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Jueves Julio 31, 2014

El Blogueo

Blogoeconomía
Imagen de Blogoeconomia

De la mano negra a la mano invisible: opiniones y provocaciones de un grupo de economistas académicos.

Este es un blog a cargo de Andrés Álvarez, David Bardey, Juan Camilo Cárdenas, Marcela Eslava, Leopoldo Fergusson, Marc Hofstetter, Oskar Nupia, Catherine Rodríguez, Jorge Tovar, Hernando Zuleta. Todos son profesores de la Facultad de Economía de la Universidad de Los Andes.

Las opiniones expresadas por los autores se hacen a título personal y no comprometen el nombre de la Universidad de los Andes ni al grupo de Blogoeconomía como un todo.

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Hilos temáticos:

Por Marc Hofstetter

 

Colombia, como otros países del mundo, prohibió la comercialización de los bombillos incandescentes que nos acompañaron durante más de un siglo. La lógica para la prohibición es más o menos la siguiente:

El consumo de energía tiene consecuencias ambientales que los consumidores no tenemos en cuenta; los bombillos incandescentes desperdician cerca del 90% de la energía que consumen en calor; como son más baratos que la alternativa ahorradora de luz, los consumidores prefieren seguir comprándolos; lo anterior, a pesar de que, en principio, el gasto adicional en luz hace que al final terminen siendo más caros y que además los ahorradores de luz prometen durar varios años; una forma de forzarnos a tomar la “decisión correcta”, es decir, comprar los ahorradores de luz, es prohibiendo la alternativa.

A regañadientes hemos ido adoptando la nueva tecnología. Y digo a regañadientes porque los ahorradores de luz tienen sus bemoles. Por ejemplo, la luz que dan les resulta a muchos consumidores desagradable, tienen una estética discutible y muchos no funcionan bien si se quiere atenuar la luz. Además, la mayoría de los que venden en el mercado colombiano tiene mercurio. A pesar de eso, no he visto la primera campaña para que sean reciclados de manera apropiada. ¿Tarea para el Minambiente?

Y luego está el tema del ahorro. ¿De verdad ahorran energía y recursos para los usuarios los nuevos bombillos? Hay al menos dos razones que ponen en duda la promesa. La primera, que los consumidores cambiamos los hábitos en función de los precios. Así, si nos venden un servicio más barato tendemos a consumirlo más. Como los bombillos ahorradores por definición consumen menos energía, los consumidores dejamos las luces prendidas por más tiempo. Ahí se va un pedazo del ahorro.

Y en segundo lugar está el tema del precio. Los ahorradores cuestan por lo menos cinco veces más que los incandescentes. La promesa es que la vida útil es más larga y el mayor precio se compensa en parte por eso y en parte por el menor consumo energético. Pues bien, este año cambié dos bombillos incandescentes por ahorradores en mi casa. No han pasado tres meses y ambos se fundieron. La caja de uno decía “Duración, 8 años” y la del otro “12 años”. ¿Publicidad engañosa? ¿Tarea para la Superintendencia?

Y para los lectores ¿será hora de repensar la prohibición? ¿Afinar la regulación sobre las especificaciones de los nuevos bombillos?

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Mié, 2014-07-23 10:16

Tienen razón en cuanto al RETILAP, encarece los productos que ya tienen certificaciones internacionales, pura burocracia. No tienen razón en insistir con la importación de ahorradores con mercurio, deben pasarse a tecnología LED, duran 50 veces lo que un incandescente por 20 veces el precio, es más económico.

en este artículo encontraras el video de las mentiras de los ahorradores
http://www.mercologico.com/descripcion_iluminacion_led_colombia

Mié, 2012-04-11 20:33

Uno esperaría un análisis más profundo en un artículo de economía, parece la queja de un consumidor acostumbrado a la encandelillada de ojos de los bombillos incandescentes, de esos que compran tres de los ahorradores porque "eso no ilumina", se reduce al problema del costo de los bombillos y que se le dañaron dos. Más profundo resultó el análisis de Karmavega. Semejante tema que podía haber sido utilizado para ver la economía ecológica y las leyes de la termodinámica, a propósito de análisis de energía.

