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Sábado Noviembre 22, 2014

Por Bart van Hoof

En plena navidad, el Ministro de Minas y Energía, Carlos Rodado, firmó una resolución que aplaza el cambio de bombillos incandescentes por otros que ahorran energía y dinero a todos los colombianos. Tanto la fecha del ajuste, como el hecho mismo llaman la atención. En todo el mundo son conocidas las bondades de las lámparas ahorradoras; economizan hasta un 75% el uso de energía eléctrica, son una alternativa importante para combatir el cambio climático (mitigación de 0.8 M toneladas de CO2 para toda Colombia), y generan ahorros económicos relevantes (400 mil millones de pesos anuales para la economía Colombiana). Además el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial ya adelantó los esquemas de recolección y aprovechamiento del mercurio de las lámparas fluorescentes. Empresas del sector prepararon sus inversiones en la nueva tecnología. 
 
La resolución expedida después del día de los “Santos Inocentes” (29 de diciembre), da como principal razón el desabastecimiento de algunos materiales (no se sabe cuáles) y la falta de un sistema de recolección de lámparas post-consumo. ¿Será que el Ministro de Minas se volvió ambientalista y se preocupa por la recolección de lámparas ahorradoras? ¿Será que no conocía las iniciativas del Ministerio de Ambiente o la importancia del decreto que su misma cartera emitió? ¿O será más bien, que alguien dentro del Ministerio de Minas y Energía buscaba favorecer un particular que logró importar unos contenedores de lámparas incandescentes baratas, aprovechando el hecho de que estas casi en ningún país del mundo son comerciables?
 
Las tres hipótesis son igualmente nefastas e ilustran un ejemplo de una MALA gestión ambiental integral. En primera instancia el caso evidencia una falta de coordinación entre dos ministerios involucrados, lo que genera un trabajo en contravía. La situación es también funesta para la confianza de los inversionistas del sector privado que buscan seguridad legal sobre sus proyectos. También muestra una vez más como la falta de criterios técnicos sobre un tema de gestión ambiental, genera grandes pérdidas para la economía colombiana. Seguro que las voces de alerta de los funcionarios del Ministerio de Ambiente no fueron tomadas en cuenta, como generalmente sucede.
 
Cuando el alto gobierno no se “ilumina” de manera urgente sobre la importancia de la cartera ambiental, lo peor se puede esperar. La falta de liderazgo y visión de “los nombramientos equivocados” son notorios, al igual que las intenciones de los otros ministerios como el de Minas y Energía.    
 

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Mié, 2011-02-23 16:10

Lámparas incandescentes
más caras y poco duran menos

Las bolas que aquí han rodado
todas son incandescentes
miradas con ciertos lentes
dejan ver gato encerrado.

El cuento está bien contado;
faltarán las fluorescentes
y las personas decentes
quedan en difuminado.

Mié, 2011-02-23 16:13

Las bolas que aquí han rodado
todas son incandescentes
miradas con ciertos lentes
dejan ver gato encerrado.

El cuento está bien contado;
faltarán las fluorescentes
y las personas decentes
quedan en difuminado.

Ricardo Rodríguez Asensio

Lun, 2011-02-21 20:45

el señor economista y burócrata de las huestes "conservadoras" que impulsan las locomotoras en pro de las concesiones mineras a cielo abierto y otros tantos mega proyectos depredadores de valiosos ecosistemas y comunidades ahora se nos volvió todo un ambientalista ? a quien quieren engañar? este articulo de semana es un buen complemento http://www.semana.com/noticias-opinion/diran-koguis/152099.aspx

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