Por Piedra de toque · 16 de Diciembre de 2014

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Ha faltado sensatez para delimitar el debate, compasión para entender la situación de miles de personas que podrían beneficiarse del uso del cannabis medicinal y seriedad para evaluar la evidencia.

Ayer el Senado decidió aplazar la discusión del proyecto de ley para regular la marihuana medicinal. De no ser así, la iniciativa se habría hundido no solo por cuenta de los cuestionamientos de los Conservadores y el Centro Democrático, sino por la falta de un apoyo decisivo por parte del oficialismo. Varios de los congresistas han argumentado que no conocen bien la propuesta. Otros, como el senador Álvaro Uribe, afirman que abrirá la puerta a la legalización. Mientras tanto, algunos aseveran que el proyecto no es necesario, dando por sentado que es posible avanzar sin que el legislativo intervenga.

Desde el comienzo, la discusión del proyecto y su argumentación desbordó sus propósitos. Aunque la iniciativa propuesta por el senador Juan Manuel Galán se limita a regular la marihuana medicinal, ha sido inevitable caer en un debate más general sobre la prohibición y la legalización. En un país marcado por el narcotráfico y en donde el tabú para hablar sobre estos temas ha sido la regla, no es de extrañar que la discusión de esta iniciativa haya sido la rendija por la que han entrado todo tipo de miedos, reclamos y especulaciones. Ha faltado sensatez para delimitar el debate, compasión para entender la situación de miles de personas que podrían beneficiarse del uso del cannabis medicinal y seriedad para evaluar la evidencia.

Los más ambiciosos han tachado este proyecto de “chichipato”, corto en sus pretensiones y muy limitado en sus alcances. Los más reaccionarios lo consideraron una autopista para la legalización de todas las drogas y el uso recreacional. Los primeros, desconocen que el trauma dejado por la guerra contra las drogas no se superará fácilmente, que Colombia no es Colorado ni Uruguay y que el país tendrá que avanzar paso a paso en este tema. Los segundos, han basado sus opiniones en prejuicios y presunciones, pero además han ignorado la evidencia.

En El Uruguay, en más de 20 estados de la Unión Americana, en Israel y otros países, se ha despejado el camino para la marihuana con fines medicinales y es de destacar que en cada uno de ellos el proceso ha sido distinto, para realidades diferentes y con una reglamentación que cumple diversos propósitos. No en todos los casos una cosa condujo a la otra. Afirmar que el proyecto del Senador Galán es el caballo de Troya para el uso recreativo de las drogas, no solo sobreestima sus alcances sino que ignora que finalmente cualquier decisión sobre la ampliación del marco regulatorio tendría que pasar de nuevo por el Congreso. 

Aún así, los detractores tienen algo de razón en que las explicaciones han sido confusas y que, en ocasiones, quienes han defendido la iniciativa públicamente han generado más ruido que claridad sobre lo que se busca. También tendrán que aceptar que en los espacios de debate han estado ausentes y que muchos parlamentarios no han hecho la tarea de informarse. Los prejuicios le han ganado el pulso a los argumentos y sus preocupaciones, antes que influir positivamente en el proyecto de ley, han cerrado la puerta a la posibilidad de que el Estado asuma la responsabilidad con aquellos pacientes que requieren de manera urgente acceder a este medicamento. Lo que ha sido difícil de hacerle entender a los opositores es que el mayor costo de no avanzar en la regulación – como lo permite la ley – es dejar en manos del mercado negro, los especuladores y la informalidad a centenares de personas. Esto no solo resulta contraproducente, sino indignante.

En su versión actual el proyecto está mucho más avocado a despejar los obstáculos legales para producir y ofrecer el cannabis medicinal y sus derivados, que en establecer principios claros para que los pacientes puedan acceder a un medicamento de calidad. Es decir, por cuenta de la historia del narcotráfico en Colombia, tendemos a poner el énfasis en la producción y no en lo sustancial: el acceso de los pacientes a estos medicamentos. Detrás ha estado también el lobby de empresas y organizaciones locales que tienen intereses privados en este asunto, que han seguido juiciosamente el debate e intentado influir en la regulación de tal manera que se ajuste a sus propias necesidades.

