Menú principal

Lunes Octubre 20, 2014

Es larga la tradición que habla de 400 mil abortos anuales en Colombia. Accidentalmente quedé envuelto en el debate sobre ese total, pues antes del reciente informe de Guttmacher que la refrenda había estimado una cifra inferior. Sin nueva información, no pretendo insistir en esos estimativos. Pero sí vale la pena señalar las limitaciones de lo que se ha adoptado como dato oficial. 

Parte crucial de la metodología de Guttmacher es un factor de expansión, estimado por expertos, con el que se multiplica lo conocido -93 mil complicaciones por aborto que llegaron al sistema de salud- para calcular la cifra de marras. Es la parte opaca del informe. La estimación resultante carece de algo esencial: que un tercero independiente pueda replicar lo que se hizo. 

La pulga en la oreja para la desconfianza parece trivial pero no se podía pasar por alto. Con el misterioso multiplicador, ¡bingo!, se confirman los tradicionales 400 mil abortos, la cifra redonda que desde principios de los noventa se adoptó como magnitud de la actividad clandestina. Fuera de opaco, el multiplicador utilizado para el reciente hit es elástico. Hace apenas un año, Guttmacher mencionaba para Colombia, con el mismo trabajo de campo del 2008, un multiplicador de 4.12.

El escepticismo se consolidó con un artículo de 1997, firmado por una de las  autoras del informe, que sugería para Colombia un multiplicador de 5.5, reajustado desde un valor de 3.5 años atrás, “por los adelantos en disponibilidad de servicios seguros”. Se planteaba que los riesgos del aborto clandestino se habían reducido significativamente entre 1976 y 1992 y por lo tanto los abortos que llegaban al sistema de salud eran una proporción cada vez menor del total. Por eso, se ajustaba hacia arriba el multiplicador.

A partir de 1992, con el avance del aborto farmacológico, los riesgos siguieron bajando, tal vez aceleradamente. El multiplicador ha debido seguir creciendo. Según otro trabajo de Guttmacher, “en general, entre más seguro el aborto, mayor el multiplicador”. Extrapolando la tendencia anterior, su valor actual estaría entre 8 y 9, y el total estimado de abortos sería casi 800 mil. Manteniendo el 5.5 de 1992 se superaría el medio millón. Un experto y preciso 4.29 daba una cifra mejor estimada, apreciada, esperada. Aunque adoptar un multiplicador tan bajo implicara suponer que el riesgo de abortar aumentó desde 1986, algo contradictorio con la evidencia disponible, y con el mismo informe.

Todas las regiones del país, incluso Bogotá, aparecen más inseguras que el promedio nacional en 1986. La distribución geográfica tan homogénea del multiplicador también incomoda. A zonas muy diferentes en cuanto a aborto y acceso a la salud se aplica un factor de expansión similar.

Otra publicación de Guttmacher, reconoce las limitaciones asociadas al uso extensivo del misoprostol para estimar el total de abortos a partir de la cifra de mujeres que acuden al sistema de salud. Para los nuevos tiempos se recomiendan tres metodologías alternativas, ninguna de las cuales se aplicó para esta apresurada ratificación de los 400 mil. A pesar de que el informe reconoce que el misoprostol ya se usa en la mitad de los abortos.

Para los años noventa, Guttmacher hizo una comparación de los resultados de su metodología con los de las encuestas. Se señalaba una discrepancia del 27% en el total de abortos. En el último informe desapareció tanto el prudente contraste con otras fuentes, como la noción de rangos, como la referencia al estudio que señalaba menos abortos.

Como ocurre con las tradiciones, la ratificación de los 400 mil fue recibida sin titubeos por quienes promueven la legalización. Otros datos del mismo trabajo, como las 70 muertes anuales por aborto o las escasas 322 IVEs cubiertas por la jurisprudencia mojaron menos prensa. Del informe se tomó lo útil para el drama. La máxima muestra de histeria vino de una forista de La Silla, alarmada porque “mueran 70 000 mujeres al año por practicarse abortos ilegales”. Fue su manera de volver consistentes los 400 mil abortos hechos en antros insalubres con el peligro de muerte que enfrentan “miles de mujeres” y las setenta que fallecen.

