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Jueves Noviembre 27, 2014

Blogoeconomía
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De la mano negra a la mano invisible: opiniones y provocaciones de un grupo de economistas académicos.

Este es un blog a cargo de David Bardey, Juan Camilo Cárdenas, Marcela Eslava, Leopoldo Fergusson, Marc Hofstetter, Andrés Moya, Oskar Nupia, Catherine Rodríguez, Jorge Tovar, Rafael Santos y Hernando Zuleta. Todos son profesores de la Facultad de Economía de la Universidad de Los Andes.

Las opiniones expresadas por los autores se hacen a título personal y no comprometen el nombre de la Universidad de los Andes ni al grupo de Blogoeconomía como un todo.

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Por Juan Camilo Cárdenas

Buena parte de la revolución industrial que multiplicó los niveles de productividad de la mano de obra y aumentó los ingresos de quienes pudieron montarse en ella, se basó en aprovechar las economías de escala de maquinas que lograban multiplicar lo que una hora de trabajo humano lograba producir. En general eran máquinas grandes y costosas. Pero cada tractor, cada caldera, cada máquina de vapor valió la pena.

Hoy se está dando una contra-revolución industrial basada en exactamente lo opuesto. En lugar de las economías de escala al interior de una firma que masivamente producía -gracias a la especialización- volúmenes importantes de unos cuantos bienes, hoy se están produciendo una serie de artefactos para el uso cotidiano a pequeña escala, bajo costo y en volúmenes muy pequeños.

A través de un proceso mas bien silencioso, que fluye en buena parte a través de internet y fuera de los medios convencionales de publicidad, y por razones que serán obvias en un instante, cientos de miles de personas están en un día cualquiera de estos fabricando su propio computador, editando e imprimiendo las copias de su propio libro de poemas o recetas, alterando su cámara fotográfica o su celular, o construyendo para su casa su propio calentador solar.

No me refiero al caso del artista Thomas Thwaites que quizo fabricar desde ceros una tostadora, que podría haber comprado por menos de diez dólares, con el fin de hacer una exploración de los materiales y procesos que se necesitan para su fabricación, y que lo llevaron a extraer las rocas minerales y fabricar con sus manos cada uno de los metales que se necesitaban. El proceso de Thwaites tiene otros propósitos y resultó en la tostadora mas cara de la historia y una de las experiencias mas enriquecedoras para comprender como funciona una sociedad de consumo hoy.

La historia de la contra-revolución industrial s otra. Hace poco mi hijo me invitó a una feria fascinante, Makers Faire, donde docenas de inventores se reunieron para compartir como convertían materiales a la mano en artefactos o herramientas para resolver problemas concretos. Por ejemplo, vimos un sensor de calidad del aire que usted fabrica y coloca en el techo de su casa, conecta a su red de internet y genera datos que con otros vecinos permitiría un monitoreo de la calidad ambiental de su barrio sin tener que esperar a que alguna agencia del gobierno haga la medición. Allí vimos impresoras en tercera dimensión donde usted “imprime” los artefactos que usted diseñó para su casa. Sus utensilios de la cocina, lámparas, adornos, joyas. Es más, si quiere Usted puede fabricar su propia impresora en 3D.

En una librería independiente de Boston tienen un nuevo personaje, Paige M. Gutenborg. Allí cualquier autor llega con su manuscrito y con la ayuda de Paige, podrá editar, imprimir y encuadernar las copias que quiera de su manuscrito sin necesidad de un mínimo que justifique los costos, porque ese autor con la ayuda de tecnología, logró reducir todos esos costos fijos y centrarse en ése costo mínimo por copia del libro. La obsolescencia de las editoriales, al menos como las conocemos. Amazon está entrando en este negocio también.

En estas conversaciones familiares he comenzado a aprender del mundo de Arduino, un movimiento que tiene de industria, de negocio, de culto y de moda que incluso podría ser pasajera. Por ahora es una realidad y promete revolucionar la fabricación de artículos electrónicos. Con piezas que se compran a precios decentes y manuales que se encuentran abiertos y gratis en la red, hoy hay cientos de comunidades en el mundo intercambiando ideas para innovar con Arduino. No están detrás de una patente, no están contratados por el departamento de R&D de empresa alguna, muchos lo hacen en su tiempo libre y producen algo. Es mas, no hay dos unidades iguales, cada nuevo fabricante al cacharrear, mejora algo y lo comparte con los demás. 

