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Sábado Octubre 25, 2014

REPORTE ESPECIAL DE ENTORNO

Tendencias sociales y políticas a comienzos de noviembre de 2009
 
Lunes 2 de noviembre de 2009.
 
El marco general de la situación
 
Octubre marca, de muchas maneras, el inicio de la campaña electoral en Venezuela. Varios elementos ratifican este diagnóstico: La intensificación de la presencia del Presidente Chávez, tanto en giras por el interior del país, como en cadenas y programas maratónicos de radio y televisión; la concreción, finalmente, del proceso de elecciones internas del PSUV; la presión que la opinión pública contraria al gobierno ha desatado sobre los partidos políticos opositores para que alcancen la unidad; una serie de medidas gubernamentales, en particular de endeudamiento a través de varios mecanismos, que le permitirán disponer, durante el resto de 2009 y 2010, de importantes recursos financieros para atender a diversos compromisos, incluyendo los que exija la campaña electoral.
 
Más allá de los debates más evidentes que han caracterizado el mes de octubre, hay un elemento cualitativo que es importante considerar: quien pulsa el botón que marca el inicio de la campaña electoral es el propio gobierno o, mejor, el propio Presidente Chávez. Es él quien, desde finales de septiembre, en dos intervenciones distintas, define parámetros dirigidos a su gobierno y a sus seguidores:

- Establece que la meta electoral es la de obtener más de 66% de los cargos en la Asamblea Nacional.

- Invoca nuevamente la vigencia de las 3R, como mecanismos que aseguren la revisión a fondo de las actuaciones gubernamentales y mejoren la eficiencia de la gestión.

- Ordena dar paso al Primer Congreso Extraordinario del PSUV, lo que exige la organización de un proceso electoral.
 
Es decir, que en términos de los preparativos electorales, el gobierno, a partir de la premisa de que el dominio de la Asamblea Nacional es absolutamente imprescindible para garantizar el futuro de la revolución, tomó la decisión de hablar de las elecciones de la AN en el 2010, colocar el tema en la calle con todas sus consecuencias y, en la medida de lo posible, aprovechar las luchas internas en las fuerzas de la oposición, todavía ella muy lejos de la posibilidad real de alcanzar acuerdos en pos de la unidad.
 
Octubre: la realidad social y política en la que se inicia el debate electoral
 
Chávez toma la iniciativa en septiembre de abrirle el paso a la temática electoral, por una razón esencial: antes de que varias encuestas publicadas en los medios de comunicación, coincidan en que se está produciendo una tendencia negativa que afecta al gobierno, opta por adelantar el tema electoral ante todo el país, y advertir a los suyos, una vez más, que uno de los más grandes riesgos que penden sobre la revolución son los relativos a las consecuencias de la ineficiencia.
 
Lo que para Chávez y para el gobierno no fue previsible, es que octubre llegaría con varios temas candentes que, de algún modo, han puesto al gobierno en situación de emergencia:
 
- La crisis del sector salud, a la que el gobierno responde con una campaña de comunicación muy intensa, pero que, en lo esencial, no cede: las cifras de dengue, malaria y AH1N1 siguen incrementándose, así como los problemas en toda la red hospitalaria nacional.
 
- La crisis del suministro eléctrico que tiene, además de los padecimientos a los que somete a todo el país, dos consecuencias de significación:
 
- Una, que se refiere a la percepción presente en la mayoría de la sociedad, según la cual, la responsabilidad de los que está sucediendo es, de forma exclusiva, del gobierno.
 
- Otra, silenciosa y muy importante ocurre en el gobierno, el PSUV y entre las personas más próximas al régimen, que entienden que el único responsable de la situación es el Presidente Chávez por no haber aprobado, en tres ocasiones distintas entre 2005 y 2009, las inversiones que se requerían para evitar que la crisis se desatara con la gravedad con que está ocurriendo. Un ejemplo del ambiente gubernamental de las últimas dos semanas es lo ocurrido en Barinas, durante la reunión de gobernadores, en la que, a pesar de la presencia de Adán Chávez, uno de los temas que se discutieron fue las dificultades burocráticas generadas por la excesiva concentración de poderes en Miraflores (que, según nuestra fuente, se habría incrementado con el acceso de Reyes Reyes a Miraflores).
 