Para algunos la prioridad ha sido proteger la industria nacional o cuidarse de los interés extranjeros. Seamos claros, si seremos o no una potencia mundial por cuenta de la marihuana terapéutica resulta ser un asunto menor, al lado de la urgente necesidad de garantizar el acceso a esta sustancia por parte de miles de personas que enfrentan enfermedades crónicas y que podrían tener una respuesta para aliviar su dolor. Si estaremos a la vanguardia cuánto mejor; pero por ahora salgamos de la trinchera en la cual nos ha puesto la ceguera de la guerra contra las drogas, que olvidó que la política de drogas también debe procurar la disponibilidad de las sustancias para usos medicinales.

Llegamos a este punto porque algunos no quieren entender; también porque hay asuntos fundamentales que no se han sabido explicar. Cada uno debe asumir su responsabilidad y ojalá avanzar en un diálogo franco y constructivo. La prioridad ahora está en promover la discusión al interior del Congreso y la concertación entre el Ejecutivo y los parlamentarios.

Para esto se puede partir de algunas acuerdos iniciales: la delimitación de la participación de los privados, la inclusión de candados que impidan que el cannabis medicinal sea usado para otros propósitos o que estimule el consumo en poblaciones vulnerables, la definición de responsabilidades y competencias institucionales, así como la delimitación del rol de los médicos y los requerimientos para acceder al cannabis y sus derivados por parte de los pacientes. Para cada uno de estos temas hay opciones de política pública que hasta ahora no han sido suficientemente analizadas pero en las cuales es posible avanzar.

Está claro que el debate necesita más gestión política, propuestas y concertación. El cruce público de declaraciones luego del aplazamiento de la votación del proyecto no parece un buen augurio. No hay que perder de vista que es mucho más fácil difundir un temor – por ejemplo que ésta será la puerta a la legalización de todas las drogas -, que dar una explicación. El momento actual exige entonces una labor pedagógica dentro de los propios legisladores, el debate de las posiciones  y la voluntad política para llegar a acuerdos. Y sobre todo, hay que darle voz a los directos necesitados, cientos de personas y familiares que en el anonimato aguardan con expectativa lo que pueda suceder con esta ley.

Comentarios (15)

harriarq

17 de Diciembre

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El problema es que dicen marihuana medicinal y no productos medicinales a base...+ ver más

El problema es que dicen marihuana medicinal y no productos medicinales a base de marihuana, dos cosas muy diferentes, como es distinto que los laboratorios sean quienes manejen los productos medicinales y no un grupo de soplones pidiendo porros con el subsidio del gobierno... no es sino mirar programas como Semana en vivo, donde dos soplones mayores hablan de lo normal de ese vicio diciendo uno de ellos, "quien diga que no la ha fumado queda mal visto" y el otro dice "es que uno esta viejo cuando ya no la fuma sino que se la unta"... lindos argumentos y después no quieren que se tergiverse el tema

DIDUNDI

17 de Diciembre

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Bofetada de Obama y los Castro a la oposición recalcitrante de Colombia. El m...+ ver más

Bofetada de Obama y los Castro a la oposición recalcitrante de Colombia. El mundo cambia, menos la ultraderecha rancia q tenemos.