Sáb, 2012-03-31 12:09

1. La tendencia a reemplazar los bombillos incandescentes comenzó como un reflejo de la preocupación por la emisión de gases de efecto invernadero en aquellos países en donde la mayor parte del suministro de energía proviene de plantas termoeléctricas. Se pensaba que al reducir el gasto energético en iluminación se reduciría la cantidad de emisiones contaminantes. La situación no es la misma en países, como Colombia, en donde la mayor fuente de electricidad proviene de plantas hidroeléctricas que no producen emisiones (aunque generan otro tipo de problemas ambientales muy importantes). En todo caso, el consumo de energía para iluminación es solo una fracción del consumo global de electricidad; además, los renglones que consumen más combustibles fósiles (y, por lo tanto producen mayores emisiones contaminantes)siguen siendo la industria, la agricultura y el transporte.
2. El reemplazo de los bombillos se convirtió, sin mayor reflexión, en un tópico común y una pose de "ambientalismo".

Sáb, 2012-03-31 12:50

...consumo irracional o suntuario de energía eléctrica, que posiblemente ya no esté sólo en algunas formas o usos de la iluminación. Pensemos en la desbordada adquisición de aparatos electrónicos de entretenimiento (teléfonos, tabletas, consolas, etc.) aún en los estratos más pobres. Pensemos en el costo económico y ambiental de mantener iluminadas las vías públicas en ciudades que no pueden funcionar de noche pues muy pocas personas se atreven a salir. El asunto es largo y complejo.
7. Por eso, se necesita mayor investigación independiente, menos demagogia y mayor regulación sobre productos de consumo. Hay cosas que se han hecho bien y podrían servir de referencia (por ejemplo, la sustitución de gases para refrigeración que destruían la capa de ozono); hay otras que son alternativas prometedoras que se deberían explorar más (como la iluminación con LED, que ya se está usando en semáforos y bombillos de uso doméstico). En la protección del ambiente nada es tan simple ni obvio.

Sáb, 2012-03-31 20:42

No entiendo por qué habría necesidad de regular los productos de consumo. ¿Con base en qué autoridad alguien puede decirme qué consumir?

El hilo de su comentario es básicamente el mismo de la entrada. La regulación fue mala porque la opción que nuestros burócratas dejaron tiene problemas, no porque sea completamente arbitrario (e inmoral, en mi opinión) coartar la capacidad de decisión de la gente.

Lun, 2012-04-09 18:49

Allí encontrará: "Esa postura sirvió a personas de la administración pública para simular regulaciones de pretendida defensa o protección del ambiente pero que no pasan de ser normas arbitrarias...". Si quisiéramos entrar en el tema de la regulación en general - esto es, la capacidad del Estado para prohibir la producción, comercialización o consumo de algo - haría falta un foro específico. Es un asunto que no se puede despachar en unas cuantas frases y que además - como sospecho que usted bien lo sabe, caanalpe - es bastante polémico: sabemos que ha sido punto central del debate económico mundial en las últimas tres décadas. Para no irnos tan lejos, mi opinión es que la solución a los problemas ambientales actuales no puede ser tramitada por la sociedad sin una dosis definida de regulación Estatal (ya sea en forma de normas, estatutos, tipos penales o políticas estratégicas). Y la base de esa opinión es sencilla: en el análisis de esos problemas casi siempre baila la desrregulación...