Ya son evidentes las incoherencias del tremendismo: entre más abortos clandestinos se reclamen, más normal parece la actividad, más irrelevante el alcance de la jurisprudencia y menos convincente la idea de altísima mortalidad. Una cifra artificialmente elevada de abortos esconde los verdaderos riesgos, pues reduce las tasas. El dilema es claro en el informe de Guttmacher cuyo único punto débil es la opacidad y oportunismo político del multiplicador, que inútilmente le resta seriedad a un trabajo de campo minucioso. El costo de esta gaffe tarde o temprano saldrá a flote.

Como en otras áreas –violencia de género, ataques sexuales, abuso, acoso laboral- una cifra inflada es útil, a veces necesaria, para llamar la atención sobre un problema. Pero una vez logrado el efecto, como ya ocurrió con el aborto en Colombia, nada sustituye el rigor con los datos. Más pertinente que una cifra enorme de abortos para presionar quien sabe a quien, es la estimación de los verdaderos riesgos de la práctica en la actualidad. La bien lejana legalización no es la única vía para reducir las complicaciones que ocurren hoy. Evaluar cualquier política exige tasas de mortalidad precisas. Para eso se requiere sofisticar la medición del total, y restarle politización.

La Guerrera que se busca para ponerle seriedad al conteo de los abortos podría llamarse Rodriga. Sería la equivalente del epidemiólogo que, sin involucrarse en el debate sobre las causas de la violencia, ayudó  a que se profesionalizaran las cifras. Ya se sabe cuando suben o bajan las muertes, se localizaron en los mapas, se identificaron factores de riesgo, los alcaldes miran las tasas de homicidio, se hacen encuestas de victimización y se fortaleció la labor estadística y de diagnóstico de Medicina Legal. Hoy se tiene mejor conocimiento, pero sobre todo se desideologizó y racionalizó el debate.

 

 

NOTA: 

A raíz de la publicación de esta entrada Juanita León, directora de La Silla Vacía, recibió un mensaje de Guttmacher, que me remitió y procedí a responder. Aquí están  tanto el mensaje como la respuesta.

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Jue, 2011-11-03 08:51

"Se buscan GUERREROS QUE SE HAGAN LA VASECTOMÍA"

Jue, 2011-11-03 11:51

Apoyo ese novedoso GRITO DE GUERRA, pero me temo que en el peculiar e inestable mercado de parejas en Colombia no tendrá gran acogida. Incluso muchas mujeres que no han podido concretar a sus amantes ya organizados se opondrían.
De todas maneras, para evaluar si con eso se logra algún impacto, habrá que tenerlos bien contados: los abortos y los guerreros vasectomizados.

Jue, 2011-11-03 14:16

En verdad crees que las mujeres se opondrían?
Y primera vez que me haces reir.Y mucho. Saludos.

Olvidé decirte que las mujeres colombianas quieren amantes no muy "comprometidos", porque según mis amistades es mejor tenerlos bien alejados.Y sólo para momentos claves de la Libído.

Jue, 2011-11-03 14:50

No todas. Algunas, o tal vez muchas, no tengo idea. De todas maneras no parecen ser tus amigas.

Mié, 2011-11-02 19:31

Cambiando de país, en Argentina se inicio el debate de la despenalización del aborto
http://www.youtube.com/watch?v=6pIklQL3rA4&feature=channel_video_title

Jue, 2011-11-03 08:14

Interesante el video. Ojalá el debate acá fuera igual de frentero, y no limitado a los casos excepcionales.

Allá también el irrespeto por las cifras es total: según una de las entrevistadas mueren dos mujeres al día, o sea diez veces más que en Colombia, para un número similar de abortos. También se requiere una Rodriga Guerrera.

