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Por Juanita Vélez · 08 de Agosto de 2018

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Hace pocos días la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez dijo en una entrevista para El Espectador que “una cosa es el Centro Democrático y otra, el gobierno”. Ayer, después de la posesión del presidente Iván Duque, la senadora uribista Paloma Valencia reiteró en una reunión privada de la bancada que es cierto, como reveló Noticias Uno.

La diferencia entre el Gobierno y el uribismo se nota en el tema de la paz, en el que la vicepresidenta tendrá las riendas de la implementación del Acuerdo mientras el uribismo seguirá teniendo el timón de los ajustes de fondo. Con cambios en esos dos frentes y sin destruir el Acuerdo, cualquier avance le puede servir al uribismo para alegar que fue bajo Duque que se construyó la ‘verdadera paz” de la que él habló en campaña y tras ganar la presidencia.

Ramírez, la visión 2.0 de la implementación

Ayer, quizás más que nunca, quedó claro que hay dos visiones dentro del uribismo: la 1.0, que quedó plasmada en el discurso del presidente del Senado, Ernesto Macías, y la visión 2.0, que es la del discurso conciliador y sustentado en el ‘Pacto Nacional’ que busca Duque.

 

Ramírez va a aterrizar esa visión 2.0 en lo que tiene que ver con la implementación del Acuerdo, que ha sido muy criticada por su lentitud incluso por defensores del proceso. Su reto es lograr que fluya mejor, lo que podría ayudar a que el uribismo refuerce la narrativa de que la verdadera paz la lograron ellos.

Duque rebautizó el Acuerdo como el ‘Acuerdo para la Legalidad’, el mismo nombre que tendrá la hasta hoy Alta Consejería para la Paz. La ocupará Miguel Ceballos, que asesoró durante la renegociación del No al ex presidente Andrés Pastrana y es cercano a Ramírez. Se va encargar de las negociaciones con el ELN pero no de la implementación del Acuerdo.

Ese tema caerá en manos de alguien del corazón de Ramírez, el abogado Emilio Archila.

Aunque Archila voto por el Sí, es tan cercano a la vicepresidente que la asesoró durante la renegociación luego de que ganara el No. Hizo parte del equipo que pensó las propuestas moderadas que Ramírez le presentó al gobierno Santos y siguió con ella cuando se lanzó a la presidencia, apoyándola en campaña.   

Archila tiene fama de buen gerente pero no experiencia en temas de conflicto ni en asuntos territoriales, un perfil que responde al deseo de cambiarle el enfoque a la implementación.

Ese cambio de mirada se nota en que, según una fuente que conoce de primera mano la idea, Archila no será Alto Consejero para el Posconflicto sino Alto Consejero para la Estabilización, a pesar de que será el reemplazo de Rafael pardo, que tiene el primer cargo.

Como le dijo una fuente de Palacio del gobierno Duque a La Silla, esa rebautizada se debe a que “a algunos aquí no les gusta reconocer la narrativa del conflicto”. Es decir, es un guiño a la idea que quedó en el discurso de Macías, de que lo que hay es una amenaza terrorista.

A pesar de ese guiño, la idea es que Archila ayude a aterrizar la propuesta que Duque mostró en su discurso de posesión, de llevar bienes públicos a todas las regiones del país, empezando por las que han sido más golpeadas por la violencia, para que vayan igualando a las demás.

Esa idea de Duque encaja perfectamente en el actual Acuerdo, pues es el corazón de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, Pdets, que finalmente despegaron hace poco y que tienen su presupuesto asegurado hasta el próximo año.

La estabilización también incluye mantener el punto de reincorporación del Acuerdo, que va en línea con lo que dijo Duque ayer en su discurso al reiterar su compromiso con la reinserción de la base guerrillera.

El cambio es que seguirá la lógica del exitoso programa de reinserción individual que tuvo Uribe como Presidente que la de reincorporación colectiva a la que aspiraba el Secretariado de las Farc a través de la cooperativa para toda la exguerrilla llamada ‘Ecomun’.