Por ejemplo, hoy están construyendo sensores caseros para medir la radiación nuclear alrededor de la tragedia de Fukushima. A través de una red de usuarios de estos sensores llamada SafeCast , los usuarios-inventores-fabricantes miden y comparten información que se convierte en una alternativa a las mediciones oficiales del gobierno después de la tragedia. El gobierno tiene ahora el balón en su cancha. El balón de la credibilidad y la transparencia.

En su nuevo libro, “Makers”, Chris Anderson, dice que el movimiento de los hacedores, o como los prefiero llamar, cacharreros, puede ser una nueva revolución industrial. En este mundo de cacharreros no hay patentes ni secretos industriales. El secreto es compartirlo. La competencia y el mercado están en producir las materias primas y liberar la generación de ideas.

Ese mundo de innovación y de libre acceso que ahora toma fuerza en el mundo industrializado, sin embargo, ha tenido su contra parte en el mundo en desarrollo. Miles de talleres siguen hoy adaptando repuestos de unas maquinas a otras. El mundo en desarrollo está lleno de “sietes de agosto” y microtalleres de electrónicos donde le trabajan a lo obsoleto o a lo casi desechable. África ya ha comenzado a realizar sus propias ferias de cacharreros.

Hace poco recibí esta foto de mi colega, Ruth Meinzen-Dick quien visitando India se encontró con este inventor que con un sencillo cable y dos polos sueltos al final, mide que tan bajo está el nivel de agua en el pozo de su comunidad. Un bombillo se prende cuando los dos cables sueltos entran en contacto a través del agua y todos en la comunidad observan la profundidad del pozo en la medida del cable.

Pronto tendremos que innovar en cómo estudiamos y enseñamos en la universidad estas formas innovadoras de producción. Aquí no van a aplicar de la misma manera los modelos que tenemos de firmas, consumidores, integración vertical, innovación, patentes y mercados o derechos de propiedad, como los hemos conocido hasta el momento. La academia tendrá que reinventarse y adaptarse también.

 

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Lun, 2012-11-12 14:18

Hace algunos años leí en "La Tercera Ola" de Alvin Toffler sobre este tema. Aunque es un libro de los 70s, preveía que todos terminaremos siendo "prosumidores" (productores + consumidores) gracias a varias tendencias que empezaba a notar: baja en los costos de fabricar pequeñas cantidades de un producto (como en la librería de Boston), aumento de la individualidad en gustos y necesidades, y gran cantidad de información disponible acerca de cómo lograrlo (y eso antes de internet!). Sería un futuro muy diferente pero muy interesante.

Lun, 2012-11-12 22:50

Gracias Jaroleon por la referencia a los prosumidores. Buscando en el texto de Toffler me encontré esta frase muy a lugar aquí: "...and many of the activities of prosumers depend on the purchase of materials or took from the market. But the rise of self-help, in particular, and the de-marketization of many goods and services suggests that here, too, the end of the process of marketization may be in sight".

jc

Vie, 2012-11-09 19:05

¿Qué pasa con la gente que del Do It Yourself, sólo tiene el your y prefiere entregar el Do?

Lo digo, porque particularmente, a mí poco me interesa estar armando mis propios aparatos cual legos.

Me parece una actividad, y un "movimiento" -entre comillas ya que no sé si se le puede llamar así en este momento- muy simbólico y disiente de los días en que vivimos. Pero, no lo veo como un revolución ni re-revolución, mucho menos como una reacción. No le siente ese espíritu.

Aunque, claro, puedo estar equivocado.

P.d.: Buen asunto the toaster project.

Vie, 2012-11-09 08:53

El DIY (Do It Yourself) y las cosas estilo Make.com e instructables.com son la respuesta de la gente a no encontrar soluciones en el mercado a sus necesidades a precios cómodos.
En muchos casos a pesar que los productos se fabrican a escala, el precio con el que llegan al mercado es ilógico ganancias exhorbitantes para el fabricante) o simplemente reparaciones que se pueden hacer sin depender de la mercadotecnia SM (Según Marrano) de los talleres y centros técnicos.

Es como un Linux para hardware. Colaborar, hacer, mejorar y compartir. El conoimiento debe ser liberado.

