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Lunes Septiembre 01, 2014

Una crítica a la defensa del piropo señala con razón que en los dichos callejeros no distinguí halago de agresión verbal. En efecto, no hice explícito que escribí pensando en los piropos de andamio, los de obrero, los clásicos. Con esos en mente quiero insistir en que la cruzada contra el "acoso callejero" es criticable ante todo por clasista. Sin datos y pocos testimonios, recurro a mi experiencia como espectador y al foro tras la defensa.  

Mi primer contacto con el piropo fue a los diez años, cuando a mi hermana mayor le lanzaron desde una obra un "¡qué piernas!". Sin pensarlo reviré “¡grítele a su mamá!”. Muy machito, quería arreglar cuentas con esos atrevidos pero ella me disuadió. En la casa se discutió el incidente concluyendo que a esas bobadas no se le paraban bolas. En las reacciones al halago no primaron consideraciones de género. En el debate familiar tampoco. Con un "pasito que pueden oír" la atención se centró en los dilemas de vivir en un país con tales diferencias sociales. 

Fue inevitable al leer un testimonio de Atrévete! una mezcla de condescendencia y molestia.  Lo discutí con gente cercana y la impresión incluso femenina fue similar: “¿dónde cree que vive?”. Compartimos  la sospecha que esa joven entre atemorizada, desafiante y torpe, no ha conocido bien a un obrero, de pronto ni ha hablado con uno. Tal vez el contacto se ha limitado a miradas despectivas, del tipo “conmigo ni sueñe”. Imaginamos a las que exigen respeto en la calle llegando a su casa para ser atendidas por otra mujer de clase social inferior, tan respetada que no come sentada en la mesa con la familia sino en un butaco en la cocina. O reaccionando de forma hiriente a la torpeza de un mesero, o insultando étnicamente al chofer de un bus. Intuímos que esas casas no quedan en los barrios de las verdaderas víctimas de la violencia sexual callejera. Son conjeturas que habrá que corroborar.

Por mi oficio paralelo he pasado años metido en obras y así conocí un piropero consagrado. Esgar era un ayudante de albañilería trabajador, inteligente, honrado y ambicioso. Muchas veces  lo oí echando piropos, todos asimilables a los recopilados por estudiantes javerianas. Bien plantado, era exitoso con las mujeres de su barrio. Soltero y garoso, flirteaba en toda la ciudad con esporádicos triunfos. En una sociedad menos clasista hubiese coronado a diario con creces. Una amiga cercana me confesó una vez que la atraía físicamente. Provocándola le dije “avise y le hago el cruce”. Me cortó en seco, “eso no se puede”.  ¿No es esa barrera infranqueable puro clasismo?

Atrévete! y varios comentarios a la defensa destilan clasismo del ofensivo. Volver peligroso al extraño, como en el primer mundo criminalizar al inmigrante, roza el racismo. Es discriminación lo que eleva a amenaza sexual un "qué ojos tan leendos" desde un andamio y transforma el "no me gusta lo que me dijeron" en "un indio casi me viola". A la segregación de siempre se le da ahora nuevo impulso con la hipócrita disculpa de combatir el machismo. 

Una forista hizo explícito el peligro, "del piropero al violador no hay un trecho tan grande". Otra lo amplió, “antes de que una mujer sea abusada, otras expresiones dan cuenta de la violencia ... Hay miradas, hay palabras, hay gestos”. El horror no es sólo el piropo, son los patanes que, aún con bozal, podrían atacar. Pero los asaltos sexuales en Colombia no tienen nada que ver con el "pisss...pisss, una miradita". Lo común es un atracador que capitaliza el pánico de su víctima para violarla, o un reincidente que la engaña. Las violentadas reales son menores y viven en barrios más populares que las susceptibles con un dicho. 

La recopilación de piropos antioqueños hecha por una polaca corrobora la esencia de la cruzada. Una extranjera vacunada contra ese clasismo atávico no se siente agredida con las frases de extraños que ofenden a las niñas bien locales. 

