Menú principal

Viernes Octubre 31, 2014

Sí, hay gente que usa las marchas para acabar con todo, para botar piedra y hacer estallar cosas, como si fuera un juego bellaco de tejo jugado con ocioso escrúpulo, pero, por fuera de estos mercenarios de ocasión, de estos machitos alfa de la saña, de estos condenados a una eterna adolescencia cerebral, ¿qué pasa con el terror de Estado?

En el video se ve cómo la policía en Bogotá hace lo mismo, pero no tira piedras, sino que el parrillero de una de las motos lanza un gas lacrimógeno porque sí, sin ton ni son, por joder. Y lo manda al Parque de los Periodistas donde nada está pasando, ¿a quién le irá caer la vaina? ¿a un niño? ¿a un informador? Y luego la misma policía continúa su marcha de terror motorizado por todo el centro de la ciudad, como una nube de abejorros. El policía que dispara no maneja la moto pero sí lanza gases con virilidad, para que no lo confundan con hembra, para correrse como macho y cuantas veces le de la gana.

Y sí, seguro la fuerza policial en algo habrá hecho bien su labor, habrá detenido a alguien por romper un vidrio, habrá impedido que le saqueen la tienda a un inerme negociante, habrá evitado que manchen sin piedad una pared con letreros varios —fatigados clisés por lo general— que luego, al otro día bien temprano, tendrán que limpiar los aseadores y no el gerente del negocio ni la junta del banco… Pero lo que prima con algunos de estos tiras tiragases es una sandez que los hermana con los revolucionarios de la involución, hay necedad de lado y lado, un afán de justificar la existencia propia y de hacerlo con el arma, bien sea piedra, varilla, bolillo, gas o electrochoques.

Los atarbanes policivos, los oficiales y los vándalos, son tan parecidos que intercambian de rol. Los policías se visten de manifestantes, se infiltran y propician el desmán ante sus colegas del ESMAD, pero la caterva de encapuchados aprovecha para sentirse ley por unas horas y cualquier observación contraria o llamado a la mesura es un delito, es gasolina para la hoguera hormonal que les calienta la sangre a estos convictos de la edad de piedra.

Esto es un juego bellaco de tejo donde la protesta justa deja de ser lo protagónico —lo que pasa en el campo, lo que pasa en la educación, lo que pasa en la política—, y los protagonistas son todos esos ángeles exterminadores oficiales o alternativos que fraternizan en un solo corazón y tienen su partidito de terror, usan de balón a los que intentan verbalizar su descontento con el paso a paso, consigna a consigna, tutela a tutela. Al final todos terminan disminuidos, emparentados por proximidad con el matoneo de la fuerza bruta. Así es como la protesta justa pasa a un segundo lugar ante el llamado de la autoridad, el aullido de un espíritu medioclasista es canalizado con astucia por un presidente que, más oportunista que opòrtuno, se juega las cartas del orden y la normalidad para cerrar la partida con mano dura.

Lo único bueno del evento del jueves es que sucedió en el centro de Bogotá, la capital, y muchos pudimos sentir caer una gota del chaparrón que se repite con pasmosa cotidianidad en muchos otros lados de la ciudad y del país, donde hace días, semanas, meses, años, décadas, se sufre lo que acá tuvimos en dosis homeopática.

Y está bien, bueno es sentir en Bogotá un terror adicional al de la criminalidad urbana, un módico bogotazo, eso nunca sobra para sentirse mejor, más feliz, al menos por comparación al resto del país. Ya llegará el día en que corten la luz o el gas en toda la ciudad y la perspectiva de bañarse con agua fría, o de no tener internet ni celular, nos hará reaccionar y, ante la contingencia de que realmente ahora sí tengamos algo que perder, todos saldremos a protestar y a servirle de balón al que quiera patearnos de aquí para allá. Ese día comenzará la marcha de un pueblo oprimido que empuñando la bandera de la libertad hará la revolución contra sus tiranos. Pero luego, cuando el relevo dirigente tome el poder, oprimirá a su vez al pueblo que alguna vez lo apoyó. "Los gobiernos pasan, las sociedades mueren, la policía es eterna", decía Balzac.

Comentarios - Cada usuario tiene la posibilidad de incluir solo tres comentarios
Jue, 2013-09-12 07:18

Vandalismo, sí, violencia, sí…lamentable y triste, que para agregarle otro ingrediente se incrementa ante esa imagen ultra negativa que la gente rechaza y se convierte en un círculo vicioso: el ESMAD. Es lamentable que la misión de la policía se pierda en esa armadura negra que infunde a la vez odio y miedo (bajo la cual por cierto, también se encuentran otros jóvenes). Documentados por cientos sus excesos, se convirtieron en la “solución” para tan compleja situación para un gobernante enfrascado en sus “utopías” de afán electoral y mientras tanto en ese “campo de batalla” que siempre ha sido Colombia ahora se incluyen otros actores: policías vs ciudadanos: al fin y al cabo colombianos contra colombianos. No se puede ocultar lo evidente ¿…no se han dado cuenta? http://www.periodismopublico.com/Ocultar-lo-evidente

Sáb, 2013-09-07 15:19

La Policía es eterna, y por eso la humanidad siempre estará mentalmente enferma, mientras el Policía Interior se imponga al humano. La desgracia está en que esa enfermedad del espíritu no sea por su naturaleza mortal, pese a todas las personas que mata.

