prostitutas en medio de la soledad, en una búsqueda de afectividad antes que mera y acrobática sexualidad como lo expresa, con belleza, Laura Restrepo en la Novia Oscura.

Nuestra sociedad no sabe cómo encontrarse, tienen dificultades para vivir aun las pocas veces que la supervivencia está resuelta y no tiene un lenguaje para expresar realmente lo que desean. No sólo los narcos crean una avidez en torno al mercado sexual, un trabajo de campo muestra que el renglón más callejero del negocio está plagado de jubilados, taxistas y camioneros.

Mientras que la sociedad busca una experiencia sensible en mercancías entregadas por criminales (ácidos, mariguana, pastillas), el narco no encuentra donde poner tanta plata para sentirse bien. Busca ternura en la prostitución, redención en una mujer con la que no hay tiempo de conocerse, finalmente, la única mujer buena es su mamá pero lo cierto es que con ella tampoco se ha podido relacionar, no se conocen, no son amigos, simplemente hay incondicionalidad (mamífera).

 

 

                                               Animación: La Plaga (Casa de las Estrategias).

 

Nos pareció interesante que una mujer dedicada a la prostitución nos decía que muchos de sus clientes (cree ella) dedicados al narcotráfico no tienen ningún tipo de pareja. Queríamos hablar de un consumo que se habilita con recursos del narcotráfico y se deforma, cambia la demanda y por tanto la oferta, pero encontramos una pequeña rendija a las relaciones de pareja en lo narco y quisimos mostrar como en las insuficiencias de aquel hombre se esconde una relación con un fenómeno público violento.

Una parte de los hombres y mujeres están dispuestos durante distinta cantidad de tiempo a tomar atajos: los atajos del éxito son los negocios ilegales, los atajos de la resolución de conflictos son la violencia, los atajos de la realidad son los estados alterados y los atajos de la conquista amorosa, sin lugar a dudas, y sin una bandera moralista, son la prostitución. Estos atajos, nos decía el psicólogo, corresponden a una economía cognitiva mediados por los factores morales desarrollados en el proceso de socialización, los cuales al no ser construidos desde la familia, el colegio o el grupo de amigos, se corresponderán con inevitables excesos.

En cierta medida son naturales a la sociedad estos atajos, pero una parte de las personas no conocen límites y lo que era un escape, un accidente o un evento termina por ser un escondite, un camino sin retorno, una obsesión como las vendettas o una incapacidad para relacionarse que no deja sentir placer y forma así el cuadro de la obsesión.

 

 

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Vie, 2011-12-09 00:06

Muchas gracias por tan constructiva discusión. Gracias Mauricio Rubio siempre profesor. Tiene razón Mayckol de que Mauricio es el que trae este debate a Colombia sobre sexualidad y violencia y su relación. Creemos que ya Colombia ha ofrecido suficiente terreno para que la obra de Rubio le hable al mundo, con trabajo de campo sobre inicios delincuenciales también, y muy interesante, en centroamérica.
Hay que seguir trabajando el tema, desde varias aristas, las propias entrañas de los "machos" latinomaericanos, las transacciones sociales, la forma como definimos la ciudad... Gracias Almabuke. Estamos en sintonía con Sanín en registrar que el narcotráfico ha generado crecimientos mutantes de fenómenos y exacervado asuntos de nuestra cultura que Fredy Antonio Preciado define como cultura mafiosa.
De Fredy nos interesa mucho la discusión que se puede continuar con el asunto de los atajos, de un modo existencial y no necesariamente legalista. A los demás, seguiremos haciéndolo con cariño.

Mié, 2011-12-07 20:28

Hay que tener màs cuidado e investigar màs estos asuntos teniendo en cuenta todos los factores de la "fauna social".

Mié, 2011-12-07 19:13

Interesante tesis sobre el "atajo"; es posible que como sociedad no le demos valor al "hacer el camino", a construir de manera comunicativa y reflexiva con el otro; es decir, prevalentemente llena de atajos. Lo que implica una baja autoestima individual, alta desconfianza y a no darle valor ni colectiva, ni individualmente a la historia. El “atajo” conlleva a la estructuración de modelos de corto plazo sin considerar los medios.

Mié, 2011-12-07 08:17

Que artìculo tan pèsimamente escrito- Lo poco interesante que contiene se muere por la forma en que està redactado. Sillavacia: mas cuidado con esto !carajo!

Mié, 2011-12-07 16:39

De acuerdo, apenas me uno a la Silla Vacía y veo que así como hay cosas buenas las hay muy regulares. ¿Cómo será el trámite para publicar? De mucha edición no parece. Sin embargo la calidad en general es muy buena.

Dom, 2011-12-04 07:26

Y siguen con la joda de Medellín, como si no hubieran narcos en otras partes.

Mar, 2011-12-06 19:58

Entiendo que el contexto que motiva el escrito es la cultura alrederor del narcotráfico, y las prepagos son una instrumentación del mismo ,como muestra de una especia de tecnificación de la industria derivada del narco....cuestiones que se evidencian tremendamente en Medellín, en ésto es buen escenario de análisis...y mientras se pueda aprovechar por qué no hacerlo?

Dom, 2011-12-04 08:01

La "joda" es que ellos trabajan en Medellín y hablan de lo que saben, que queda allí. La crítica debería ir a los observadores de otras regiones, como si no los "hubieran" (sic).

Mié, 2011-12-07 19:18

Tampoco son formas de vida de únicamente de los narcotraficantes, sino que responden a lógicas de la cultura mafiosa por la que atraviesa parte del país.

Lun, 2011-12-05 12:23

Al leer esta entrada no pude evitar relacionarla con varias que sobre esto a escrito mauriciorubiop . Estoy convencido de la importancia del tema y de lo poco que se toca en medios tradicionales.

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