Miércoles Abril 23, 2014

Menú principal

El Blogueo

Por: Casa de las Estrategias.

La Sierra

El barrio la Sierra se encuentra ubicado en el centro-oriente de la Ciudad de Medellín en la Comuna 8- Villahermosa-. Este barrio, en su mayoría habitado por población desplazada del oriente antioqueño y con una larga historia de violencia, ha mostrado ser un punto clave para las organizaciones criminales que han tenido presencia en la ciudad; desde las milicias del 6 y 7 de noviembre del ELN, pasando por las disputas por control entre los paramilitares del Bloque Metro y los del Bloque Cacique Nutibara, hasta la presencia de grupos criminales al servicio de alias “Sebastián” y alias “Valenciano”.

Para llegar al barrio sólo existe una calle con cerradas y empinadas curvas que va desde el centro de la ciudad hasta lo más alto del barrio. Adicionalmente, cada curva cuenta con algo parecido a una atalaya donde casi siempre se encuentran jóvenes viendo quién sube al barrio. Casi al final del camino, antes de la estación de policía del barrio, se encuentra la centralidad de éste, donde un lavadero de buses ocupa toda la empinada calle, así pues, si se controla el lavadero, se controla la movilidad del barrio. Una buseta reversando es suficiente argumento para bloquear toda la circulación del barrio, inclusive la de la policía.

 

 

 

Alias el Rolo.

Yeison Smith Velásquez alias el Rolo, fue recapturado el pasado 27 de junio. Éste se había escapado 3 veces de las autoridades desde que se escapó el 31 de octubre de 2010 de la cárcel el Pedregal a las afueras de Medellín. Alias el Rolo, se desmovilizó en el año 2005 como miembro del Bloque Cacique Nutibara de las AUC. Después de esto empezó a ganar liderazgo en el barrio la Sierra con reuniones comunitarias y acuerdos de paz, como el firmado el 24 de octubre de 2009 con otro desmovilizado, Edwin Tapias, buscando finalizar los choques entre bandas por el control criminal del barrio la Sierra.

Así las cosas, el Rolo se fue ganando la lealtad (o el miedo) de la gente del barrio, toda vez que sus enemigos más cercanos (Edwin Tapias y Julio Perdomo) fueron capturados y no existía cerca ningún otro grupo criminal que consiguiera disputarle el control del barrio al Rolo. Sin embargo, al Rolo se le seguía acusando de atropellos silenciosos contra gente de la comunidad, ya fuera por el no pago de vacunas o por las sospechas de “infiltrados” en su barrio, lo que fue causando que una fracción de la comunidad se cansara y cooperara con la justicia para concluir con la captura de éste.

Sin embargo, el rolo lograría evadir el control de la recién estrenada cárcel del Pedregal y fugarse junto con otras personas y, así, retornar al barrio donde se sentía más seguro, la Sierra. Allí, la policía fue a buscarlo en varias oportunidades, donde se les fugó una y otra vez, la más reciente fue cuando ya esposado, logró escaparse después de una asonada de la comunidad que clamaba por su libertad. Sin embargo, el Rolo fue finalmente capturado en este mismo barrio, en un operativo que se realizó de noche buscando evitar el enfrentamiento con la comunidad.

 

De regreso al barrio.

De esta historia sobresale una pregunta importante: ¿qué hacía que el Rolo siempre volviera a la Sierra cada vez que se escapaba de las manos de la autoridad? En un primer momento, uno podría pensar que quizá no tenía a donde más ir y que allí, evidentemente, era protegido. Sin embargo, teniendo en cuenta el tamaño del barrio la Sierra (2.968 habitantes) y las constantes denuncias contra el Rolo por parte de una fracción de la comunidad, era el lugar donde más fácil lo encontrarían de nuevo. De este modo, uno podría imaginarse que el Rolo podría haber conseguido algún dinero y escapar a otra ciudad.

 

 

Este reiterativo regreso al barrio, por parte del Rolo, muestra lo importante que es el territorio para los jóvenes al servicio de estructuras criminales. Donde uno podría esgrimir que las construcciones identitarias se encuentran situadas en los lugares que éstos habitan, además de ser jóvenes que han sido marcados por procesos violentos de habitar el territorio (desplazamiento y conflictos en las ciudades), creando nociones de habitar ligadas a microterritorios (mi parche, mi esquina, o mi cuadra) y donde no tiene cabida el otro, como un enemigo por el hecho de habitar un territorio diferente al de ellos.

La alta territorialidad que muestran estos jóvenes, está ligada también a las rentas criminales que el territorio les produce, toda vez que éstas requieren cierto tiempo de consolidación, en tanto se arraiga el miedo en un territorio y se gana un respeto que permita cobrar extorsiones a todo tipo de establecimientos y rentas comerciales. En el caso del Rolo, llegó a considerarse la autoridad real del barrio la Sierra y un líder que se preciaba de tener gran apoyo en el barrio por su trabajo comunitario.

