Por Luis Guillermo Vélez Cabrera · 02 de Febrero de 2015

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La encuestadora Gallup reveló hace unos meses que por primera vez en 20 años de mediciones la imagen de las instituciones judiciales del país es más negativa que positiva.

En la medición de septiembre del año pasado el 79% de los colombianos tenían una mala imagen del sistema judicial, cifra que aumento al 83% en diciembre.

Increíblemente, el desprestigio de la jurisdicción superó la imagen negativa del Congreso de la República, que con un 69% de desfavorabilidad, siempre había sido el campeón de la impopularidad institucional y, lo que es peor, el concepto negativo que tienen los colombianos de su aparato judicial es generalizado: la Corte Suprema tiene una imagen negativa del 55%, la Fiscalía del 52% y la venerable Corte Constitucional del 43% (su imagen positiva no llega al 41%).

Sin embargo, estas catastróficas cifras no parecen haber inmutado a los directivos de la rama quienes insisten en atribuir su desprestigio a la mala leche de los medios de comunicación, la indolencia del ejecutivo y a la ingratitud de la opinión pública.

De hecho, el presidente de Asonal Judicial, Fredy Machado, amenazó con reanudar el paro judicial este mes y así romper el record mundial de cesación de funciones judiciales en un estado de derecho: 73 días, sin contar vacancia judicial, en 2014; a lo que habría que sumar los 28 días en 2012 y los 43 días en 2008.

Decir que vivimos en un país sin justicia pasó de ser un exceso retórico a una verdad literal.

Paradójicamente, hace poco más de 20 años los colombianos acordamos una constitución cuyo principal objetivo era fortalecer a la rama judicial dándole autonomía funcional y presupuestal. No solamente se creó el Consejo Superior de la Judicatura, la Fiscalía General de la Nación y la Corte Constitucional sino que se fortaleció la Corte Suprema de Justicia y el Consejo de Estado dándoles facultades electorales en los entes de control del ejecutivo.

Todo este andamiaje institucional estuvo acompañado de un aumento significativo en los recursos, pasando del 0.5% del PIB en 1994 a casi el 1%. Actualmente, Colombia supera a los Estados Unidos y a todos los países latinoamericanos, menos Argentina, en el porcentaje del presupuesto nacional dedicado a la justicia.

No obstante los resultados son lamentables. Sin duda, tratar de resolver el problema ahogándolo en plata, como propone Asonal, no es el camino.

Alguien dijo hace unos días que en Colombia la justicia se había politizado y la política se había judicializado. Por ejemplo, el presidente del Consejo Superior de la Judicatura es un ex parlamentario y otro de sus más poderosos miembros fue secretario general de la Cámara de Representantes durante cuatro períodos.

Pero no solo es un tema burocrático. Recientemente el Consejo de Estado emitió un controvertido fallo donde le genera una eventual responsabilidad fiscal a los congresistas por la inconstitucionalidad de las normas que expiden, lo cual se estrella de frente contra la separación de poderes y en la práctica convierte a los jueces en colegisladores.

De otra parte, los jueces están incursionando cada vez más en política, desde los estrados y fuera de ellos. Recientemente el anterior presidente del CSJ, destituido por el “yo te elijo, tu me elijes” salió a aspirar a la Federación Nacional de Departamentos, la organización de políticos regionales por excelencia, y es vox populi que altos funcionarios de la rama intrigan permanentemente ante el ejecutivo para que les nombren sus recomendados.

Tal vez la evidencia más protuberante de la politización es la utilización de la Corte Constitucional como trampolín político. Recordemos que tres notables magistrados cambiaron la toga por la militancia política, la mayoría en la izquierda: Carlos Gaviria, senador y candidato presidencial, José Gregorio Hernández, candidato vicepresidencial y Jaime Araujo, candidato presidencial por una cosa llamada Unión Social Demócrata.

El problema de la justicia, tal vez el más grave de los que persisten en el país, es mucho más que un tema de presupuesto. Las líneas divisorias entre los poderes públicos se han desdibujado desde 1991 y la judicialización de la gestión pública a todos los niveles es cada vez más profunda. Por eso para resolverlo, hay que poner primero que todo, a cada loro en su estaca. 