Hace un siglo en los EEUU hubo unos piroperos peculiares, los mashers, "hombres blancos bien vestidos cuyo comportamiento era más irritante y cómico  que amenazante". Hollaback! ni siquiera es novedoso. Smashing the Masher fue el movimiento, también clasista, para neutralizarlos. Era la época de la industrialización y campesinos solteros llegaban a compartir las calles con mujeres más educadas. Nunca fueron acusados de violadores, ese estigma recaía en el black rapist. En Colombia hoy, sin un personaje urbano con el sello de violador, se le endosa la amenaza al obrero piropero.

La combinación de la cruzada con la Slutwalk potencia la intolerancia elitista. Defiendo sin atenuantes el derecho de las mujeres a vestirse como deseen y me parece un despropósito aducir que eso disculpa las violaciones, o el manoseo. Pero tengo dificultades para entender por qué en la calle no asumen sin drama las consecuencias de vestirse como les da la gana: unos miran, otros opinan, otros sueltan un piropo. Como anotó una amiga segura y sensata: “una minifalda no es autorización para que me toquen, pero obviamente es una provocación para que me miren”.

Hago paralelos con otros contextos y sigo sin entender por qué se espera que una declaración pública, “vean mis piernas”, no genere reacciones. Es como si  una radiodifusora que emite señales se disgustara porque quienes las reciben no son los targets previstos, y los tachara de peligrosos. Parece que sólo un grupo selecto, de la misma clase social para arriba, está autorizado a captar la onda y reaccionar. Los demás que se callen, sobre todo si son obreros.

A Esgar yo le firmaría una recomendación para cualquier puesto, incluso de celador en una residencia femenina. A pesar de que le gustan, jamás puso la mano en cola ajena sin permiso, porque sabe de flirteo. No creo que haya desperdiciado piropos en asustadas y desdeñosas víctimas de una violencia sexual imaginaria. De pronto se habrá burlado de ellas, por clasistas.

Violencia sexual en Colombia

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mar, 2012-04-03 20:30

Hay piropos divertidos, tranquilos, hay otros menos tranquilos y es posible que uno se sienta agredido... no es cuestion de clase, sino de piropo porque hay muchos estilos y grados... Y en Colombia echan la mano facilmente en TODOS los barrios.

Vie, 2012-02-10 14:06

Ja ja ja. Interesante sketch: Del piropo a la grosería hay menos de... un cachito así http://www.youtube.com/watch?v=Vq4rdPaT1p0&feature=channel_video_title un aporte del tema de los piropos y otros temas afines.

Jue, 2012-02-09 18:35

"La etimología griega, de pyro, fuego, y ôps, aspecto, rostro, aludía a una
aleación de cobre y oro, de color rojo brillante. La acepción se extendió luego, al parecer, cuando alguien no poseía una piedra preciosa para obsequiar a una mujer, y la sustituía por un elogio destinado a sonrojarla. (...)

"Más que a una mujer concreta, el piropo se dirige a lo femenino como tal, la
mujer inaccesible. Lo femenino como Otro no es el código, sino el Otro sexual,
incluso para las mujeres mismas.

"El piropo se logra con la sonrisa de esa mujer, pero también se logra si ella
se ofende.

"La mujer a quien se dirige el piropo es una ficción, no existe como tal porque
sería todas las mujeres en una. Esa mujer tiene para el piropeador el valor de la
propia castración, el valor emblemático de un falo que siempre y en sí mismo está
fundamentalmente perdido. (sigue...)

Jue, 2012-02-09 23:56

Y entonces...cual es tu posicion frente a las mujeres que disfrutan de un piropo? Que le dirias?

Jue, 2012-02-09 19:31

Esa es una interpretación de la etimología, pero hay otra tal vez más simple: el que no puede regalar piedras preciosas (por lo general un rubí, que simbolizaba el corazón entre los romanos) es porque pertenece a una clase social inferior, y por eso flirtea con lo que tiene, sus palabras. Y eso es lo que ustedes, crueles mujeres, le quieren expropiar a los pobres Esgares.