- La crisis de suministro de agua que, asociada a la problemática eléctrica, es reveladora de una de las preocupaciones más importantes del Presidente Chávez: la percepción del gobierno y de su propia figura, en la ciudad de Caracas. La instrucción del Presidente, que hemos conocido a través de fuentes directas de EDELCA, es que, en la medida de lo posible, ambos racionamientos no deben afectar a Caracas. El gobierno percibe una situación de menor tolerancia, de mayor intransigencia ante el gobierno, en la capital que en el resto del país.
 
- A estos tres puntos anteriores, deben sumarse otros elementos de carácter más específico y localizado, que se refieren a los centenares de reclamos que el gobierno recibe a diario de comunidades, sindicatos, beneficiarios de programas sociales, consejos comunales y otros que, por múltiples razones, rebasan largamente su capacidad de respuesta, tanto por razones financieras como de orden burocrático.
 
La situación dentro de las fuerzas gubernamentales
 
- La decisión del Presidente Chávez de autorizar el Primer Congreso Extraordinario del PSUV, es una medida que facilita su gestión dentro de las instituciones y las fuerzas que lo apoyan, aún cuando se haya reservado la designación directa (a dedo) de 20% de los delegados (el Congreso ha sido organizado como una serie de reuniones en distintas partes del país, que ocurrirán entre el 21 de noviembre y el 13 de diciembre):
 
- Impide que la lucha interna del PSUV continúe creciendo, permitiendo que los liderazgos reales tomen el control de las seccionales del partido, lo cual fortalece la posición de sus fuerzas de cara a las elecciones parlamentarias.
 
- Da inicio a la estructuración de unidades y formas de militancia concentradas en la materia electoral, que le serán de enorme utilidad en las elecciones parlamentarias.
 
- Cierra el paso a las profundas divisiones en el seno de la Asamblea Nacional, resquebrajada por los más diversos motivos y, en particular, por el tema de la conformación de las candidaturas para la próxima AN.
 
- Por último, permite posponer la discusión con el PCV y el PPT, todavía aliados del gobierno, en relación a temas muy álgidos: contenidos de la ley electoral aprobada en la AN; posibilidad de alianzas electorales; futuro de la relación entre estas organizaciones; etcétera.
 
Sin duda, un proceso electoral que ha logrado inscribir 7788 candidatos en todo el país (de casi 40 mil que se pre-inscribieron), aún cuando sólo podrá convertir en delegados al congreso cerca de 10% de ellos (772 delegados) debe evaluarse como una operación exitosa y que podría ser factor decisivo hacia las elecciones del parlamento.
 
Si a ello se suman una parte de los empleados públicos de todo el país; solo un sector de las reservas y milicias; un porcentaje de los voceros de los consejos populares; más familiares, amigos y miembros de los comandos de los distintos candidatos, cabe estimar que el PSUV debe contar, desde ahora mismo, con una estructural electoral de alcance nacional, que ya ha comenzado a dar sus primeros pasos, y que podría alcanzar los 200 mil integrantes, sin contar con los recursos del Plan República.
 
- Otros dos factores que no pueden quedar fuera de este análisis, incluso en un escenario todavía más adverso en las cifras de popularidad del gobierno, son los siguientes:
 
Uno: El gobierno del Presidente Chávez está cada más cohesionado e interconectado. Ha aumentado la comunicación entre los distintos entes, incluyendo los intercambios de alcaldías y gobernaciones con el Poder Ejecutivo. A lo anterior se suma la colaboración táctica entre los distintos poderes para la solución o gestión de determinados temas (un ejemplo, uno de los más emblemáticos, es la colaboración de casi un año, entre TSJ, PDVSA, Ministerio del Trabajo, UNETE, PSUV, CNE y Asamblea Nacional, para impedir el inicio de la discusión del contrato colectivo de PDVSA).
 