Lun, 2012-04-02 04:20

Me disculpo por sumarme a la interrupción de las contundentes explicaciones de Ismael. Pero luego de leer los enérgicos (que no energéticos) argumentos con los que Canaalpe glosa al iluminado bloguero un poco más abajo, no puedo menos de reflexionar que si no hubiera entes reguladores externos a las industrias, seguiríamos comiendo más pollo con hormonas, más verduras con ddt y mercurio, manejando automóviles sin cinturones ni vidrios inastillables, usando tejas de asbesto cemento, aerosoles con clorofluocarbonos, papas fritas con grasas trans y un largo etcétera.

Lun, 2012-04-02 09:22

¿En serio? Yo creía que uno podía decidir no comer pollo con hormonas y simplemente dejar de hacerlo (¿o es que a usted lo obligan a comer pollo (con hormonas)?).

¿Y cuál es el problema de los automóviles sin cinturón de seguridad? (Y para no desviar la conversación, me parece bien usarlos, pero si alguien no quiere, ¿por qué otro alguien tiene la autoridad para obligarlo a usarlo?). Solo para escoger un par de sus ejemplos.

Sáb, 2012-04-07 13:07

Una cosa es argumentar y otra provocar con obviedades. Sobre el pollo con hormonas o sin hormonas, vaya a comprar pollo orgánico a ver si lo consigue fácil y cuánto le vale: es un tema de fuerzas del mercado. Sobre la pertinencia (y la subsecuente obligación) de cinturones y vidrios de seguridad, me remito a la batalla de Preston Tucker en el senado norteamericano en los años 50 para obligar a que el gobierno metiera en cintura (literalmente) a los fabricantes de automóviles. Crearon finalmente la ley, pero aplastaron la fábrica de Tucker por cuenta de las Tres Grandes. Ahora, allá ud si no quiere usar cinturones de seguridad por objeción de conciencia, pero me hace sonreir pensar que al señor Mockus le costó un huevo lograr un cambio cultural en la dirección contraria en este Tibet latinoamericano.

Jue, 2012-04-12 17:18

Pues hombre, qué le digo.

Si usted definitivamente no quiere comer pollo con hormonas y solamente consigue pollo con hormonas, parece que lo único que le queda es no consumir pollo.

Con respecto al cinturón de seguridad, ¿qué tiene que ver toda la lora de la "lucha de Tucker" con la libertad de elegir entre un carro con y sin cinturón? Creo que es importante y que es útil, pero si hay alguien que no, ¿con qué derecho alguien decide que los carros TIENEN que tener cinturón de seguridad?

Entiendo menos qué tiene que ver Mockus con el cinturón de seguridad, pero al respecto le puedo decir que impedir que la gente tome después de cierta hora no es ningún cambio cultural, es simplemente vender el sofá para evitar infidelidades. ¿Por qué no poner "hora zanahoria" hasta las 9pm? Seguro así se disminuye aun más el número de muertos/heridos. O, teniendo en cuenta que muchas de las riñas/muertes estaban asociadas con el consumo de alcohol, ¿por qué no prohibirlo también?

Sáb, 2012-03-31 12:35

...Por ejemplo: no es lo mismo iluminar una planta de producción fabril, una autopista, un salón de clases, una mesa de dibujo, un pasillo de poco tránsito, una sala para ver TV o un adorno de antejardín. Para muchas actividades productivas, o para cumplir normas de seguridad, los bombillos "ahorradores" son, sencillamente, inadecuados. De otra parte, no se pueden usar con atenuadores ni con interruptores que tengan luz indicadora.
5. Los bombillos fluorescentes de bajo consumo contienen elementos muy contaminantes, especialmente mercurio. En un país que ya esta casi ahogado en desechos de este metal (por las minas de oro, las baterías, los termómetros), no existe mecanismo alguno para disponer adecuadamente esos bombillos una vez dejan de funcionar. La publicidad agresiva para venderlos contrasta con el silencio ominoso sobre su disposición final. Ni hablar de reciclaje: en nuestro país eso suena a ciencia ficción.
6. Hay que identificar las formas de consumo irracional o (sigue)