Comentarios (17)

Flavio Pinto Siabatto

02 de Febrero

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El asunto es bien importante. Los temas sustantivos son dos:
1. Hay un problema presupuestal. Vélez dice: no se trata de ahogar de recursos a la ...+ ver más

El asunto es bien importante. Los temas sustantivos son dos:
1. Hay un problema presupuestal. Vélez dice: no se trata de ahogar de recursos a la justicia. Pero los juzgados viven represados y los procesos no avanzan. Sí se necesita más presupuesto. La comparación con otros países no es un argumento. EEUU no tiene un conflicto interno. Allá los derechos de propiedad están bien definidos. Allá no son tan corruptos.
2. La separación de poderes se corrompió. Correcto! Hay que poner a cada loro en su estaca. La pregunta es: cómo? Si políticos y altos funcionarios de las cortes están coligados, el problema está en ambos lados. Los políticos legislarían para que todo siga igual, y jueces corruptos los apoyarían.
Otros temas no hacen parte del diagnóstico, sino de la confusión. Si las cortes hacen respetar la constitución, cumplen su deber. Si eso es colegislar, que sigan haciéndolo. Otro asunto es el salto de aquí para allá...

MAG

02 de Febrero

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No falta sino agregar que entidades que pertenecen al ejecutivos pero cumplen funciones judiciales como las Superintendencias son entregados a delfinc...+ ver más

No falta sino agregar que entidades que pertenecen al ejecutivos pero cumplen funciones judiciales como las Superintendencias son entregados a delfincillos políticos..Los simpático es que los hijos de Samperes, Gavirias y Vélez se sientan con autoridad de juzgar ese tipo de conductas. En el gobierno de Simoncito (2022-2026) tiene reservado su Ministerio.

Strategos

02 de Febrero

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No se le puede creer a las encuestas que miden la imagen, estan evidentemente mal diseñadas. Le preguntan a personas que no tienen idea de las funcio...+ ver más

No se le puede creer a las encuestas que miden la imagen, estan evidentemente mal diseñadas. Le preguntan a personas que no tienen idea de las funciones y objetivos de la institución, juzgan por detalles especificos mas no por logros en periodos de tiempo delimitados y juzgan a todos por ciertos casos. Es el equivalente a que no me guste una actriz por un papel que hizo hace 5 años, a pesar de que no la conozco en realidad, y sin importar si ha mejorado, o si el problema con el papel fue por el director o el escritor.

Rodrigo Velasco Ortiz

03 de Febrero

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El fondo de la argumentación del gato es insostenible: Yo soy bueno y los demás son malos, o en sus palabras"..los congresistas son hampones de dife...+ ver más

El fondo de la argumentación del gato es insostenible: Yo soy bueno y los demás son malos, o en sus palabras"..los congresistas son hampones de diferentes raleas excepto el UCD". Así, desde el púlpito de la verdad y el bien, como juez puro de todos los demás no es posible pensar de manera crítica. Criticar es separar, distinguir, analizar pero si yo pienso que alguien es "solo malo" o "solo bueno" no estoy pensando. Y de paso, como los dogmáticos de cualquier laya, favorecen la violencia y llaman a su dios "Dios de los ejércitos" y le imploran que acabe con los malos. Así no se puede discutir. Este lapsus del gato descubre su falacia (tan bien disimulada en otros comentarios racionales y bien fundamentados que en otras ocasiones ha formulado). Para pensar.

Prada

04 de Febrero

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Siguiendo la línea de la crítica a la forma de la argumentación cabe una aclaración: Argumentar no consiste en intercambiar afirmaciones dogmátic...+ ver más

Siguiendo la línea de la crítica a la forma de la argumentación cabe una aclaración: Argumentar no consiste en intercambiar afirmaciones dogmáticas, sino en aportar razones por las cuales debería considerarse que dichas conclusiones son ciertas. Los argumentos deben ser convincentes, pero, antes que nada, válidos y sus premisas comprobables.
Si suprimimos el respeto a las formas de la argumentación (La Lógica) todo lo que queda es "propaganda", prédica, evangelización, al mejor estilo del UCD, para quienes SU fin justifica CUALQUIER medio, físico y dialéctico, hasta llegar a la retórica pura, a la persuasión que sacrifica todo lo demás, en la que no cabe la controversia.
Para revisar: Efectos del octenio AUV sobre el estado actual de politización de la justicia y judicialización de la política (Para saber cuánto de estos lodos viene de aquellos polvos, y sobre lo cual Velez y Gato parece que no conocen nada, o lo olvidaron, convenientemente para los buenos muchachos del UCD).

Prada

04 de Febrero

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Lo interesante de argumentar es que se van ajustando y mejorando las conclusiones, como resultado de las nuevas premisas, argumentos y conclusiones qu...+ ver más

Lo interesante de argumentar es que se van ajustando y mejorando las conclusiones, como resultado de las nuevas premisas, argumentos y conclusiones que van surgiendo.
Nueva premisa: AUV NO ES, en el fondo, un congresista del UCD (difícil de aceptar, pero incorporémosla al ejercicio).
Entonces, su conclusión podría mejorarse así: "los congresistas son hampones de diferentes raleas excepto el UCD (excepto AUV)". Para analizar, esta nueva ecuación: UCD - AUV = OK.
También se puede mejorar el "Para revisar": No hace falta descartar ni aceptar la hipótesis de que la justicia empezó a politizarse con la constitución del 91, para hacerse la siguiente pregunta, que según yo veo, es válida: ¿Cuánto contribuyó a la politización de la justicia y a la judicialización de la política el octenio de AUV y sus enfrentamientos inéditos con la rama judicial y con sus contradictores?
A. Nada
B. Poco
C. Más que poco pero menos que mucho
D. Mucho
E. NS / NR
F. No me acuerdo