Dos: El régimen de Chávez ha retomado en los meses recientes, sin que la opinión pública y los medios de comunicación se hayan percatado de ello, el que fue un esfuerzo predominante durante los años 2004 y 2005: ideologizar al chavismo, formarlo en los aspectos conceptuales de la revolución y el Socialismo, fomentar la creación y organización de pequeños grupos (consejos comunales; activistas de universidades; empleados públicos; sindicalistas; grupos vecinales; trabajadores de la industria petrolera; campesinos y transportistas) que, a través de cursos o talleres, reciben los conceptos primordiales del ideario de la revolución bolivariana. Es importante añadir que una parte de estos activistas (que no sabríamos cuantificar, pero seguramente una minoría), además, recibe entrenamiento militar o paramilitar. 
 
Ambos, un gobierno más cohesionado, y un gobierno que ejerce un mayor contacto y control de sus grupos aliados, deben considerarse como factores que tienden a fortalecer la preparación del gobierno para cualquier escenario electoral.
 
Los factores adversos al gobierno: una somera evaluación
 
- La Iglesia Católica Venezolana. La información que arrojan las encuestas (julio, agosto y septiembre de 2009), señala que la Iglesia sigue siendo la institución que goza del mayor respeto por el conjunto de la sociedad venezolana (68% de reconocimiento positivo). Ese respeto incluye, tanto a seguidores del Presidente Chávez y su gobierno, como a los ciudadanos que los oponen. De lo anterior se deriva una hipótesis, a saber: que la capacidad del Presidente Chávez de afectar la reputación de una institución haya alcanzado su límite y, al menos, haya comenzado a debilitarse. El repunte de los números que arroja la variable credibilidad beneficia en esta coyuntura, no sólo a la Iglesia, sino también a otras instituciones. Es importante señalar que el mejoramiento de la percepción de la Iglesia en la opinión pública, no se debe a un cambio de actitud de la institución, que sigue, en todos los terrenos donde ello es posible, advirtiendo de los peligros que representa el gobierno de Chávez. De lo anterior, cabe formular una hipótesis: uno de los beneficiarios de la disminución de la credibilidad gubernamental, es la Iglesia, en primer lugar. Pero además, y no muy lejos de ella, las universidades y los medios de comunicación.
 
- Las universidades nacionales. Son un caso todavía más paradójico: a pesar de los reiterados ataques del gobierno (a diferencia del caso de la Iglesia, donde muy pocas figuras acompañan a Chávez), que ocurre a través de distintos medios y voceros, también el reconocimiento a las universidades ha sufrido un repunte (65%). También en este caso, incluye a seguidores y opositores del gobierno. Mientras el Ministro de Educación Superior anuncia que los recursos financieros del 2010 tenderán a beneficiar a las “universidades en desarrollo” (eufemismo que se refiere a las universidades creadas por el gobierno de Chávez), la actitud de las universidades (nos referimos a las instituciones y también a algunos de sus sectores organizados, como profesores y empleados) sigue siendo, fundamentalmente de lucha, pero bajo una particular estrategia: por una parte, utilizando los canales institucionales; por la otra, en las calles y a través de distintos mecanismos de protesta. Quiere decir esto que, al menos en un primer momento, la reducción real del presupuesto que el gobierno ha aplicado a las universidades, no ha logrado modificar la actitud combativa de las mismas.
 