Sáb, 2012-03-31 12:23

Esa postura sirvió a personas de la administración pública para simular regulaciones de pretendida defensa o protección del ambiente pero que no pasan de ser normas arbitrarias sobre el uso de bombillos "ahorradores". Con ese expediente facilista, los ministros de energía en varios países de Latinoamérica se lavaron las manos sobre los problemas ambientales de la generación y consumo de energía eléctrica.
3. Si se quiere establecer el impacto del uso de bombillos "ahorradores" en el ambiente, hay que considerar el cambio en el consumo de energía, no el valor de la factura del servicio pues éste depende de factores de mercado e intervención del Estado. Luego, se debe evaluar en qué medida cambia la carga ambiental para producir ese nivel de energía, en comparación con el nivel anterior. Esa carga varía dependiendo de la fuente (térmica, hídrica, nuclear, solar o eólica).
4. Cada fuente de iluminación tiene sus especificaciones técnicas y sus indicaciones de uso. Por ejemplo: (sigue)

Sáb, 2012-03-31 18:20

IsmaelFlorito, gracias por su aporte. Muy interesante.

Lun, 2012-04-02 04:09

Con respecto a los argumentos de su contradictor Caanalpe, quien en aras de un liberalismo a ultranza nos quiere retrotraer a los tiempos del capitalismo salvaje de los locos 20's, quisiera decir que por desgracia las superintendencias no controlan las industrias sino al revés. Legislamos para ellas. La salida del mercado de las bombillas incandescentes fue producto de una calculada estrategia de economía de escala, que incluyó cierre de plantas fabriles y silente conversión de multinacionales, seguida además por el arribo de importadores. No es que las hayan prohibido, es que ya no las hacen. Nos impusieron las Compact Fluorescent Lamps o CFL para disminuir las emisiones de carbono a la atmósfera derivadas de la energía térmica que consume el primer mundo, sin tener en cuenta, como bien lo señala Ismael, que aquí somos hidroenergéticos. Y sin decirnos qué va a pasar con el residuo de 2.5 mg de mercurio que cada uno de estos minitubos fluorescentes dejará al romperse algún día.

Lun, 2012-04-02 09:24

1. Este es, hasta ahora, uno de los razonamientos más raros que he leído en los comentarios de lasillavacia:
Usted aboga por la regulación y al mismo tiempo dice que las industrias controlan a las superintendencias y que se legisla para las primeras. Si es cierto que se regula para las industrias, mejor que no haya ninguna regulación.

2. Si lo que usted dice es cierto, la cosa no es conmigo sino con el autor de la entrada: él está completamente equivocado porque comienza así "Colombia, como otros países del mundo, prohibió la comercialización de los bombillos incandescentes que nos acompañaron durante más de un siglo." Si es cierto que se dejaron de producir los bombillos incandescentes, ¿qué necesidad habría de prohibirlos?

Alguno de los dos tiene que estar mal.

Lun, 2012-04-02 04:19

De manera que para darle gusto a la libertad de consumo que quiere Caanalpe, tocará hacer con las bombillas incandescentes lo mismo que con los Pielrrojas o las chocolatinas Jet que traen las monas del álbum viejo: ir a buscarlas a los pueblos o las tiendas de barriada. En todo caso, para mejorar la calidad de la muestra estadística de dos bombillos que tiene Marc, habría que seguir el sentido común y decir que es mejor Osram que chino. Y para redondear su argumento sobre publicidad mentirosa, se podría concluir que las bombillas de larga duración son como Amparo Grisales: prometen pero no pueden cumplir. Se puede acusar al bloguero de basar su argumento en una muestra cuantitativamente pobre, pero lo que sí no podemos decir es que se le fue la luz.