Jue, 2012-11-08 19:47

La cosa se viene gestando desde los años 50 en los Estados Unidos, con las sub-culturas de la computación que surgieron cuando avances tecnológicos producidos durante la segunda guerra mundial se empezaron a volver bienes de consumo masivo. Gente que armaba sus propios computadores en el garaje, programadores que hacían sus propios juegos, etc. Apoyados (y a veces financiados) por el Departamento de Defensa, estas subculturas son el germen de lo que hoy se suele llamar el 'DIY movement' (el movimiento de "Do It Yourself"), que es de lo que en últimas trata el artículo. Curiosamente (y no sin polémica) DARPA sigue financiando las iniciativas de muchos de estos 'makers,' buscando (entre otras cosas) incentivar economías basadas en la "innovación" y en la "creatividad."

Por eso tal vez no es estrictamente una contrarrevolución en el sentido marxista que el artículo le quiere dar. Pero sí es un posible reacomodamiento de la ecuación consumidor/productor que abre preguntas interesantes.

Vie, 2012-11-09 21:47

Daniel, me llama la atención que haya percibido un "sentido marxista" en el artículo. Efectivamente si es un "reacomodamiento de la ecuación consumidor/productor", pero no con una redistribución de la propiedad de los medios de producción, mas bien con la apertura a producir y poseer los medios de producción Y los bienes de consumo a la vez.
jc

Sáb, 2012-11-10 08:30

Marxista en el "buen sentido" del término, en tanto la discusión planteada gira precisamente en torno a la supuesta redistribución de los medios de producción y la supuesta democratización de la habilidad de producir objetos de consumo.

Mi punto era sugerir que la cosa es un poco más compleja y hay otras fuerzas en juego. Pero es una discusión larga... Saludos,

Jue, 2012-11-08 15:59

Ni contraarevolución, ni re-revolución, más bien Reacción.
El cambio climático obliga a ello.
Hay que inventar una nueva manera de relacionarnos con las exigencias actuales sin maltratar de manera insólita el planeta.

" una "re-acción". Es decir, una acción que es dirigida contra otra acción. Ella es frente a la Revolución lo que, por ejemplo, la Contra-Reforma fue frente a la Pseudo-Reforma.
2. Nobleza de esa reacción
Y de este carácter de reacción le viene a la Contra-Revolución su nobleza y su importancia. En efecto, si la Revolución es lo que nos va matando, nada es más indispensable que una reacción que tenga en vista aplastarla. Ser opuesto, en principio, a una reacción contra-revoluciónaria, es lo mismo que querer entregar el mundo al dominio de la Revolución".

Vie, 2012-11-09 21:48

"reacción" también me sirve. cambio.
jc

Jue, 2012-11-08 14:34

Encuentro especial curiosidad frente a la propuesta que el “secreto es compartirlo”, que contrasta la tragedia de los comunes, también es verídico en muchos elementos los beneficios de la cooperación, como los servicios públicos en donde se comparte la carga de los costos fijos; sucede lo mismo con el proyecto citado de tostadora PERO el sistema es vulnerable al riesgo de la ganancia y algunos avances caen en una obsolescencia programática … Siguiendo con este punto de beneficio y riesgo retomo: “En general eran máquinas grandes y costosas(…), cada máquina de vapor valió la pena”… será que valió la pena ¿? No creo que sea una respuesta contundente, la reversa de fortunas dada la revolución industrial expuesta diversos autores muestran que en la experiencia latina la industrialización generó un acercamiento a lo que próximamente sería la inmensa brecha social divergente entre países desarrollados y de tercer mundo, donde no valió la pena los beneficios inmediatos del proceso.

Vie, 2012-11-09 21:52

de acuerdo con la aclaración. la primera revolución industrial como la revolución agrícola con la domesticación de plantas y animales valieron la pena en la dimensión de eficiencia (se pudo producir mas con lo que se tenia a la mano). en la dimensión de igualdad se sacrificó -en ambas revoluciones de paso. los cazadores-recolectores tuvieron sociedades mas igualitarias que las sociedades agricolas.
si se pudiera reversar alguna de estas revoluciones para evitar ese aumento de esa brecha es probable que la esperanza de vida de los humanos y una serie de mejoras en la calidad de vida no se hubieran dado. es probable.
lo que si creo es que este contra-movimiento-reforma-reaccion va a redefinir la forma como se repartiran las ganancias de la produccion y el consumo.
jc

Jue, 2012-11-08 14:34

Recuerdo entonces una paradoja frente a la imposibilidad de perseguir el crecimiento del PIB como variable objetivo que sin embargo constituye la principal variable objetivo de política. Estos elementos son evidentes desde la academia, no desde la política, los académicos contamos con una deuda de encontrar vías alternas a métodos productivos, en donde la ganancia no sea perseguida a toda costa sino que comparta importancia con otras variables de desarrollo.