- El movimiento sindical: durante el mes de septiembre, una vez que se dio solución temporal a los conflictos más importantes, parecía que el gobierno lograría un período de relativa paz, de al menos unas semanas. Pero esto no pasó. Los reclamos laborales y sindicales, en todo el país, continúan ocurriendo a diario, sin pausas. Todo el mes de octubre continuaron las protestas. Y, también, se produjo una importante decepción: Vanguardia Obrera Socialista –VOS-, la corriente sindical que ganó las elecciones petroleras, realizó cuatro asambleas para votar una propuesta: aceptar la solicitud del gobierno de dar inicio a la discusión del contrato colectivo en enero de 2010. En las cuatro asambleas la propuesta fue derrotada con pitos y abucheos. Ante esta derrota, PDVSA ha utilizado un artilugio legal para evitar el inicio de la discusión del contrato colectivo: el CNE no ha entregado el documento final correspondiente, aprovechando la impugnación presentada por un trabajador sobre dos de los escogidos.
 
La consecuencia de la reactivación de este ambiente de conflicto en el sector petrolero, es fuente de varios procesos:
 
- Reactivación del ambiente de conflictividad en las empresas básicas y en el conjunto del sector público.
 
- Reinicio de una discusión interna en el PSUV, que promueven algunos sectores minoritarios, sobre la imposibilidad de una alianza gobierno y trabajadores (lo explicaremos más adelante).
 
- Relacionado con lo anterior, un impacto negativo y controversial, sobre la discusión de la reforma de la Ley Orgánica del Trabajo que, hasta la fecha, había transcurrido de forma bastante silenciosa.
 
Tres temas destacan como muy álgidos, en medio de una agenda nacional muy problemática
 
- Uno: La Reforma a la Ley Orgánica del Trabajo: Se había previsto que la reforma a la ley generaría los ataques y críticas de los gremios empresariales y los expertos económicos. Lo que no se esperaba era que el proyecto fuese fuente de otras dos confrontaciones:
 
- La primera, en el seno de la AN, entre el PSUV y el PCV o, mejor dicho, entre algunos parlamentarios del PSUV y el diputado Oscar Figuera (PCV), Presidente de la Comisión, quien tiene posiciones muy radicales con respecto a los contenidos de la ley. Hay varios parlamentarios, especialmente en la comisión de finanzas, que consideran que el proyecto debe salir de la Comisión Permanente de Desarrollo Social Integral y pasar a manos de una comisión especial que estudie los impactos que la ley producirá, tanto en el Estado empleador, como en el conjunto del sector productivo nacional, especialmente en pequeñas y medianas empresas.
 
- La segunda, entre ciertos sectores del chavismo (Partido Comunista de Venezuela, dirigentes de UNETE, pequeños grupos radicales de ultraizquierda, el Frente Nacional Francisco de Miranda y otros), que sostienen que ha llegado el momento de declarar la incompatibilidad entre revolución socialista y empresa privada, no importa el tamaña o compromiso que esta haya declarado. En una campaña de foros, reuniones y declaraciones a medios de comunicación, en los que de forma abierta o velada se ataca a gremios como EMPREVEN y FEDEINDUSTRIA, se viene aupando esta ruptura por parte de estos voceros. Simultáneamente (habría que añadir, paradójicamente), el ministro Jesse Chacón se reúne con empresas extranjeras para ratificarles el interés del gobierno en atraer inversiones, fortalecer el empleo y lograr la transferencia de tecnologías para Venezuela.
 