Lun, 2012-04-02 09:17

1. ¿Qué tienen que ver las chocolatinas Jet viejas con la libertad para consumir? Yo no estoy diciendo que las empresas no tengan la posibilidad de descontinuar cualquiera de sus productos o de desaparecer como empresa. A menos que las chocolatinas viejas hayan dejado de circular porque el Estado prohibió las "monas del album viejo" (estoy casi seguro de que no fue así), lo que usted comenta no tiene ninguna relación con la libertad para consumir. Lo mismo para los Pielrrojas (no conozco el caso.

2. De nuevo, yo no soy un experto, pero usted sí que no tiene la menor idea de estadística. ¿Qué tiene que ver el tamaño de la muestra con el lugar de origen del producto? Además, si el tema fuera de sentido común, ¿qué importancia tendría el tamaño de la muestra? Puras conjeturas suyas.

3. La publicidad engañosa se refiere a afirmaciones que hacen las empresas con algún nivel de confianza. Ni siquiera las empresas que producen bienes carísimos y de muy buena calidad (sigue)

Lun, 2012-04-02 09:18

pueden garantizar que su producto no va a fallar nunca. Pueden, eso sí, ofrecerle reparar o reemplazar el producto cuando este falla (unmecanismo muy bueno que se llama garantía y que no necesitó regulación para aparecer en el mercado).

Un poco de sentido común (ahora sí) le permitiría concluir que lo que dice en las cajas de los bombillos se refiere al promedio de la vida útil de esa marca/referencia de bombillos y no específicamente a la vida útil del bombillo que está dentro de la caja.

Con respecto a Amparo Grisales, por ahí la oí gritando en radio pero nunca supe cuál era concretamente el problema. Si el producto que la señora promociona no hace lo que dicen que hace, habría que conseguir una muestra representativa de personas que lo hayan usado y fácilmente se podría constatar si están diciendo mentiras. Como no sé qué es lo que ofrecen, no puedo concluir nada. Si lo que ofrece es la eterna juventud, pues supongo que será muy fácil desmentirla.

Vie, 2012-03-30 16:24

Creo que nadie ha tocado (ojalá me equivoque) un tema que hace pírrico el tal ahorro en la factura de luz que nos prometen, y hace muy cínica la calculada obsolescencia con la que nos mienten, y es el costo ambiental de estos aparatos. Sus desechos químicos son mucho más tóxicos y permanentes que los de la vieja y amable bombilla de filamento incandescente, que era lo más parecido a una vela que pudiéramos imaginar.

Mar, 2012-03-27 18:54

Usted le cree mucho a la racionalidad del consumidor, Marc. Y no tanto a la inercia cultural. ¿Cuánto cambió su factura de luz?

Mar, 2012-03-27 21:05

Christian, qué bueno leerlo por aquí. No sé de dónde saca que yo creo mucho en la racionalidad del consumidor. Y en cuánto a la factura, no tengo ni idea. Supongo que eso me mete en la bolsa de consumidores irracionales.

Jue, 2012-03-29 14:53

Racionalidad: "La primera, que los consumidores cambiamos los hábitos en función de los precios."

Usted lo usa como argumento para explicar el descuido en apagar los bombillos. Pero eso no es cierto: un bombillo prendido cuando no hay nadie presente es desperdicio -- no es racional.

Pero estoy de acuerdo con usted en que el consumidor sí reacciona a los precios en términos generales. La pregunta, sin embargo, es si lo hace en este tema particular --las preguntas sobre regulación son siempre sobre casos particulares.

Jue, 2012-03-29 21:20

Buen punto Christian. A comienzos de este año leí un paper que mostraba justamente que la gente dejaba más tiempo los bombillos prendidos si eran ahorradores de luz. Cuando lo leí decidí que cuando tuviera que subir mi siguiente post aquí, lo iba a hacer sobre este tema juntando esa evidencia con la anécdota de la fundida de bombillos. Sin embargo, a la hora de escribir el blog no encontré el dichoso estudio y por eso esa parte la dejé planteada como una hipótesis. NO quería afirmar eso en este espacio sin tener la referencia a mano. Si lo encuentro mañana lo subo a la red.

