Menú principal

Miércoles Diciembre 17, 2014

La única vez que el comisionado de paz, Sergio Jaramillo, ha salido de su característico silencio para dar un discurso político sobre el proceso, fue en una Universidad: El Externado. El discurso fue a su vez reproducido, completo, en El Tiempo. En él habló de una oportunidad que sucede una vez por generación, y que está ahora al alcance de la mano de esta generación que es la suya, y la mía.

Al leerlo, una y otra vez vuelve mi mente al sabor amargo del fracaso. No del suyo, que ni lo augurio, ni lo espero, sino el mío, o por lo menos, el de aquello que represento, o el lugar desde el cual hablo. El fracaso de la academia, de la clase intelectual, de la Universidad.

El fracaso de la imaginación de una generación que es la primera, por lo menos en Derecho, en dedicar toda su carrera profesional a la enseñanza.

Diré, en mí, en nuestro nombre, que no conocimos una nación sin guerra. Que llegamos a la mayoría de edad en la larga noche que representó el Palacio de Justicia. Que le apostamos todo a la maltrecha Constitución de 1991. A un papel. Y que vivimos muchos años a la sombra del miedo, y del dolor del paso terrible por los años noventa, y dos mil, y por la guerra.

Hace un mes organicé un evento en la Universidad de los Andes al cual invité a varias profesoras e investigadoras, escogidas todas por su intelecto y su conocimiento, a imaginar el futuro de las mujeres “después de la guerra.” Sin excepción, todas hablaron fue del pasado, de su peso ineluctable, y aunque hubo destellos de esperanza, fueron pocos. Y breves.

Hablaron escépticas frente las reparaciones que pudieran transformar la cultura que asigna roles asimétricos, y pobres, a hombres y mujeres; incrédulas ante reparaciones que pudieran distribuir mejor los bienes. Recordamos con más facilidad la destrucción de vidas que la esperanza, y desconfiamos de la posibilidad del cambio, y de un futuro diferente.

Triste el día que son los políticos, y no los que vivimos de pensar, y de enseñar, los que se permiten imaginar otro país. Tristes las aulas en las que es tan importante cuidarse bien de parecer demasiado entusiasta, de equivocarse, de no parecer siempre cuidadoso, pragmático y crítico, como si este talante moral fuera equivalente a la cultivada inteligencia.

Transición.

¿Y si fuera cierto? ¿Y si es la generación que se sienta frente a mí, renovada cada semestre, vacíos de recuerdos y de consignas, la que vivirá la paz? ¿Qué tenemos para ofrecerles, nosotros, sus profesores?

Muchas veces temo que nada. Si es cierto que veremos la paz en nuestros días, quizá será también para nosotros no un amanecer sino más bien un temprano ocaso. Y nos quedará la responsabilidad de abrir el paso a las nuevas generaciones, y con ellas, al olvido.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Jue, 2013-06-13 11:13

"Triste el día que son los políticos, y no los que vivimos de pensar, y de enseñar, los que se permiten imaginar otro país. Tristes las aulas en las que es tan importante cuidarse bien de parecer demasiado entusiasta, de equivocarse, de no parecer siempre cuidadoso, pragmático y crítico, como si este talante moral fuera equivalente a la cultivada inteligencia." Cito el párrafo de la autora para señalar que el fracaso no parece ser de la imaginación, sino de las universidades, que la castran. Esto fue en una de mis aulas al calor del movimiento estudiantil de 2011 y aunque las referencias de Medina son del pasado, son el mensaje para la una lucha, para una conquista que -ojalá- se nos viene: http://www.youtube.com/watch?v=Ri9_jSc41eo&feature=related

Sáb, 2013-06-15 13:57

Ummmm, es difícil definir esto como discurso. Más bien, parece adoctrinamiento. Porque el discurso alienta la discusión, esto sólo genera sed de lucha, sin reflexionar sobre lo dicho.

Además, es muy común en las prácticas autoritarias el grito, los golpes en la mesa.

¿Será qué al pertenecer a una universidad privada se me impide leer bien lo que el Pr. Medina plantea?