- Dos: Las relaciones con Colombia y la crisis en la frontera: Más allá de los casos que son de amplio dominio de la opinión pública (el asesinato de cinco colombianos en Barinas; la ejecución de 12 personas en Táchira; la ola de secuestros; la acusación formulada por el Ministro de la Defensa de Colombia, quien señaló que la mayoría de los vuelos ilegales al servicio del narcotráfico que van a Estados Unidos y Centroamérica parten desde Venezuela; las gravísimas denuncias realizadas por el gobernador del Táchira, de que buena parte de la región está bajo el control de la guerrilla; el caso de las detenciones y acusaciones del gobierno de Venezuela sobre las labores de espionaje del DAS, que tendrían el apoyo del Presidente Uribe; etcétera), es prudente consignar lo siguiente: hay sectores dentro del gobierno actual que, ante la firma del acuerdo militar entre Estados Unidos y Colombia, consideran que Venezuela debe ir a un esquema de ruptura total de relaciones, mientras fortalece demográfica y socialmente sus fronteras, y desarrolla unas capacidades militares y paramilitares, que no tiene hoy en día. No podría decirse, según creemos, que el gobierno de Venezuela esté manejando la hipótesis de una guerra en el corto plazo, en tanto que parece muy conciente de las limitaciones y desventajas que, hoy por hoy, tiene ante Colombia. Pero lo que no ha parece haber descartado, y es uno de los escenarios que maneja, es el de una confrontación militar, y a ello ha orientado su estrategia diplomática, su programa de compra de armas, la creación de una milicia, las inversiones militares y mucho del movimiento y gestión cotidiana de la FAN que escapa al conocimiento de la opinión pública. Esto que aquí se advierte, que no puede considerarse como una política inmediata, es algo que no puede perderse de vista, no tanto porque exista la posibilidad real de una guerra (cuya potencialidad debe ser muy baja), sino porque la amenaza de una guerra sí es algo del interés del gobierno, sobre cuya base podría tomar las medidas más impopulares o violar la Constitución vigente, o volver a modificar la Constitución,  o continuar con su estrategia de violar los Derechos Humanos de los dirigentes opositores.
 
- Tres: Las relaciones internacionales de Venezuela y la violación a los Derechos Humanos: Lo primero que habría que reseñar aquí es lo siguiente: de todas las campañas que las fuerzas opositoras han intentado internacionalizar, la que señala al del Presidente Chávez como un gobierno violador de los Derechos Humanos, es la que mayor impacto y resultados ha producido. Ello se debe, en lo primordial, a dos hechos: por una parte, a la calidad testimonial que se ha dado a las denuncias (a ello se deben los innumerables viajes que han hecho estudiantes, dirigentes de oposición, periodistas, alcaldes y ex alcaldes, a distintos destinos de América Latina, Europa y Estados Unidos); por otra parte, a una especie de política institucional de silencio, que consiste en no darse por enterado de las acusaciones, a menos que ello sea inevitable, por parte del gobierno. ¿En qué consiste el impacto de tales acusaciones? En que, en el plano internacional, está cambiando lo que era un firme posicionamiento logrado por el gobierno de Chávez y sus aliados, hasta finales de 2007: que se trata de un gobierno democrático, que se había impuesto como límite a sus propias actuaciones, respetar la voluntad del voto y no reprimir a sus opositores.
 
A este nuevo posicionamiento, todavía en proceso de construcción (la de un gobierno que viola los Derechos Humanos a sus opositores políticos) viene a sumarse otro elemento, este de mayor gravedad: la acusación formulada en el Senado de Estados Unidos (se trata de un proceso que recién está comenzando), que señala a Venezuela como “Estado patrocinante del terrorismo”, calificación que sólo tienen en la actualidad, Cuba, Sudán, Irán y Siria. Si este procedimiento llegase a prosperar, además de las consecuencias de un rompimiento de relaciones que alcanzaría a lo económico, podría significar una operación de aislamiento a Venezuela, cuyos formatos y realidad, en lo inmediato, no son fáciles de especular.
 
Luchas y dilemas de la oposición
 
-En medio de este complejo panorama, la oposición continúa enfrascada en sus luchas internas. Frente a esto, hay quienes mantienen una posición transigente y opinan que es relativamente temprano y que la oposición logrará ponerse de acuerdo y formular una alternativa de unidad que dispute al gobierno el liderazgo en la Asamblea Nacional. Otras voces, sugieren que la oposición está atrasada con respecto a los avances gubernamentales, y que el conjunto de sus actuaciones permiten suponer una derrota en las elecciones parlamentarias.
 