GMolano

03 de Febrero

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En un interesante post los blogoeconomistas planteaban mediciones de eficiencia del sistema judicial. Algunas de las demandas de ASONAL son mas que ju...+ ver más

En un interesante post los blogoeconomistas planteaban mediciones de eficiencia del sistema judicial. Algunas de las demandas de ASONAL son mas que justas pero eso no implica que efectivamente hay que botarle mas plata al problema y mas si no hay un camino cierto en la consecución de la eficiencia del sistema.
Una cosa es la labor de los jueces, administrar justicia y otra administrar el sistema que administra justicia. Esto empieza en la misma organización de los juzgados, pasando por los procedimientos internos, los sistemas de información de la rama judicial, nada de eso es orgánico, es un parche encima de otro realizado por leguleyos con metas cortoplacistas, no por gente que sepa de organizar funcionalmente un sistema para encarar unos objetivos. La administración de la rama NO debería dejarse al vaivén de personas que aspiren cargos dentro de la rama ejecutiva de la rama judicial. Administro y juzgo no mas. Administro si y solo si tengo el criterio para hacerlo.

Hugo Alfredo Molina

04 de Febrero

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Ya es de conocimiento público que hasta los procesos en las altas cortes se pueden comprar, a precios exorbitantes. Por eso hay fallos que se contrad...+ ver más

Ya es de conocimiento público que hasta los procesos en las altas cortes se pueden comprar, a precios exorbitantes. Por eso hay fallos que se contradicen unos con otros y la justicia al final depende no de la ley, sino de la interpretación libre de cada juez.

Strategos

05 de Febrero

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Mi problema es que las personas se enfocan en el que tomo la decisión, por ejemplo la justicia es deficiente por un caso, el de colmenares, la gente ...+ ver más

Mi problema es que las personas se enfocan en el que tomo la decisión, por ejemplo la justicia es deficiente por un caso, el de colmenares, la gente no sigue ni evalua los demas. Y en el caso Colmenares le hechan la culpa a los jueces como si de repente no existiera ni fiscalia ni defensa que hicieran su trabajo. O en el peor de los casos, porque el juez no toma la decisión que queremos debe estar comprado. En el juicio contra Cardenas, se demostro que el acusado no estaba en las inmediaciones en el momento del deceso y la fiscalia no pudo controvertirlo, pero eso importa poco o nada porque en el colectivo ya se esta seguros de que el es el asesino, por lo tanto a pesar de que la defensa hizo su trabajo y la fiscalia no, es culpa del juez de todas maneras.

William Herrera Echeverri

06 de Febrero

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Un comentario al margen: el artículo está escrito en un estilo muy ordinario, como cuando dice que Araújo fue candidato "por una cosa llamada..." o...+ ver más

Un comentario al margen: el artículo está escrito en un estilo muy ordinario, como cuando dice que Araújo fue candidato "por una cosa llamada..." o cuando escribe que hay que poner "cada loro en su estaca..." Más ordinario no se puede...

William Herrera Echeverri

06 de Febrero

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Un comentario al margen: el artículo está escrito en un estilo muy ordinario, como cuando dice que Araújo fue candidato "por una cosa llamada..." o...+ ver más

Un comentario al margen: el artículo está escrito en un estilo muy ordinario, como cuando dice que Araújo fue candidato "por una cosa llamada..." o cuando escribe que hay que poner "cada loro en su estaca..." Más ordinario no se puede...

William Herrera Echeverri

06 de Febrero

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Un comentario al margen: el artículo está escrito en un estilo muy ordinario, como cuando dice que Araújo fue candidato "por una cosa llamada..." o...+ ver más

Un comentario al margen: el artículo está escrito en un estilo muy ordinario, como cuando dice que Araújo fue candidato "por una cosa llamada..." o cuando escribe que hay que poner "cada loro en su estaca..." Más ordinario no se puede...

William Herrera Echeverri

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Un comentario al margen: el artículo está escrito en un estilo muy ordinario, como cuando dice que Araújo fue candidato "por una cosa llamada..." o...+ ver más

Un comentario al margen: el artículo está escrito en un estilo muy ordinario, como cuando dice que Araújo fue candidato "por una cosa llamada..." o cuando escribe que hay que poner "cada loro en su estaca..." Más ordinario no se puede...

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