Jue, 2012-02-09 18:38

"Así, el piropo instaura una relación imposible con una mujer. Incluso a
través de los mayores elogios, es también una agresión, una destitución de su
condición de mujer. Puede formularse como una ofensa, como sucede en piropos
donde el elogio de ciertas partes del cuerpo de la mujer supone que no se dirige a una persona sino al valor fetichista de esas partes. Hay una zona indecisa entre elogio y ofensa.

"Lo trágico en el piropo es que en el límite no es más que un llamado al Otro,
un intento profundamente desesperado de obtener un contacto con el objeto del
deseo, esa mujer cualquiera y a la vez absoluta. (...)

"Cuanto mejor ponga en escena el fracaso, lo fallido de la relación sexual, su
imposibilidad misma, más logrado será el efecto de esta aleación de un objeto
imposible y un significante, el piropo."

http://www.eolrosario.org.ar/Cuaderno13-verabarros.pdf

Jue, 2012-02-09 21:22

Muchas gracias Bat por todos los aportes. Para mí ha sido muy productivo el debate. Creo que hay que pensar cual podría ser la instancia de negociación, de diálogo, de acuerdo, de auto regulación. Porque es más que evidente que a algunas de ustedes les choca de verdad. Por qué no a todas?
La pretensión de callarlos es muy drástica. Supongamos que se erradica el piropo. Qué sigue después? Vetar también miradas lascivas? suspiros? El límite utópico es impedir que la sexualidad masculina reaccione a lo visual. De este lado la incomprensión es con la sensibilidad femenina a lo que se oye. Nada simple la empatía inter género.

Por otro lado, qué tal que lo que hubiera en Colombia fuera puro resentimiento? Un tipo de retaliación por tanta mirada despectiva, tanto antipiropo de mujeres clasistas?
De ser así, parece un conflicto social barato.

Jue, 2012-02-09 21:47

Una afirmación dura, pero creo que es así: la sexualidad masculina es SIEMPRE, más o menos perversa. Con 5.000 años de imperio fálico encima, no lo vamos a arregalar aquí en su blog, ni en esa exquisitez de audiencia pública a la que estamos comprometidos a asistir.

Creo que si disminuye la violencia sexual directa contra la mujer, aumentará la tolerancia a esas pequeñas perversiones como son mirar a una extraña como si fuera una comida apetitosa que le están ofreciendo al comensal; o esos gestos más bien elementales y poco creativos como los suspiros, etc., que la mayoría de los hombres saben que nos molestan y "ese es el chiste".

Otra afirmación dura: el erotismo femenino es mucho más constante, florido y amplio que el de los hombres. No hay mujeres frígidas, sino malos amantes. Muchos piropeadores callejeros se sorprenderían de lo que logra un buen amante en la sexualidad de una mujer. Hasta perversiones de las que les gustan, pero a duo, no impuestas.

Vie, 2012-02-10 16:57

Tendríamos que ir a la India primero y derrumbar todos los falos que hay por doquier en perfecta armonía con el paisaje.
Decirle a Goethe que nos ayude ya que el detestaba las imágenes zoomorfas de la India.
Luego, visitar los templos dionisiacos y buscar al emperador Adriano y preguntarle por su amdo Antinoo.
Hacer una parada en la Acropolis griega , intentar descubrir el jardín de Epicuro, algún texto antiguo de Platón,
de su famoso Banquete e intentar descubrir cuántos de los discipulos de Sócrates lo amaron más allá de la imaginación: de manera carnal.
Por últimi-no me apunto-, viajar a los confines del áfrica e intentar explicarles de manera lacaniana que no deben hacer procesiones de falos.

Vie, 2012-02-10 16:59

ah¡¡¡
Olvidé los castratis de Italia.
De pronto ellos te atraigan más si te dicen un piropo desde un palco veneciano y no desde un triste, ruidoso, angosto, feo, peligroso andamio.

Vie, 2012-02-10 17:02

llegó el pan.
me los traen "mis piropeadores de andamio".