 -Frente a esto, está la fuerza de la opinión pública opositora, que mantiene una firme presión a favor de la unidad. Los voceros de los partidos afirman estar de acuerdo con la tesis unitaria, pero entre unos y otros hay importantes diferencias reconocibles sobre tres temas esenciales:
 
- Sobre lo que se entiende por unidad: Si ella debe referirse a una tarjeta única (que los partidos políticos rechazan) o a una lista apoyada por las distintas organizaciones, cada una con su respectiva tarjeta.
 
- Sobre cómo alcanzar una formular electoral unitaria: Si ella debe lograrse a través de un proceso electoral (unas elecciones primarias); o si vía encuestas; o si vía acuerdos entre partidos; o si debe ser una mezcla de dos o tres de estos métodos. Este es el meollo del debate: quienes promueven la tesis de las elecciones primarias, argumentan que eso permitirá que la oposición se organice electoralmente en el todo el país (a semejanza de lo ocurrido en el PSUV). Quienes se oponen lo hacen desde una perspectiva que apela a argumentos pragmáticos: que hay zonas donde hay liderazgos indiscutidos (por ejemplo, Un Nuevo Tiempo en el Zulia; Copei en Táchira; AD en Monagas) donde hacer unas primarias sería costoso e innecesario.
 
-Sobre quiénes deben ser los factores que promuevan y determinen la unidad: Si ella debe limitarse a los partidos políticos (que es la conformación de la actual Mesa Democrática de Unidad) o si debe ampliarse para lograr la participación de la sociedad civil. Este es un tema reciente, que ha comenzado a calentar el tono de las discusiones en las últimas tres o cuatro semanas.
 
Aunque temáticamente se les puede clasificar en tres clases de asuntos, lo cierto es que en el fondo se trata de un tema principal, que se divide en otros más específicos: quiénes toman las decisiones en la oposición. Lo que está en debate, y que podría no resolverse tampoco en esta oportunidad, es sobre el carácter democrático o no de la oposición: si ella se abre a la participación de los ciudadanos opositores a través de distintos mecanismos, o si la oposición continúa siendo una agrupación de pequeños partidos políticos, donde sus autoridades se constituyen en grupo que, sobre un sistema de disputas incesante, toma decisiones en tiempos electorales.
 
Si se trata de emitir una síntesis lo más objetiva posible de la situación, al momento de elaborar este informe tenemos dos hechos:
 
·      Uno, el gobierno ya lleva una ventaja considerable en materia de una estructura electoral con la que afrontar las elecciones, una vez que el PSUV ha organizado su Primer Congreso Extraordinario.
 
·      Dos, la oposición está todavía lejos de alcanzar los acuerdos político-electorales que les permitan pasar a una etapa de preparativos reales de cara el proceso electoral.
 
A modo de conclusión: ¿El de Chávez, es a comienzos de noviembre, un gobierno debilitado o mantiene sus fortalezas sustanciales?
 
-En términos de la política real, la baja del gobierno en las encuestas no significa un peligro: no tiene en la actual oposición venezolana una alternativa que represente un peligro. El desencanto que parece haber tomado cuerpo en la opinión pública venezolana, no tiene beneficiario: Baja la confianza en la capacidad del gobierno de solucionar los problemas; crece el número de venezolanos que no comprometen su opinión con ningún sector; la oposición no logra traspasar el límite de 40% que ha sido su techo estructural desde hace cinco años, al menos.
 
