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Martes Septiembre 02, 2014

La convocatoria del “Día de no tanqueo” tuvo dos cubrimientos periodísticos diametralmente opuestos por parte de dos medios. Mientras El periódico El Tiempo títuló “Boicot a gasolina no se sintió”, el periódico El Espectador tituló “Unos pocos tanqueron”.

El Tiempo basó su información en un periodismo fofo de escritorio, copiar y pegar lo que le dijeron vía teléfono o correo sus dos únicas fuentes: el gremio de estaciones de servicio, Fendipetroleo, y la compañía Terpel.

El Espectador le soltó la nota al periodista Jairo Chacón y la subtituló “Se dejaron de vender cerca de $70 mil millones de gasolina durante el día de 'No tanqueo'.”

El Tiempo acompañó su lacónica nota con una foto de una solitaria protestante en una capital secundaria: “Una mujer protesta en medio de la calle en Pereira”. La protestante sostenía una pancarta que resultaba difícil de leer: “Abajo a los impuestos de los combustibles”.

El Espectador acompañó su nota con una foto que retrataba a un meditabundo operario al lado del dispensador de gasolina y la subtituló así: “Los isleros tuvieron tiempo ayer de meditar, de organizar los inventarios y de ‘echar carreta’ con sus compañeros de trabajo.” Una frase acorde al tono de la nota periodística, donde el periodista pudo darle a la información un formato canónico de crónica, un truco bien aprendido en cualquier escuela de comunicación: una primera línea intrigante y atribuida a un personaje que despierte simpatía, en este caso una trabajadora de una estación de servicio en Kennedy, y luego un contrapunto entre el cuasi monólogo interior del protagonista y datos duros de representantes de gremios e instituciones sobre la situación. Incluso, la declaración del director ejecutivo de Fedispetrol, Federacion Colombiana de distribuidores Minoristas de Combustibles, difiere de la normalidad del informe del mayorista Fendipetróleo que publicó El Tiempo, el dirigente gremial de los minoristas "señaló que esta protesta afectó a cerca de 5.000 estaciones que diariamente venden entre 7 y 8 millones de galones de gasolina y diesel en el país.” La nota de El Espectador cierra con un elemento humano, un párrafo interiorista y cautivador: “Magdalena terminó su turno y salió para su casa. Su preocupación son sus hijas y no la venta que hagan sus compañeros en el resto del día, porque vendan más, vendan menos, siempre ganará lo mismo: un salario mínimo.”

Ambos medios, con sus respectivas notas vuelven a los orígenes del periodismo: por un lado, El Tiempo se muestra como un apéndice de un partido o de un emporio comercial, es lo mismo, concibe el periodismo como un órgano de propaganda amable en línea editorial con el gran capital, una mentalidad empresarial que lo hace atractivo para pautar y de gran utilidad para definir lo que es real. Por otro lado, El Espectador cuenta historias, nos gusta que nos cuenten historias, editorializa la noticia, incluso tiende a convertirla en literatura, una ganancia para el espectador, pero un enfoque siempre cuestionable pues corre el riesgo de trucar la información de profundidad por una sensibilidad profunda, de quedarse en los efectos y no ir a las causas, una aproximación no siempre efectiva al momento de hacer un análisis complejo del problema real que genera un situación, pero si muy útil para darle un correlato humano a un mundo donde los nominadores nos nominan y la estadística se convierte en un fin en sí mismo, se trata de ponerle un "rostro" a los "negocios".

¿Y el espectador? ¿Atrapado en el espacio-tiempo? Si esto pasó con el “Día de no tanqueo”, ¿qué pasará con todo lo otro que cubren los medios? La realidad es demasiado amplia para caber en un nota de periódico, ante la vastedad del mundo siempre estaremos varados, tanqueando de aquí a allá solo para ser meramente operativos y llegar de un día a otro, de una estación de realidad a otra, de un escándalo a otro, y todo gracias a la gasolina de las noticias, a la ansiedad egolatra de tener siempre algo de combustible en el tanque de la actualidad.

 

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Lun, 2012-03-26 16:24

Lástima tan pocos comentarios: o no esperamos de Lucas análisis de medios, o el tal lunes sin tanqueo nos importó de verdad muy poco. Pero el debate de fondo, que es la tradicional diferencia de enfoque entre los antaño emblemáticos diarios nacionales, se explica perfectamente por el talante de sus dos directores, que a su vez son reflejo de las empresas que los respaldan. Véase si no el análisis de hoy en La Silla sobre cómo la dirección de El Tiempo se metamorfosea y adapta a cada nuevo propietario al igual que en otras épocas se metamorfoseaba y adaptaba al gobierno de turno. (¿Sobrevivirá POmbo al grupo Sarmiento?)...

Lun, 2012-03-19 11:00

De acuerdo. Fue dolorosa la falta de investigación seria y evidencia empírica, en torno a la situación que supone el precio de la gasolina, por parte de los medios tradicionales.
Infortunadamente el artículo del día en LSV también cayó en la trampa de evitar la discusión de fondo sobre las consecuencias positivas y negativas de las modificaciones en el precio; se concentraron sólo en explicar como se compone el mismo...

Sáb, 2012-03-17 19:33

Lo más importante es encontrar mecanismos para elevar la calidad de los lectores, de los receptores. Para lo que llaman "formación del público". Es importante promover la participación de la gente en los espacios que deja la gran prensa (foros, cartas de lectores, etc). Y, en últimas, aprender a agudizar y a confiar en nuestra percepción. Como dice la canción: "Las cosas se cuentan solas, sólo hay que saber mirar".
No sobraría fomentar una iniciativa para construir una especie de "Guía para detectar informaciones tendenciosas en los medios de comunicación". Y aporto dos puntos para esa guía: 1) Desconfíe de la información que contenga adjetivos. 2) Desconfíe de la información que sólo cubra una fuente.

Sáb, 2012-03-17 16:23

Este oportuno enfoque nos pone a pensar en la calidad de las noticias que todos los días leemos, oímos y vemos. La conclusión es, que ahora con tanta tecnología, mecesitamos periodistas que nos ayuden a calibrar el porcentaje de verdad en el producto que cosumimos. Como no tenenos tiempo de confrontar, por ser simples espectadores de diarios aconteceres, bien nos harían más medios como la silla vacia.

Jue, 2012-03-15 09:51

Alguna vez le preguntaron a Pedro J. Ramírez, dueño del periódico "El Mundo" de España que porqué habían amañado una noticia periodística de una manera tan soez. Él aceptó la crítica y lo único que atinó a decir fue "Es que nosotros mostramos el mundo a través de nuestra visión de las cosas". Tal vez no fue la frase literal, pero esa es la idea.

http://tinyurl.com/7y4teha

Los medios de comunicación que tienen un poder económico detrás de ellos jamás van a ser objetivos, siempre nos van a mostrar la realidad que ellos ven y la que nos quieren mostrar. Eso en principio no es libertad de información, no tengo ni idea de términos comunicativos pero en realidad puede ser lo que se podría conocer como libertad de desinformación, dónde se cuentan noticias amañadas, de acuerdo al bolsillo y a los idearios de los poderosos medios de información.

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