Hay una precocidad interesante en el gesto señorial de un joven de 29 años que desde los 27 es considerado “el que manda” en el barrio. Esto nos lleva a que el Rolo posiblemente regresara a la Sierra movido por las complejidades simbólicas del poder. Quizá en otro lugar podría haber disfrutado un dinero o aumentarlo, pero es en la Sierra donde era alguien y no cualquiera. Regresó temiendo quizá que en otra parte no encontraría a los suyos o aún peor. De alguna forma, la apuesta no era evitar la captura por el anonimato, si no todo lo contrario, reforzando los vínculos comunitarios.

Encontramos aquí que para las estructuras criminales, el arraigo territorial de los jóvenes se vuelve funcional en tanto crea vínculos y redes comunitarias que se traducen en relaciones de poder a través de la vida barrial o comunitaria y el control de algunas rentas criminales. Estas relaciones sirven para consolidar un poder en el territorio y para contar con redes logísticas de apoyo, así como un ingreso económico, ya sea extorsión al comercio o microtráfico. Así las cosas, un joven con experiencia militar (desmovilizado de las AUC), con alta capacidad de liderazgo barrial y con capacidad de deshacerse de cualquier competencia criminal en un territorio, es el elemento ideal para una estructura criminal que quiere consolidar su control en un barrio, tan estratégico, geográfica y urbanísticamente, como es la Sierra.

Para el Rolo el llamado es otro, él es importante por la posición que le da el barrio cuando lo irrumpe y lo revuelve para exhibirle su éxito, para mostrarle que él manda porque tiene la violencia. Termina por ser, aunque narcisista, un asunto con el otro y con los otros, una demostración. En el Rolo es también apropiarse de lo comunitario para hacerse necesario, volviéndose algo que no sirve pero a lo que ya no se puede renunciar, es un joven sin niñez y con adolescencia larga en búsqueda de un tipo de aceptación y con la obsesión por el respeto como algo que nunca se termina de tener, que siempre falta, que está incompleto.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Jue, 2011-07-07 19:26

Además de la necesidad de reconocimiento y el amor por el territorio y su espacio de socialización, cuarto de hora de poder, cabe la pregunta sobre que produce las asonadas, si es una mera manipulación de las masas por parte de estos lideres barriales, o si es la comunidad mostrando un descontento, enunciando unas lógicas de relación entre la fuerza publica y los "combos", y un interés por quitar legitimidad al poder del estado..."estoy más tranquila con los muchachos"...

Jue, 2011-07-07 17:46

De todas las entradas, está es la más lúcida. Por varias razones, una que en especial yo admiro, es que da respuesta a una pregunta/problema de investigación a partir de un análisis social y antropológico de las conductas criminales. Por otro lado, la mayoría de las investigaciones, crónicas o simples ensayos, que tocan temas de marginalidad por razones extrañas pero ineludibles terminan brindando soluciones que se enmarcan dentro del paradigma de las políticas de Estado. Por ejemplo, sus conclusiones son que: 1)hay que implementar más policía, 2) se necesitan más oportunidades laborales -que implica oficialización del trabajo, 3) faltan juntas de acción comunal.

A muchos dar una respuesta que no tenga como consecuencia una plan es inútil. Sin embargo, hay que tener en cuenta, que las respuestas tradicionales sólo han demostrado que refuerzan los odios y las estructuras de los diferentes bandos, bandas criminales/Estado. Con el agravante, de que esto es un juego costoso para todos.

Jue, 2011-07-07 14:17

La ausencia de participacion ciudadana, para brindar informacion a las autoridades, consigue acrecentar la presencia de peligrosos delincuentes; que el reporte los viste con mantos de seda y los vende venerados por una juventud despreocupada de valores y principios.

Conozco de la juventud de MEDELLIN y mi concepto es distinto; los veo emprendedores, moralistas, entusiastas y progresistas y EN ESPECIAL con un marcado sentido de rechazo por las costumbres delincuenciales.

LASTIMA LA MARQUIZACION DEL REPORTE

Jue, 2011-07-07 09:28

El territorio es para las vìctimas como para los victimarios una parte de si mismos, desde allì se construyen y son alguien con refrencia a èl.

La apropiaciòn del territorio y de todo lo que el habita (icluidas las personas) por medio de la violencia, no es algo cuyuntural en Colombia, sino màs bien sistemàtico. Pasa tanto en campos como en ciudades, la gente esta somentida a un regimen de terror constante del màs fuerte, sea rico o pobre, pero que ejerce la violencia como forma de coerciòn, coacciòn e incluso cohesiòn social, ya no se conoce otra forma diferente de relacionarse con el teritorio y con el "otro".

Lo mismo que pasa en Medellìn, pasa en Tumaco, en Arauca, en Quibdó. De esquina a esquina de nuestro paìs. Concluyo con la pregunta ¿eso es democracia?

Sáb, 2011-07-02 15:02

Muy buena esta historia. En este país todos queremos ser 'alguien'. Por esto también vuelven los inmigrantes porque así ganen más plata por fuera no son 'nadie'.

Vie, 2011-07-01 12:35

Son las contrariedades de este mundo de mafiosos,los países sin recursos,son "ricos" y los países con riquezas son empobrecidos a la fuerza.Que podemos esperar en un país sin oportunidades,sin gobernantes honrados.
Gracias a idiotas como nosotros otros se pueden llevar un tren de vida alto.

Añadir nuevo comentario