Jue, 2012-02-09 21:58

Son más de 5000 años. Viene desde los primates. Para disminuir la violencia, no sólo la sexual, hay que empezar por lo más grave, no por lo soportable, ni mucho menos por lo que no todas las mujeres consideran agresión. Lo del erotismo femenino más "constante, florido y amplio" lo he dicho en este blog y si mal no recuerdo también recibí regaños. También es más fluído. La afirmación siguiente ya es un poco contundente. Si usted hablara con los piroperos, se sorprendería que logran levantar. Lo cual confirma su apreciación que el erotismo femenino es amplio.

Jue, 2012-02-09 21:53

Finalmente, mi apreciado Mauricio, a mi modo de ver lo que hay en Colombia no es resentimiento, sino miedo. en unos talleres que yo hacía (casi todos con mayoría de hombres) preguntaba por la sensación que acompañaba a cada uno cuando transitaba la ciudad (Bogotá). Y la respuesta fue asombrosamente unánime: miedo.

No hay condiciones estructurales para tomarse a la ligera casi nada. Hasta un policía al que se le pide ayuda puede ser un agresor en potencia (tanto para hombres como para mujeres). Subirse a un taxi puede conducir a un "paseo millonario". Ser amable con alguien que le habla a uno en la calle puede ser el comienzo de un engatuzamiento para robarlo. No siempre pasa, pero pasa. Y uno nunca está seguro del interlocutor, ni siquiera cuando es conocido, mucho menos cuando es extraño. Aún el Estado no nos garantiza una protección efectiva para casi nada. Y así es un poquito complicado "fresquearse". Un saludo.

Jue, 2012-02-09 22:10

Como enredado tratar de entender el piropo como una manifestación del miedo. Con todos esos factores reales de inseguridad que menciona, le parece sensato sumarle lo que grita un albañil desde un cuarto piso con una calle llena de gente? Cual es el peligro de esa situación? La molestia viene de otro lado.

Una próxima entrada tendrá que ver con lo poco consistente que es esa desconfianza, esa permanente sensación de ser víctimas de la violencia sexual, con la búsqueda de empoderamiento de las mujeres.

Jue, 2012-02-09 22:16

No el piropo, sino la reacción adversa.

Lo amenazante es que generalmente son piropos en gavilla. Porque la piropeadera también suele ser un juego entre hombres. Lo amenazante también es que la posibilidad de oponerse es baja. Contestarle a un hombre, y más aún a varios, en tono de rechazo, lleva a situaciones algo peligrosas. Lo digo por experiencia propia y ajena. Y amenazante porque en el trasfondo de todo piropo callejero se renueva un mandato machista: yo le impongo mi palabra y lo que usted esté sintiendo no será tomado en cuenta.

Jue, 2012-02-09 22:36

Y en cuanto a el piropo desde el lado de los profesionales del andamio, si hay resentimiento ¿por qué pretenden desquitarse con las mujeres y no con los jefes, los políticos, etc? ¿Será que ellos nunca los miran de la loma al llano? No creo. Que cuando pasen los ingenieros de obra también les griten cosas, eso sería interesante. Y creo que tienen razones más poderosas para estar resentidos con ellos que con cualquier mujer extraña, aparentemente "bien", que pase por la calle.

Mis excusas por usar muchísimo más de los 1.000 caracteres en todo esto.

Jue, 2012-02-09 18:59

...Interesante esa exégesis del piropo; deja cierto regusto lacaniano.

Jue, 2012-02-09 22:17

Sí, lacaniano. El yerno de Lacan, Jaques Allain Miller, tiene un libro que se llama: "El piropo: psicoanálisis y lenguaje". Y en el libro "El recorrido de Lacan" explica todo el tema del lenguaje como referente de lo inconsciente, a partir del ejemplo de un piropo.

Vie, 2012-02-10 14:47

"Nuestra práctica es una estafa, fanfarronear, hacer pestañear a la gente, deslumbrarla con palabras rebuscadas... Desde el punto de vista ético es insostenible nuestra profesión; es por eso que me enferma, porque tengo un Superyó como todo el mundo... De lo que se trata es de saber si Freud es, sí o no, un acontecimiento histórico. Yo creo que fracasó en lo que quería hacer. Le pasó como a mí, en poco tiempo a todo el mundo el psicoanálisis le importará un carajo"

Jacqes Lacan, psiquiatra y psicoanalista francés, poco antes de morir, en un extracto de una conferencia pronunciada en Bruselas el 26 de Febrero de 1977 y publicada en "Le Nouvel Observateur" Edición Número 880, Página 88. Así que en algo estoy de acuerdo con Mauricio : El piropo de andamio posee más vitalidad que Lacan.