Además de esas funciones, el equipo de Ramírez, encabezado por Archila, está pensando en un rediseño institucional que encaja con esa nueva mirada de la ‘estabilización’.

El rediseño

Según tres fuentes cercanas a Ramírez que nos hablaron por aparte, por ahora se van a quedar con las altas consejerías que existen, con la idea de crear una entidad (que puede ser un  ministerio, un departamento administrativo u otra) que articule todas las responsabilidades de la implementación.

Si llegan a dejarlo como está sería “dándole más dientes a esas consejerías y logrando mucha más articulación de la que hay hoy”, nos dijo una de esas fuentes. Es decir, construir sobre lo construído, en línea con el uribismo 2.0.

El rediseño abarcaría las seis agencias que manejan la implemantación en lo rural y que Duque ha dicho, según le dijo a María Jimena Duzán en marzo, que quiere “suprimir las que no funcionen y  suprimir aquellas que no tengan el cumplimiento de sus objetivos y donde yo vea que están cumpliendo sus funciones a cabalidad y que son eficientes pues habrá que mantenerlas”.

Si la reforma incluye crear una entidad, se demorará por lo menos varios meses pues necesita que el Congreso lo apruebe o le de facultades extraordinarias para hacer la reforrma, como hizo Santos en 2011 para reformar el Estado.

Esos cambios en la estructura que debe implementar el Acuerdo no solo no lo modifican sino que pueden ayudar a darle la celeridad que no ha tenido hasta ahora.

Donde sí puede haber cambios de fondo, como lo ha propuesto el uribismo 1.0, es en el Congreso, donde impera esa línea.

Los ajustes, la visión 1.0

Como ha contado La Silla, Duque ha dicho que quiere hacerle tres cambios sustanciales al Acuerdo que dependerán de él y de decisiones del Congreso. No serán responsabilidad, por lo menos hasta ahora, de Ramírez ni de sus cercanos.

El primero es una reforma constitucional para que el narcotráfico no pueda ser amnistiable en ningún caso, que Duque ya anunció que presentará en los próximos días en el Congreso.

El segundo es una serie de correctivos a la Jurisdicción Especial de Paz, JEP, como que los antiguos miembros del Secretariado que hayan cometido delitos de lesa humanidad paguen sus penas antes de ser congresistas.

Otro ejemplo de esos ajustes es el tratamiento de los militares en la JEP. En ese punto, la iniciativa ya la tomó la bancada uribista, que en julio logró meter en la ley de procedimiento de la JEP un artículo que dice que los uniformados no están obligados a sujetarse a esa justicia sino cuando se cree una ley de procedimiento especial para ellos, para lo que le dio 18 meses al Gobierno y al Congreso.

Y el tercer cambio que busca el nuevo presidente es “revisar, por ejemplo, la tenencia de buena fe y la tradición de los bienes”, como le dijo a La Silla. Eso, en otras palabras, significa echar para atrás la obligación de restituir las tierras cuando el comprador no verificó que las pagó súper baratas porque los paramilitares podrían haberlas arrebatado a campesinos.

Esos tres cambios responden al uribismo 1.0, que ayer aterrizó Macías en su discurso, y que quedó clara que es la línea oficial en el video que reveló Noticias Uno, en el que la senadora María del Rosario Guerra pide un aplauso por ese discurso, y todos los senadores lo hacen, incluyendo a Uribe, que calificó el discurso como “necesario”.

Esos cambios dependerán de lo que logre en el Congreso la bancada del Centro Democrático, con Uribe a la cabeza, bajo la idea del ‘Pacto Nacional’ del que ha hablado Duque, pues no es obvio que logren las mayorías para sacarlos adelante.

Eso dado que los liberales se unieron a su coalición en el Congreso con la salvedad de defender la paz, y que La U y Cambio Radical pusieron a tambalear la aplanadora duquista con su anuncio, impulsado por el exvicepresidente Germán Vargas, de que van a actuar en bloque.

De hecho, esos tres cambios deben pasar por las comisiones primera y, como contamos, en la de Senado, no tiene las mayorías aseguradas

Por eso, la implementación en manos de Ramírez probablemente arroje resultados antes que esos cambios.