Mié, 2011-11-02 16:59

Un vídeo que está recién publicado, hace referencia precisamente a Guttmacher IN$TITUTE y que ayuda a explicar en parte, por qué resultan tan mágicas las estadísticas de la institución.

http://youtu.be/9oFk55afP7A

Solo por si acaso no funciona el enlace, busquen WE'VE BEEN GUTTMACHER'd del usuario toomanyaborted en Youtube.

Estaré atento a sus columnas, de hecho leerlo me motivó a registrarme

Mié, 2011-11-02 17:32

Gracias por la referencia al clip. Está divertido.

Bienvenido al foro.

Mié, 2011-11-02 12:03

Y por qué es deseable y necesario dar un debate despolitizado? Estoy de acuerdo con la necesidad de tener cifras más precisas que permitan dar cuenta de la dimensión del fenómeno, pero indudablemente la cuestión de fondo es política, y no sólo estadística; sean 400.000, las 100.000 que usted calcula, o las 70.000 de la forista, así incluso sean 10 0 100 las IVEs ilegales en el país, el centro del debate debe estar puesto en cómo puede se resuelve una situación en la que una potencial madre no desea serlo, en cómo se establece si una mujer debe convertirse en madre de una vida en potencia que, por la razones que sea, ella no desea. Es una cuestión sobre la vida de las mujeres y sus parejas, es uan cuestión sobre sus decisiones, es indudablemente una cuestión política y no por ello menos seria y urgente.

Mié, 2011-11-02 12:10

Además es muy curioso que termine en artículo con una frase como: pero sobre todo se despolitizó y se racionalizó el debate. ¿Es acaso la despolitización y la recionalización una pareja deseable para dotar de un contendio más juicioso los debates? Son la política y la falta de cifras exactísimas las que impiden que en el país enfrente en debate serio sobre el aborto? Yo creo que usted reduce la política a la ideología, cuando en realidad va mucho más allá y pasa por las relaciones de poder que hacen que una mujer esté obligada a ser madre,a menos que ella pueda morir, o que el bebé pueda morir, o que ella haya sido violada, y que incluso todavía pasa por la lucha que tiene que dar algunas mujeres para tener una IVE legal aún cuando esté en alguna de estas tres situaciones.

Mié, 2011-11-02 13:21

Tiene toda la razón, y le agradezco la anotación. El término despolitizar fue muy desafortunado. Quise decir "desideologizar" el debate y, eso sí, despolitizar el manejo de las cifras. Nunca había usado el término pero acabo de verificar y la RAE lo vale. Haré la corrección.

El problema está lejos de ser la carencia "cifras exactísimas". Como lo muestra el desconsuelo por las 70 mil muertes se trata de dos o tres órdenes de magnitud.

Mar, 2011-11-01 10:47

Muy chévere abrir este debate, Mauricio. Aunque me pregunto por qué un organismo internacional prestigioso como Guttmacher quisiera entrar en esta 'guerra' de cifras.Entiendo que a algunas activistas les convenga inflar la dimensión del problema. ¿Pero un instituto internacional prestarse a eso? ¿Por qué?

Mar, 2011-11-01 11:02

No tengo ni idea por qué cometieron ese desliz.

Mar, 2011-11-01 10:36

Muy bien puesto el dedo en la llaga, la llaga que se produce cuando se repite sobre un mismo punto una sarta de seudoinformaciones que simplemente agravan el problema pero no contribuyen a solucionarlo: si el aborto terapeutico fue reconocido, la tasa debería reducirse, porque la mujer ya no tiene que esconderse en la ilegalidad para realizarlo y con mejor atención no puede haber más complicaciones, sino menos. Entonces exagerar la cifra de abortos parece que solamente le interesa al Procurador en su campaña pero como a él la vida le importa un carajo porque lo unico que tiene valor es su fe y su campaña antiexcepciones del aborto requiere impactar la mente de ciudadanos. Para que el Procurador salve su alma eternamente, debe instaurarse la mentira,la persecución contra la mujer y el atentado contra la salud de los colombianos que es no poder abortar en las condiciones permitidas por la Constitución actual.

Mar, 2011-11-01 10:41

Ojalá fuera el Procurador el único que se aferra a la cifra de los 400 mil.

Añadir nuevo comentario