Vie, 2012-02-10 16:11

Excelente esa cita de Lacan, al menos murió tranquilo.

Jue, 2012-02-09 17:02

Totalmente de acuerdo, el piropo se ha vuelto clasista y elitista. En otros países, según veo, no son así y realizan concursos entre los obreros para elegir al "señor de los piropos" http://www.eluniversal.com.mx/notas/473143.html http://www.emol.com/noticias/nacional/2008/02/01/290919/oda-a-la-segurid...

Que tal si hicieran estos concursos en Colombia, gritaran a los cuatro vientos MUCHO INDIO http://www.youtube.com/watch?v=ixNom2Ma3-4

Jue, 2012-02-09 18:10

Gracias por los links ClG. Quien sabe aquí quien se Atrevería a hacerlo. Si a Amparo la regañan por vender rejuvenecedores ...

Vie, 2012-02-10 14:49

jajajaja¡¡¡¡
Mauricio : Insta a donarle a la Silla.Ya lo hice pero aún no aparezco como "super amiga".
Debe ser que no fue mucho lo que aporté. Saludame a tu BatiWoman.

Vie, 2012-02-10 16:28

No importa si es mucho ni poco. Todas las donaciones las super agradecemos. Lo que pasa es que como lo hiciste con consignación bancaria no teníamos el 'desarrollo' tecnológico para que apareciera el sellito cuando no era vía electrónica. Ya luis carlos lo está haciendo para que de aquí al lunes aparezcas como super amiga. aunque ya lo eras antes de donar...

Vie, 2012-02-10 19:02

El desarrollo tecnológico siempre me traiciona.
Hice una ecuación para la donación.
A partir de cuánto se le paga a un practicante.
Saludos querida Juanita.

Vie, 2012-02-10 16:12

Manda un email: "eche, niña Juani!"

Vie, 2012-02-10 16:44

jaja.. Melanie Klein se refirió a la salud mental en 1960 cuando dijo: “La integración tiene el efecto de crear
la tolerancia hacia nuestros impulsos, y por lo tanto hacia los defectos ajenos.
La experiencia me demuestra que nunca existe una integración completa, pero cuanto más uno se
acerca a ella, mayor será la comprensión de los impulsos y las angustias, más fuerte será el
carácter y mayor el equilibrio mental"
(eche niño mauricio)

En verdad felicito al autor de este maravillosos blog que tanta diversión me causa.
Digamosle a Bat lo que dijo Melanie Klein en una conferencia a ver si podemos comprender al piropeador de andamio
sin pensar en lacan quien pensó tanto en Freud.

Vie, 2012-02-10 16:48

Más o menos da a entender que debemos ponernos en la situación del otro sin estigmatizarlo.
Los albañiles del poderosito, van a su panaderia y me traen el pan-como no quiero entrar a sus hoteles y el pan francés sale recién horneado a las 4pm- cuando salen del hotel me timbran y dicen: "niña Kathy qué se le ofrece?
Estos eran mis anitiguos piropeadores.Hoy son mis amigos.No necesito leer a Lacan para comprenderlos, aunque tuve una época-antes de descubrir a Jung- que lo leía mucho.Me encanta el sicoanalisis pero no para "piropearlo".

Vie, 2012-02-10 17:45

Qué maravilla de historia. Voy a reunirme con las responsables de Atrévete. Les hablaré de tu experiencia y les propondré como lema "Atrévete a hacerte amiga de tu piropero".

Vie, 2012-02-10 18:58

Funcionó el ¡eche Juanita¡¡
Dijeron que mañana, pero se adelantaron.
Este eche es tan costeño..demuestra cariño, complicidad, vínculo de admiración hacia el otro y un inefable no se qué que derrumba prevenciones.
Todos exclaman ¡eche¡ sin importar la clase social.

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