Jue, 2012-03-29 14:53

Si los consumidores reaccionan racionalmente a los precios de los bombillos y el ahorro de energía, la prohibición de los otros bombillos es innecesaria (si en verdad resultan más baratos a la larga para el consumidor), o equivocada (si el ahorro en la cuenta no compensa el mayor costo del bombillo). O, alternativamente, hay un factor que usted no menciona: externalidades, que harían conveniente la regulación aunque individualmente el nuevo bombillo fuera más costoso para el consumidor.

Una pregunta aparte es la manera de la regulación, si se determina su conveniencia. La prohibición se usa porque, precisamente, los consumidores no hacen el cálculo de largo plazo y se van con lo que siempre han comprado. La factura más barata no es incentivo sufieciente, ni tampoco lo sería un impuesto pigouviano sobre los bombillos incandescentes.

Mar, 2012-03-27 15:38

" (...) la luz que dan les resulta a muchos consumidores desagradable (...)." Sí, la blanca y "fría", tan destemplada como un tubo fluorescente, pero los ahorradores son de dos tipos y los de luz "cálida", tan amarillenta y acogedora como la de los despilfarradores, están ya disponibles en el comercio, también en marcas asiáticas y rebaratas.

El único problema con ellos son los sentimientos de culpa porque si todo lo chino es barato es porque allá el Estado usa mano de obra en condiciones de cuasiesclavitud que trabaja todo el día, se desespera y se bota por las ventanas de las fábricas, que han tenido que instalar redes de seguridad como en los circos para que los suicidas no se revienten contra el piso. Lo comprobaron hace poco unos investigadores en el caso de Foxconn, que ensambla aparatos para la Apple, donde algunos se quedan dormidos durante las horas de trabajo, y creo que los obligan a alojarse en la fábrica. Es como lo de la Casa Arana.

Mar, 2012-03-27 12:11

Con los bombillos, como con tantas cosas, creo que hay obsolescencia programada, ¿por qué, si no, va a seguir funcionando el bombillo de la estación de bomberos de NYC después de 100 años sin que el bombillo tenga mercurio o sea de esos “ahorradores y de larga duración”? http://www.dailymail.co.uk/news/article-1243138/Still-glowing-strong-109...

Bombillos, medias veladas, televisores LCD...

Mar, 2012-03-27 13:49

Obsolescencia programada otro de los males que aquejan a las sociedades actuales, consumir, consumir, consumir, si no miremos esas impresoras HP, están hechas para durar un par de años, y empiezan a dañarse y toca comprar otra y otra, y todo está hecho para durar lo justo como para que no duela comprar otro aparato en el tiempo justo para que la psicología interna diga "bueno ya está muy viejo"...

Mar, 2012-03-27 18:43

Ja. Y los llaman neoliberales.

Según la entrada, la prohibición es mala porque lo que lo obligaron a consumir no es mucho mejor que lo que prohibieron, no porque las prohibiciones son malas en sí mismas debido a que coartan su capacidad de elegir.

La gente debería decidir cómo alumbrar su casa (punto). Nadie debería tener el poder para prohibir tal o cual tipo de bombillos.

Pero lo más absurdo de todo es que los tilden de neoliberales cuando usteden creen que todo lo tiene que resolver alguna entidad gubernamental.

Cuando se le rompan los tenis o se le descosa el bluyín o su bolígrafo deje de funcionar el primer día de uso, ¿también son tareas para la Superintendencia?

Mar, 2012-03-27 21:36

La publicidad engañosa es tarea de la Super.

Jue, 2012-03-29 08:44

Mmm ya. Pensé que quienes escribían las entradas eran economistas y me imaginé que sabían algo de estadística (supongo que me equivoqué): según su razonamiento cualquier cosa que falle implica publicidad engañosa.

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