Por Juan Esteban Lewin · 03 de Enero de 2018

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Las encuestas son fundamentales para un candidato a una alcaldía, una gobernación o la presidencia. Como son la principal forma de saber en qué va la campaña, impactan las decisiones de todos, desde los candidatos hasta los votantes. Y por eso algunos candidatos las manipulan de diferentes maneras.

A partir de ellas se arman y deshacen alianzas, se pone a sonar para bien o para mal a un aspirante, los líderes sin ideología deciden cuál es el caballo ganador, los financiadores definen a quién darle plata, los medios determinan a quién cubrir y dar exposición y a quién no, y los mismos candidatos determina su estrategia.

Al final, casi todos los candidatos usan por lo menos una encuesta, porque les da la información para saber a qué atenerse, cómo armar su campaña, a qué apuntarle, cuáles son sus debilidades y fortalezas y cómo van sus rivales, y se pueden llegar a gastar mil millones en ellas en una campaña para una ciudad como Bogotá o 300 para una ciudad intermedia tipo Neiva o Santa Marta.

Pero todo ese es el camino serio, responsable, el de usar las encuestas para armar una estrategia. El lío está en manipularlas.

El primer camino es usar alguna de esas (excepto la grande del principio) para filtrarla en medios, sin decir que es desde una campaña y siempre y cuando beneficie al candidato. “Uno no deja ver las encuestas de la campaña, son su mayor tesoro” dice un estratega político. “A menos de que uno tenga pocos escrúpulos y quiera mover el tablero”.

Eso pasó, por ejemplo, en 2011 en Bogotá, cuando un medio publicó una encuesta en la que aparecía punteando en las encuestas un candidato inesperado, que en las otras mediciones no iba tan bien. Al revisar su ficha técnica, resulta que la había pagado ese mismo candidato de su bolsillo y no era parte de las que periódicamente publicaba ese mismo medio.

“Eso no tiene lío”, dice otro estratega “¿No tienen derecho a estar informados los ciudadanos?”

El segundo camino va más allá: manipular una encuesta para venderse como candidato ganador y asustar a sus rivales, buscar que la campaña gane visibilidad y tener un argumento fuerte para seducir a los financiadores y los políticos que quieren apostarle al caballo ganador. Para eso no necesita tanta plata sino una encuestadora que se deje manipular y medios amigos o que pregunten poco.

“Funciona así: uno se consigue alguien que preste el nombre o que necesite plata, le dice qué preguntas hacer

Para eso, es más útil usar encuestadoras pequeñas, desconocidas o incluso sacadas del sombrero.

Por ejemplo, en esas mismas elecciones aparecieron en varios medios nacionales o locales encuestas de una encuestadora que no estaba registrada en el Consejo Nacional Electoral. En todas ellas aparecían ganando candidatos distintos a los de las encuestas conocidas, algo tan llamativo que algunos medios eliminaron luego la información.

De hecho, una de ellas daba como ganador a un candidato a la Gobernación de Antioquia que no estaba bien en ninguna encuesta y a la postre sacó muy malos resultados.

En esa ocasión La Silla Vacía indagó por la encuestadora, encontró que usaba el nombre de una asociación que nos dijo que no la había hecho (pero tenía otra sigla) y luego recibimos una llamada de una persona que dijo representar otra asociación de nombre similar, que tenìa los papeles de la entidad desactualizados varios años por falta de plata y que habìa solicitado al CNE su registro. Quedó de enviar documentos que demostraban sus puntos.

Nunca apareció. Las entidad tampoco quedó registrada en el CNE y tampoco volvieron a aparecer encuestas hechas por ella.

Esas encuestadoras son mucho más fáciles de manipular que las grandes, que se juegan su prestigio y todo su negocio, pero incluso en ésas hay espacio para que un candidato las manipule, así sea sutilmente.

“Eso funciona con todas” dice otro asesor estratégico de campañas. “No en todas es igual, pero uno siempre puede hacer ciertas sugerencias. Y como es el que paga, las suelen seguir. Eso sí, las serias siempre dejan claro que no se van a inventar datos ni a falsear encuestas. Pero hay otras sugerencias que pueden ayudar”.

Esas sugerencias implican meterse en la metodología, de una u otra forma.

Algunas de esas sugerencias van a decisiones que igual hay que tomar, y por eso para dos de los consultados no son manipulaciones, aunque sí influyen.

Por ejemplo, el orden en que la encuestadora pregunte por los candidatos  (cuando Claudia López y Clara López eran aspirantes presidenciales, por ejemplo, ponerlas una junto a la otra podía aumentar la confusión entre ellas), si deben usar los dos apellidos, los nombres completos o el apodo de alguno, si hay que preguntar primero por el alcalde o gobernador, si hay foto (y qué foto) o tarjetón. Todo eso puede influir.

Otra, más obvia, es si preguntar por todos los aspirantes o solo los más opcionados. “Así es como algunos tratan de invisibilizar opciones alternativas”, dice un estratega.