Este tipo de lenguaje no me gusta. Siempre tan violento. Un buen día la academia intentará bajarle los decibeles a este tipo de discursos. Es tan común de nuestra universidad pública el pie de lucha. O mejor, no de la universidad, sino de los profesores como Medina.

Es algo que la MANE está haciendo, proponiendo nuevos espacios de discusión. A mí parecer esta generación le está frenando a la violencia, empezando por su lenguaje.

Por no aceptar capuchos. Por empoderar el arte y no la piedra.

Jue, 2013-06-20 16:44

Bueno, creo que me faltó sugerir ver las otras 3 partes de la intervención, en las que reivindica la no violencia y hace una crítica a la capucha. En pie de lucha, espero verle a sumercé y a todo el estudiantado el otro semestre reclamando una educación como derecho y no como mercancía. Y como en 2011, ojalá, sin violencia. No creo que haber logrado que el gobierno retirara la reforma, hubiera sido fruto de un adoctrinamiento y lo que viene, tampoco.

Mié, 2013-06-12 19:13

Uno puede fácilmente desanimarse si no se para a pensar qué significa que en Colombia, a diferencia de otros países de América Latina, haya habido una guerra social y económica. A eso hay que agregarle que tampoco ha habido las dictaduras de otros países similares. Yo creo que eso sucede por dos razones: una, Colombia es difícil de gobernar por su topografía y clima. Dos, no es culturalmente protestante sino católica: el catolicismo enseña que Dios está con los pobres. El protestantismo lee la Biblia tal cual y ve en ella al pueblo escogido por Dios: Dios está con los ricos. Por lo tanto tenemos un país en desarrollo (no como la estancada Europa) con una cultura social fuerte, proto anarquista (nadie cree menos en el gobierno) y muy lejos de la "obediencia" asiática. A diferencia de otros creo que esta guerra tiene sentido, nos ha librado de las dictaduras que asolaron a los vecinos y nos convierte en una esperanza para el futuro no del continente sino de la humanidad.

Mié, 2013-06-12 08:20

Los maestros enseñamos nuestro mundo. Somos expertos en el pasado, mientras que los estudiantes lo que necesitan es que les ayuden a comprender el mundo "de ellos". Si no podemos enseñar el futuro, al menos tratemos de recorrer el presente con ellos.

Mar, 2013-06-11 21:19

Ah, se me olvidaba. Este articulo es maravilloso. Julieta ya atravezo los campos del derecho, y se adentra ahora en los de la literatura, filosofia y espiritualidad y cada dia se parece mas a una poeta.

Mié, 2013-06-12 07:18

"En su fuga hacia la nada, sólo el recuerdo detiene un poco lo que hemos amado". Daniel Lemaitre. Corralito de Piedra, 1949.
De acuerdo Isabel. Lo tiene en sus genes.Posee ese don que muy pocos académicos poseen: Claridad, y sentimiento,sin la frase muerta, sin Alma.Sin el estereotipo, la conceptual narración confusa, la frialdad del análisis. Por esto me encanta leerla.En su Jardín hay bellas flores, sin retórica.

Mar, 2013-06-11 21:18

Cuando apoyo a profesionales colombianos(as) en la escritura de sus ensayos para aplicar un posgrado nuestro primer borrador siempre tiene 80% de pasado, 10% de presente y 10% de futuro. A los(as) jovenes Colombianos(as) les ensenaron que el pasado es lo que define el futuro y si es asi, pues pailas, seguiremos en guerra. Ellos no ven tan claro que el futuro se puede disenar, planear e implementar y que puede ser el resultado de una aspiracion, de un sueno, de una vision, que no tiene nada que ver con el pasado, que de hecho, se aleja de el mediante una ruptura que la educacion facilita. Que les transforma: una regla: 30% de palabras al pasado, 30% a hoy y 30% al futuro. Y alli hay un quiebre maravilloso. Como seria de bueno si todas las conversaciones se distribuyeran asi... que opinan? cambiariamos la cultura centrada en el pasado?

