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Sábado Agosto 30, 2014

El poder de las Cifras
Imagen de César Caballero

Espacio dedicado al análisis de hechos de interés general y coyuntuales a partir de las cifras asociadas a ellos, las cuales, muchas veces, tienen una gran influencia en la conformación del imaginario colectivo de la sociedad colombiana.

César Caballero es politólogo de la Universidad de los Andes con una especialización en Gestión Pública de la misma universidad y una maestría en Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Oxford, Inglaterra. Durante su vida profesional ha alternado el servicio público con la academia.

Actualmente trabaja como gerente de su firma Cifras y Conceptos S.A.

Como director del DANE durante la primera administración de Álvaro Uribe, se hizo célebre tras su dimisión al cargo después de que el Presidente le prohibiera revelar los resultados de la Encuesta de Victimización.

Fue decano de la Facultad de Ciencias Sociales y Empresariales de la Universidad Autónoma de Manizales.

Twitter del autor

@C_CaballeroR

Hilos temáticos:

 

El gobierno se equivoca si confunde su coalición con la Alianza para la Paz. La primera se basa en la Unidad Nacional y tiene como sus pilares a los partidos Liberal, de la U, Conservador, Cambio Radical y a los Verdes. Su propósito es asegurar la gobernabilidad, impulsar las grandes reformas que el país necesita en esta coyuntura y extender, o al menos intentarlo, su mandato por otros cuatro años.

 

En contraste, la Alianza para la Paz es, o debería ser, mucho más amplia y fundamentarse en una identidad de propósitos de largo plazo. En ella deben y podrían converger otros partidos como el Polo y fuerzas como los Progresistas y la Marcha Patriótica que, si bien no hacen parte de la Unidad Nacional, no tienen por qué ser excluidos de esta alianza. Aquí la presencia del ex presidente Pastrana es importante y debería poder reconstruirse. Otros ex presidentes, la iglesia y diversos movimientos sociales también deben ser invitados; su presencia debería ser facilitada.

 

Algunos miembros de la coalición de gobierno no están cómodos con la forma como se desarrolla el proceso y con seguridad no todas las medidas de un posible acuerdo de paz contarán con su respaldo. El gobierno tiene la responsabilidad de no estigmatizarlos, de aceptar las voces críticas y de distinguir los procesos y urgencias de corto plazo con el propósito más estructural y de largo aliento: lograr en esta generación una sociedad en paz.