La situación de descontento es tan generalizada y variada en causales, que cualquiera de ellas servirá de mecha para hacer explotar la situación; que ahora no alcanzaron a capitalizar líderes auténticos, sino apenas lo intentaron algunos gamberros dedicados a la politiquería.
Si las respuestas van a seguir siendo así, no esperemos reacciones blandas contra los represores brutos.

Mié, 2013-09-04 21:58

Es cierto. Balzac la tiene completamente clara.
Para mí es interesante cómo se están empezano a unir todas las puntas de lo escrito en los últimos 2 años, tanto en LSV, como en otras partes.
¿Se acuerdan de Cajamarca y Anglogold? Bueno...

http://radiomacondo.fm/2013/09/02/el-gobierno-colombiano-siembra-el-terr...

Lucas: así como lo del 2014 y la nueva guerra civil es una de sus mejores piezas, no veo muy lejano el día en el cual acá en las ciudades les caiga la ficha y hagan lo que usted habla del peloteo con tantx ciudadanx dormidx. Estos escenarios son bellísimos y concretos en sobriedad.
Se cierra el campo de acción para negar lo que la realidad tozuda se filtra en el ahora en la capital. Hagan sus apuestas de cómo, con un lenguaje empobrecido por la polarización y manipulación, más de uno recurrirá a viejos altares para "ajustar el mundo" a lo que desea.

 

Lun, 2013-09-02 18:27

Lucas,felicitaciones, una visión que explica el por qué nunca salimos del circulo vicioso.Pero la idea es romperlo, generación tras generación,es la labor que corresponde. NO hay forma de escapar a esta manipulación?.

Lun, 2013-09-02 10:34

La policía es eterna pero quien compone la policía son seres humanos que tienen familia y hacen parte de aquellas personas que al no poder en muchos casos tener mejores oportunidades le regala su vida a este tipo de instituciones.

Pensando que tienen el poder de hacer lo que les venga en gana, gracias a la complicidad en muchos casos de los medios, pues los abusos son exagerados.

Siempre viene a mi mente la represión en países socialistas como Cuba:

http://www.youtube.com/watch?v=C0qWUaKVvto

La represión en países occidentales

http://www.youtube.com/watch?v=Xf0jb9IRjJY

http://www.youtube.com/watch?v=z7ORW_k8fKs

Y Colombia

http://www.youtube.com/watch?v=gZhaxDQnmEk

48 vándalos que salen en El Espectador, El Tiempo, Semana... pero los muertos campesinos se quedarán en investigaciones por siempre. Si Jaime Garzón quedó impune qué puede esperar un pobre campesino.

Lun, 2013-09-02 12:12

Koven, gracias por defender la humanización de nuestro conflicto, pero hay algo más, y es entender la manipulación a la que somos sometidos generación tras generación, donde todos ponemos y solo unos ganan.Es solo cuestión de relevos. En este larguisisisisisisimo partido de tenis, no hemos sido mas que la "bola".

Lun, 2013-09-02 00:22

Mi primera vez, y he de confesar que “Furibito” ayudó un poco, a superar ciertos temores.

Entonces todo es, ha sido y seguirá igual y solo podemos arreglar lo del momento que nos corresponde, el mañana le tocará a otros?. Pero qué hay de esas sociedades donde se supone que no hay porque reclamar, ni reprochar, ni nada de nada, casi perfectas, que les espera?. Por lo menos tenemos una motivación diaria, no hay espacio para resignarse, que aburrido seria: comer, dormir, volver a comer, volver a dormir, y v…,…. es nuestra lucha constante la que hace que esto se llame vida, quien quita que logramos ser moscas grandes.

“Las leyes son como las telas de araña, a través de las cuales pasan libremente las moscas grandes y quedan enredadas las pequeñas”.(no se de quien es, pero una vez se la oí a mi papá).

PD:rico e interesante, leer una muy buena puesta de nuestra cotidiana "escena".

Dom, 2013-09-01 23:01

Excelente entrada, Lucas.

Dom, 2013-09-01 14:35
Dom, 2013-09-01 12:00

Me gusta este análisis. Rompe con la visión tradicional que se tiene al momento de emprenderla, bien sea contra los manifestantes o contra el ESMAD.

Añadir nuevo comentario