Mar, 2013-06-11 17:37

Julieta, nuestra generación fue formada bajo el conductualismo de nuestros profesores, y muy pocos fueron quienes rompieron ese esquema a la hora de entrar a la academia como docentes. Ahora, cuando compartimos ideas con otros académicos acerca del futuro de los estudiantes, del país, de la capacidad de romper nuestros paradigmas heredados a nivel social, político y educativo para construir un nuevo pais, para tener unas profesiones mas proactivas a lo que requiere nuestro futuro, la gran mayoría no permiten espacios o conceptos constructivistas y menos, permiten que los estudiantes propongan opciones diferentes a los establecidos en los libros y lineamientos tradicionales.

Mar, 2013-06-11 14:55

"Saber mucho da ocasión de dudar más."
Autor: Miguel de Montaigne.

Lun, 2013-06-10 20:43

"Fortis imaginatio generat casum" (Una fuerte imaginación generó el acontecimiento). La fuerza de la imaginación. Michel de Montaigne.

Mié, 2013-06-12 07:12

Adoro a Montaigne. Es de esos autores imperecederos que no podemos ni debemos abandonar.Sus Ensayos son Luz: Borges lo tiene (Biblioteca Personal)como un autor que ninguna generación dejará de leer y aprender de él.Un clásico.Clásico según Borges es la Obra eterna,sin fin,que no muere.Para mí también es un clásico.Gracias por la cita Mauricio.Cuando descubrí sus Ensayos pensé:ya puedo morir.YA SE.

Lun, 2013-06-10 16:24

En la perspectiva de la autora las nuevas generaciones vivirán -- si se da la oportunidad -- la paz por simple inercia. Dudo que vivan la paz como la conocemos, porque lo que es conflictivo hoy talves tenga otra valoracion mas adelante.
La academia talves no ha sido lo fructifera que uno quisiera, pero de seguro no ha sido esteril. Hace 30 años no mucha gente en la academia se preguntaba el porque llegamos aqui, hace 20 años con los primeros procesos de paz productivos se empezo a racionalizar y estudiar el conflicto mas alla de las noticias judiciales.
Cabe anotar que la Constitución del 91 se escribió para un país de ángeles y que la del 86 estaba escrita para un país de gárgolas.
No hace mucho en la misma academia se dieron las bases para racionalizar lo que fue la retoma paramilitar. Este fenomeno hubiera tardado decadas en ser detectado y documentado, de haber ocurrido hace 50 años.
El tener conciencia y la disposición de cambio es el primer paso para transformar la realidad.

Lun, 2013-06-10 08:46

Lederach dice que quizás la pregunta mas importante en situaciones de conflicto sea la de cómo trascender los ciclos de violencia que embrujan nuestra comunidad humana, mientras todavía vivimos en ellos. Su respuesta es en resumen: poniendo a volar la imaginación. Hay que salirse del marco, cambiar de lógica, abrir el corazón a lo nuevo y desconocido, dice Lederach. Yo creo que es imposible dar ese salto sin hacerle el duelo al modelo viejo, sin llegar a la indignación profunda, sin frustración.
Me encanta la columna porque documenta esa frustración, que no es solo la de Julieta sino la de muchos otros. Yo creo que muchos profes sí se la han jugado por imaginar un país menos violento, y que en gran medida lo han ido creando. Inspirados en ellos muchos de mis amig@s no se dejaron reclutar por ninguno de los ejércitos y hoy trabajan desde la sociedad civil por las diversas causas sociales en las que creen, quien lo hubiera imaginado unas décadas atrás?

Lun, 2013-06-10 08:46

Inspirada en Lederach a veces me gusta cerrar los ojos e imaginarme literalmente como se vería ese país en paz. Muchas veces no veo nada, a veces veo cosas. Mi imaginación de abogada no es tan buena, pero escuchar y ver a los artistas ayuda, tienen el gran don de la imaginación y lo cultivan todos los días.

Lun, 2013-06-10 08:18

Imagino un pais en el que las actividades culturales, las licitaciones, los concursos, los tramites, no esten en manos de los politicos o las mafias. Imagino un lugar en el que el conocimiento pueda traducirse en capacidad y en actividades. Imagino ninhos gritando en los parques, paisajes y canhadas, y gente sonriendo, disfrutando un fin de semana en familia. Imagino un pais sobrio y alegre a la vez. Imagino un pais que desarrolla sus potenciales, comprometido con el futuro.