Jue, 2012-11-08 12:02

:D

Esto me alegró muchísimo el día y lo considero fundamental leerlo y difundirlo para todo proceso de avance económico en un plazo muy cercano. ¡Gracias chicxs! ^^

No olviden si pueden hacerle desarrollo.

Mié, 2012-11-07 13:07

Aquí hay grupos de participación, por ejemplo, en facultades de ingeniería que con un muy bajo perfil están haciendo lo mismo:

http://www.zoociedad.org/wiki/P%C3%A1gina_principal#Proyectos

http://indignate.co/blog/2011/11/09/indignados-conectados-plaza-de-boliv...

Mié, 2012-11-07 15:05

Precisamente Javier! esto se viene haciendo, como digo en el texto, por fuera de la divulgación de los medios convencionales y por razones obvias. ninguna agencia de publicidad querrá contactar a los de ese triciclo multiplicador de señal inalambrica para vender pauta publicitaria.
Y me alegra ver el nombre de Zoociedad por ahi, nos recuerda a Jaime Garzon a Rafa Chaparro que se fueron antes de tiempo.
Muchas gracias por compartir, una de mis proximas tareas es trabajar en recoelctar lo que esta pasando en el pais en este fenomeno
jc

Sáb, 2012-11-10 19:44

Es super interesante porque en muchos niveles ellos están actuando sobre problemas del contexto local que son subyacentes a la riqueza de las redes -a lo Benkler- o las convergencias de base -a lo Jenkins-, pero que no son evidentes para los investigadores de contextos más informatizados. Osea, lo que los hace particulares es que la forma en que enfocan el desarrollo de productos colaborativos atiende a restricciones de infraestructura que no existen en el primer mundo y que sin embargo aquí son latentes. El caso del carrito multiplicador de señal es muy diciente de esto (o la versión inicial que era crear un sistema de micromodems para transmitir señal desde una sola cuenta a todo un barrio popular): ellos están solucionando un problema anterior a la riqueza de las redes que es el acceso a estas, utilizando para esto mismo el poder que les da el acceso que tienen, restringido pero real, a esas mismas redes. Ese efecto multiplicador es lo que los hace muy interesantes.

Sáb, 2012-11-10 22:08

Javier, usted da en un punto clave aqui: la redes son las que generan esas ganancias de agregar muchos pequeñas acciones y actores lo cual permiten estos rendimientos crecientes. al compartir informacion se da la innovacion social en la medida en que la idea de uno se va enriqueciendo con el siguiente que la toma y la mejora. para eso es esencial que existan redes, plataformas de compartir informacion a bajo costo, y un mundo legal de derechos intelectuales no restrictivo.
jc

Mié, 2012-11-07 11:32

No veo por qué la llama "contra-revolución industrial". El hecho de que ahora no se base en economías de escala no la hace una "contra-revolución". Sería más bien una re-revolución industrial, y se va a atorar cuando algún político "bienintencionado" intente introducir regulación para "proteger a los inventores/consumidores".

Jue, 2012-11-08 12:56

De acuerdo.

Mié, 2012-11-07 14:57

me sirve re-revolución, porqué no

Vie, 2012-11-09 09:27

Podria ser simplemente una evolucion, no?

Vie, 2012-11-09 22:11

evolución tambien sirve. o bueno, en el sentido darwiniano tendriamos que esperar a verificar si es una estrategia que llego para quedarse o fue una mutacion no tan exitosa. ya veremos.
pero insisto, los cacharreros del siete de agosto en bogota y sus equivalentes en cada gran ciudad siguen aprendiendo y reinventando lo inventado.
esta experiencia esta en la misma linea:
http://idnext.com/random-post/

Mié, 2012-11-07 09:14

Qué nota. Más tarde me pongo a mirar los links de esta entrada.

Mié, 2012-11-07 09:04

Qué chevere esta entrada.

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