- Pero eso no es todo: en nuestra opinión el gobierno se ha fortalecido durante el 2009: está más cohesionado interiormente; un mayor número de sus seguidores se ha formado ideológicamente; el número de sus seguidores duros ha crecido; el número de sus milicianos también; disponen de un cuerpo legal que les permite mantener en estado de amenaza o de dominio a toda la sociedad; y, esto es sustantivo, han desarrollado una actitud de poder, que tiene como trasfondo el de la impunidad: no temen a castigo alguno. Esa actitud les permite cambiar las leyes de un día para otro (la Reforma a la Ley del Banco Central para financiar el déficit fiscal, es un buen ejemplo de la actitud); organizar operativos de intimidación; usar las instituciones a favor de sus objetivos políticos; hacer campañas publicitarias y de comunicación que se basan en proyectos y deseos, y no en realidades; coaccionar institucional y financieramente a instituciones que no estén bajo su control; hacer uso de los recursos públicos del modo más arbitrario y fuera de lógica; continuar haciendo promesas estrambóticas que luego no se cumplen (por ejemplo, se acaba de conocer que sólo concluirán mil de las doce mil viviendas pautadas para el 2009); firmar y firmar convenios que no se cumplen; y un largo etcétera, pero todo ello sin mayores costos políticos, ante una sociedad que no cuenta, al menos por ahora, ni con instituciones, ni con mecanismos de seguimiento de la gestión, ni con herramientas políticas para oponerse y reaccionar.
 
Ante un ambiente generalizado de insatisfacción, hay una serie de variables que, en lo inmediato, tenderán a empeorar (la criminalidad; la inflación; los indicadores de gestión del gobierno; la corrupción; etcétera). Ante esa presunción, cabe formularse dos preguntas:
 
Una: ¿El deterioro de la confianza en el gobierno es coyuntural o, esta vez tiene un carácter estructural, es decir, es irreversible y, de aquí en adelante, no volveremos a tener un gobierno con 60% de aprobación?
 
Dos: Bajo la hipótesis de que el gobierno tiene un campo de acción limitado, puesto que hay problemas que lo sobrepasan (los antes mencionados y otros), ¿qué acciones podría tomar para evitar una mayor pérdida de confianza?
 
Posiblemente las dos acciones que, en lo esencial, ha tomado a lo largo de diez años:
 
- Una de ellas, esperar a que se produzca un aumento de los precios del petróleo (la prueba de que esa es su principal política de ingresos, es el endeudamiento en que ha incurrido en las semanas previas).
 
- La otra, producir leyes que, en su criterio, contribuyan a controlar los precios y garanticen el abastecimiento de una cesta básica de alimentos y productos de salud; empleo estable y otras medidas que aumenten el peso de la responsabilidad al sector privado.

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Jue, 2009-11-05 12:29

Este análisis me ha gustado mucho porque ha hecho un lineamiento claramente imparcial sobre todo el proceso actual venezolano.

Sí, la idea de una guerra a largo plazo con Venezuela creo que no le sonará mal a los gorilas militares del continente. De ambos lados. Ni a los que abastecen.

De la nota solo resalto que sería importante conocer un poco más los lineamientos de la oposición y sus irreconciliables diferencias. A mí que me huele que esa oposición está amarrada con alambre y chicle, porque si existiera tal vez hubiera hecho un contacto con la 'oposición oficial' (PDA, ParLiberal) de acá en cuanto a los temas de Chávez. ¿No creen?

Mié, 2009-11-04 21:54

Una revolución en términos socialista, hoy en día, no tiene la posibilidad de prosperar como sucedió en la Rusia de 1917 o en la Cuba de los años sesenta, debido al fortalecimiento del sistema capitalista global y al mayor vigor político del "Imperio"; debido a que corresponde a una fuerza política universal que va más allá de las fronteras de U.S.A. Además, Venezuela esta generando en su seno, su propio derrumbe y ello se vislumbra en la debilidad que tiene para proveerse de manera autónoma de alimentos, en la capacidad de generar empresas como si sucedió con la antigua Unión Soviética, el cual le permitió crear una economía real y no artificial, dependiendo de la venta de materia prima. Y una variable sustancial para una sociedad que se plantea una revolución política. Ella tiene que ver con la disciplina social que le permita convertirse en un núcleo de producción en lo económico; de combate, en defensa de la revolución y de sus principios como sucedió con la revolución francesa.

Mié, 2009-11-04 09:38

Gracias por su análisis. Es muy interesante conocer como se percibe la política interna en Venezuela y como afecta al gobierno del vecino país, a sus ciudadanos y a la oposición.

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