Mié, 2013-06-12 07:07

Maravilloso lo que imaginas.

Dom, 2013-06-09 13:57

Si uno se interesa sólo por la mitad de la humanidad es tal vez lógico que siempre vea el vaso medio vacío. Y si se centra en las víctimas ...

Dom, 2013-06-09 10:49

Lo que sucede en la Guajira y en casi toda Colombia con las bandas criminales en el poder regional, destierra toda esperanza ; lo que sucede en la justicia ,en la salud, revela un país anclado en la oscuridad por más que pensemos y soñemos un país mejor: este nuevo país sin instituciones sólidas es muy dificil de conducir de manera rápida a buen puerto: son muchas las fuerzas oscuras que lo frenan y muchos los crímenes que originan.La esperanza existe pero la realidad la devora.

Dom, 2013-06-09 08:28

demasiado pesimista. es nuestra generación la que no le comió más cuento al romanticismo de la guerrilla y tampoco a la esperanza bélica del uribismo.

Dom, 2013-06-09 10:40

Juanita: No me parece pesimista ,es una autocrítica y crítica a la academia.
Si tu le apostaste con optimismo a un cambio de sendero, son muy pocos que lo han hecho de tu "generación",pues la mayoría de jóvenes y viejos es aún Uribista y muy conservadora.Así que si tu intentas cambiar paradigmas caducos,no así la gran mayoría de "tu generación".
Julieta hace un sentido análisis de nuestro drama imaginativo, de recursos espirituales y de capacidad real de renovación de estigmas. Esa esperanza "bélica del Uribismo" aun late en toda la sociedad,lo escucho constantemente en reuniones de índole diversa y en una juventud que ha perdido el Norte.

Dom, 2013-06-09 10:43

Juanita: No me parece pesimista ,es una autocrítica y crítica a la academia.
Si tu le apostaste con optimismo a un cambio de sendero, son muy pocos que lo han hecho de tu "generación";la mayoría de jóvenes y viejos es aún uribista y muy conservadores.Así que si tu intentas cambiar paradigmas caducos,no así la gran mayoría de "tu generación".
Julieta hace un sentido análisis de nuestro drama imaginativo, de recursos espirituales y de capacidad real de renovación de estigmas. Esa esperanza "bélica del uribismo" late en toda la sociedad,la escucho constantemente en reuniones de índole diversa y en una juventud que ha perdido el Norte.

Dom, 2013-06-09 07:37

Creo que precisamente una función principal del profesor de derecho deber ser la de servir como mediador y promotor de la memoria. El escepticismo no creo que sea signo de falta de imaginación, al contrario, creer que un proceso de negociación con las FARC es el fin de la guerra y de las condiciones sociales (incluyendo jurídicas) que hacen posible la guerra es carecer de sentido de la imaginación - y de la realidad - .

Mar, 2013-06-11 21:20

Abajo la carcel de la memoria!!! Arriba las alas del olvido. Que todo sirva de cimientos. Que todo sirva de alas. Para vivir el hoy para sonar e imaginar el manana.

Mié, 2013-06-12 03:14

La memoria no es una cárcel, la memoria nos permite entender y recordar el pasado para vivir el presente y construir el futuro; en Colombia se ha vivido en una amnesia permanente frente al conflicto, esa clase de memoria, llena de olvido, ha impedido construir un presente pacifico. Se habla de este proceso como si fuera la primera vez en Colombia que se realiza una negociación “de paz”, eso es olvido e ingenuidad. Seria conveniente que los profesores de derecho tuvieran una conciencia histórica mas solida, que tuvieran presente las guerras y negociaciones del siglo XIX y XX, para que puedan imaginar un siglo XXI diferente.

Mié, 2013-06-12 07:06

Jhonny: Interesante lo que dices.Debemos recoradr el pasado para no repetir los errores,reconocer sus aciertos y guiarnos hacia el porvenir.

Añadir nuevo comentario