Prada

17 de Diciembre

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Supongamos que es el siglo 19 y discutimos si aceptamos o no el uso de la ador...+ ver más

Supongamos que es el siglo 19 y discutimos si aceptamos o no el uso de la adormidera (papaver somniferum) con fines medicinales (opiáceos y opioides).
Posición 1: No, no, no ... del uso medicinal al recreativo solo habrá un paso, la hecatombe.
Posición 2: Habrá sustancias controladas que mitiguen el sufrimiento de muchas personas.
Resultado: Morfina, heroína, codeína (para la tos), lomotil (para la diarrea), buprenorfina, oxicodona (OxyContin), propoxifeno (Darvon), hidrocodona (Vicodin) e hidromorfona (Dilaudid), petidina (Demerol)... Otros derivados, Fentanilo, Alfentanilo, Sulfentanilo, son potentes analgésicos utilizados durante la cirugía.
Y la hecatombe nunca apareció en 150 años.
La oferta de vicio ya establecida, la legal y la ilegal, no se verá afectada por la marihuana medicinal. ¿Cómo?
Los amantes de la pendiente resbaladiza y profetas del Armagedón tienen la ingente tarea de explicarnos por qué piensan que será TAN diferente con la marihuana medicinal.

Juan González

17 de Diciembre

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El punto debería ser si el Estado debe tener el poder de prohibirle el consum...+ ver más

El punto debería ser si el Estado debe tener el poder de prohibirle el consumo de lo que sea a los ciudadanos adultos.
Como el tema se reduce a pedirle permiso, entre otros, a Uribe, pues se obtiene lo que se busca. Lo mismo con el matrimonio entre personas del mismo sexo. Si uno quiere que por votación le den permiso para hacer algo que no afecta a nadie más (como inyectarse heroína o casarse con una mujer (siendo una mujer)), pues le toca esperar a que los senadores cambien de opinión.
La libertad de la gente no debería depender de la casualidad de que haya suficientes senadores dispuestos a darle permiso.
El punto no es si aumentará o no el consumo recreativo de marihuana ni si el consumo de marihuana lleva al consumo de otras drogas más duras. El punto es que el Estado debe salir de la vida privada de las personas.

Juan González

18 de Diciembre

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Claro que tenemos una diferencia en este caso (como en muchos otros). Usted es...+ ver más

Claro que tenemos una diferencia en este caso (como en muchos otros). Usted está hablando de las instituciones colombianas como son hoy y yo de cómo creo que deberían ser.
Ahora, su línea de razonamiento me parece lógica, pero creo que se basa en supuesto equivocado. Si yo creyera que esas decisiones se pueden tomar "como sociedad", estaría de acuerdo con usted. Por eso me dan risa (y pavor) las personas que hablan del bien común y la justicia social. No porque desconfíe de sus intenciones (casi siempre son personas genuinamente convencidas de que sus "sugerencias" son buenas), sino por las implicaciones de sus deseos/acciones. Son los que ofrecen el paraíso con plata de otros.

Juan González

18 de Diciembre

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Como le dije, su razonamiento me parece lógico. Y claro que no es exclusivo d...+ ver más

Como le dije, su razonamiento me parece lógico. Y claro que no es exclusivo de Colombia, es la visión dominante en el mundo.
La gente se burla de los chavistas en Venezuela y de los castristas en Cuba, pero realmente ellos son los que actúan de manera consistente con sus convicciones. No estoy diciendo que usted o el congreso y las cortes colombianas sean chavistas. Lo que estoy diciendo es que las políticas colectivistas son el resultado lógico de aceptar el supuesto de que existe el "bien común" y que efectivamente hay gente que puede saber cuál es (ya sea por los resultados de votaciones o porque hay algunos iluminados).
Gracias al cielo, normalmente los bienintencionados son más moderados (es decir, menos consistentes) con sus convicciones que los Pablos Iglesias y los Hugos Chávez. Ahora, los resultados serán los mismos, la diferencia será el tiempo que tome en llegar al "paraíso" de la justicia social.