Si es así, el gobierno Duque podrá mostrar a la vez que no hace trizas el Acuerdo al ejecutarlo, quizás mejor que el gobierno Santos, pero que tampoco está para risas con él, como queda claro con los proyectos en el Congreso. A más largo plazo, esa puede ser la combinación que le de contenido a la idea de la “verdadera paz”.

Comentarios (8)

DIDUNDI

08 de Agosto

3 Seguidores

No x ser el mejor d los Nazis se deja d ser Nazi.

No x ser el mejor d los Nazis se deja d ser Nazi.

AlvaroH

08 de Agosto

0 Seguidores

Hay muchos Albert Speer en potencia por esos lados, de hecho.

Hay muchos Albert Speer en potencia por esos lados, de hecho.

ValentinaMon

08 de Agosto

0 Seguidores

El problema es que esas Consejerias dependen presupuestal y operativamente del...+ ver más

El problema es que esas Consejerias dependen presupuestal y operativamente del DAPRE, donde hay decenas de burócratas que no dejan hacer cosas (para que se note su trabajo). Jefe Administrativa, de Contratos, Financiera, Control Interno, Planeación, etc son gente que opina de posconflicto (y de todo), pero no saben ápices de eso. Dar dientes es sacar eso del DAPRE. O mejor, sacar a toda esa gente.

Vicente

08 de Agosto

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Con estos cambios, muere la oportunidad de restituir tierras a los campesinos que fueron atormentados, amenazados y despojados ilegalmente de sus pertenencias. Ahora los paramilitares serán los "propietarios de buena fe", ya que el gobierno no le puede dar la espalda a quienes le dieron sus voticos // Ñapa: Todos a votar la consulta anticorrupción!!

Con estos cambios, muere la oportunidad de restituir tierras a los campesinos que fueron atormentados, amenazados y despojados ilegalmente de sus pertenencias. Ahora los paramilitares serán los "propietarios de buena fe", ya que el gobierno no le puede dar la espalda a quienes le dieron sus voticos // Ñapa: Todos a votar la consulta anticorrupción!!

Manuel Alejandro Mena Salazar

08 de Agosto

0 Seguidores

Al uribismo le encanta negar la narrativa de conflicto armado, y ponerla como ...+ ver más

Al uribismo le encanta negar la narrativa de conflicto armado, y ponerla como "terrorismo", es comprensible, quieren poner a las ideas de tinte socialista, comunista u obreras como "terroristas"; ese pacto por la unidad es una exclusion, invisibilidad y estigmatizacion del que piensa distinto. Es el profundo miedo a la difusion de ideas que cuestionen los privilegios de clase de los ricos del pais

#EnvidiaPorNoSerQuienAcabóConLasFARC

08 de Agosto

0 Seguidores

Los fanáticos enemigos de la paz con las FARC, mienten para aterrorizar a la ...+ ver más

Los fanáticos enemigos de la paz con las FARC, mienten para aterrorizar a la población. Juanita, qué harán los medios de comunicación para evitar q estos cambios q pretenden hacer los uribistas, no se vuelvan eternos, en caso q el congreso o la corte no los permita. es más rapido comenzar con la implementación de los acuerdos que tratar de corregirlos por la vanidad de buscar la ´´verdadera paz¨

Analitica

09 de Agosto

0 Seguidores

Claro que debe haber varias visiones, pero lo que se observa es una estrateg...+ ver más

Claro que debe haber varias visiones, pero lo que se observa es una estrategia. El partido mantiene la polarización y a los fanáticos reclutados, mientras Duque mantiene las apariencias, como en la campaña. Todo posturas falsas, para mantenerse en el oder

Analitica

09 de Agosto

0 Seguidores

Claro que debe haber varias visiones, pero lo que se observa es una estrateg...+ ver más

Claro que debe haber varias visiones, pero lo que se observa es una estrategia. El partido mantiene la polarización y a los fanáticos reclutados, mientras Duque mantiene las apariencias, como en la campaña. Todo posturas falsas, para mantenerse en el oder

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