Prada

18 de Diciembre

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El foro corrobora la primera afirmación del escrito: Ha faltado sensatez para...+ ver más

El foro corrobora la primera afirmación del escrito: Ha faltado sensatez para delimitar el debate.

sinnombre

18 de Diciembre

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No, hace falta sensatez para dar el debate correcto.
Mientras tanto, buena...+ ver más

No, hace falta sensatez para dar el debate correcto.
Mientras tanto, buena suerte pidiéndole permiso al Congreso para consumir marihuana (medicinal o recreativa). Ojalá Uribe y su parche se sientan generosos el día de la votación. Y después de eso, buena suerte con el recurso que interpondrá el Procurador.
También es posible que en 40 o 50 años haya suficientes congresistas dispuestos a darle permiso a un par de hombres para casarse. Y otros 100 para que adopten (aunque ese está más difícil porque tendrá que pasar el filtro de los congresistas "liberales").

DIDUNDI

18 de Diciembre

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Es compleja la decision q debe tomar el gbno, enmarcada en un equilibrio no fa...+ ver más

Es compleja la decision q debe tomar el gbno, enmarcada en un equilibrio no facil de lograr.
No OLVIDAR q el famoso " libre desarrollo de la personalidad" constitucionalmente establecido tambien juega.

Ana Josefa Moreno Benavides

18 de Diciembre

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El asunto tal vez no sea sobre la prohibición y la legalización sino sobre l...+ ver más

El asunto tal vez no sea sobre la prohibición y la legalización sino sobre la exacerbada benevolencia de la marihuana Conocidos los beneficios en la Medicina como paliativo a dolencias en enfermedades crónicas es INDISPENSABLE contemplar los perjuicios del consumo "recreativo" el cual ha desencadenado adicción y dependencia perversa a la adolescencia juventud y adultez Si hay despliegue en lo aportante también es IMPERATIVA una amplia información sobre los perjuicios en el consumo "recreativo" ya que hay muchos casos irreversibles Sabido es que este consumo generalmente se inicia en los años tempranos de la juventud y cuando dicha sustancia psicoactiva se enquista en las preferencias causa lesiones al sistema nervioso aniquilando neuronas y con ello todas las manifestaciones de abandono y desvalor de sí mismo y de su entorno comenzando por la familia Que se legalice pero con CONSENTIMIENTO INFORMADO

Óscar M

18 de Diciembre

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En el debate acerca de la marihuana medicinal a primado la doble moral de defe...+ ver más

En el debate acerca de la marihuana medicinal a primado la doble moral de defensores y contradictores. Por un lado están quienes defienden el uso medicinal. Allí es donde el autor de la columna habla de compasión y unas líneas despues habla de evidencia. Y si bien es cierto que hay en la literatura hay múltiples articulos que hablan de potenciales beneficios, también es cierto que no hay evidencia de que la marihuana sea superior a ningún tratamiento estándar de ninguna patología. Entonces por que tanto debate respecto a su uso medicinal?. No sera que al unas se quiere hacer parecer la marihuana como algo "bueno", cuando al final existe también mucha evidencia de sus efectos nocivos (neuronales, pulmonares, etc)?
Por otro lado están los detractores que quieren hacer ver a la marihuana como la puerta de entrada a "drogas duras" cuando no hay realmente una demostración causal.
No será mejor dejar la doble moral y debatir acerca del derecho de las personas a decidir sobre su cuerpo?

FRANCISCO ALBER...

19 de Diciembre

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La doble moral( CD.PC)acá les gusta más que se llenen los bolsillos los que ...+ ver más

La doble moral( CD.PC)acá les gusta más que se llenen los bolsillos los que distribuyen y venden cannabis en contra de la Ley, que tratándola de legalizar,¿ cual Joven no se a metido un pucho o porro? y sabemos por métodos científicos que es más dañino el cigarrillo y el alcohol que la Yerbita, vuelvo y reitero los ex-guerrilleros deben de ponerlos a cultivar Marihuana, para el Estado y acabar con la Amapola y la Coca, no nos los traigan para las ciudades o los Pueblos.

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