Pero hay otras sugerencias más delicadas. Por ejemplo, sugerir qué municipios encuestar o qué casas dentro de unas manzanas que haya definido la encuestador. En otras palabras, que se defina menos al azar quién termina elegido.

“Eso lo hacen mucho”, dice un estratega “Lo he visto directamente. Aunque para eso necesitan ser los que ponen la plata de la encuesta”.

Ese es otro elemento central: quién le paga a la encuestadora, porque cuando la campaña es la que da la plata, tiene más poder para presionar.

Lo usual, si las van a manipular y filtrar, es que algún aliado o financiador pague directamente la encuesta.

“A veces se niegan en la reunión, pero luego lo hacen”, explica otro “Y se lo recuerdan a uno, como un favor para que los siga contratando en el futuro”.

Esas encuestas, manipuladas, luego hay que filtrarlas a los medios. Y ese ya es todo otro capítulo de la forma en la que un político crera, acumula y reproduce su poder.

Nota: este capítulo forma parte de un libro que sacará La Silla Vacía en unos meses sobre cómo se alcanza y cómo se reproduce el poder.

Comentarios (13)

Martin Eduardo Botero

03 de Enero

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La encuesta es un aspecto extremadamente delicado en una democracia. Diseminar o manipular ingeniosamente, por interés o solo por superficialidad o ignorancia, una información que no corresponde a la verdad, aunque solo en parte, puede cambiar la forma en que se comporta, ya que contribuyen a "formar" la opinión de cada uno de nosotros: juzgar con pleno conocimiento de los hechos.

La encuesta es un aspecto extremadamente delicado en una democracia. Diseminar o manipular ingeniosamente, por interés o solo por superficialidad o ignorancia, una información que no corresponde a la verdad, aunque solo en parte, puede cambiar la forma en que se comporta, ya que contribuyen a "formar" la opinión de cada uno de nosotros: juzgar con pleno conocimiento de los hechos.

Martin Eduardo Botero

03 de Enero

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Una información inexacta, distorsionada o incorrecta no solo es nefasto para la opinión pública, sino también es perjudicial para el periodista y el político. Gracias

Una información inexacta, distorsionada o incorrecta no solo es nefasto para la opinión pública, sino también es perjudicial para el periodista y el político. Gracias

coronado

03 de Enero

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Flojo. Les falto mencionar el mecanismo más sofisticado de manipulación que ...+ ver más

Flojo. Les falto mencionar el mecanismo más sofisticado de manipulación que es la “estratificación” de la muestra que consiste en el ajuste de las ponderaciones de los encuestados para que refleje cierta población “verdadera” que en unas elecciones es el grupo de gente que efectivamente vota.

Andres Felipe Garcia Rovira

03 de Enero

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O ajustarlo por intención de votar, o con la pregunta si usted voto antes por...+ ver más

O ajustarlo por intención de votar, o con la pregunta si usted voto antes por quien voto, todo eso se puede calibrar para beneficiar a quien le conviene, eso es el arte del centro nacional de consultoria, que paso de ser el oficial del liberalismo, al del samperismo y hoy representa a los amigos de Gaviria,algunos de los cuales tienen medios de comunicacion regalados por el estado CM&

chjarami

03 de Enero

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Efectivamente, lo más fácil es manipular la muestra. Por ejemplo: si se hace por teléfono, el cuestionario tiene que ser corto y poco preciso y sin preguntas de chequeo. Y pocos hogares hoy tienen tel fijo: muestra sesgada. Mil maneras cuyo efecto se conoce. 

Efectivamente, lo más fácil es manipular la muestra. Por ejemplo: si se hace por teléfono, el cuestionario tiene que ser corto y poco preciso y sin preguntas de chequeo. Y pocos hogares hoy tienen tel fijo: muestra sesgada. Mil maneras cuyo efecto se conoce. 

chjarami

03 de Enero

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Esta es una referencia útil sobre buenas prácticas en encuestas, y con un poquito de imaginación, de como manipularlas: https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/6975

chjh

Esta es una referencia útil sobre buenas prácticas en encuestas, y con un poquito de imaginación, de como manipularlas: https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/6975

chjh

Jesús Tobar Sánchez

03 de Enero

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Con este adelanto del libro se nota que va a ser muy interesante leerlo.

Con este adelanto del libro se nota que va a ser muy interesante leerlo.

David Mayorga

03 de Enero

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Es muy triste lo que aquí se describe, pero, sin duda, una GRAN parte del pro...+ ver más

Es muy triste lo que aquí se describe, pero, sin duda, una GRAN parte del problema se describe en esa frase de "medios que no preguntan mucho". En ese afán de publicar y ganar clicks, con o sin intención, reside una parte crucial y estratégica del "conejo" que se le hace a la democracia con las encuestas. Y después critican a la gente que no sale a votar...

DIDUNDI

04 de Enero

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1-LSV sigue en la tónica d jugársela toda, no dejar títere con cabeza y en ...+ ver más

1-LSV sigue en la tónica d jugársela toda, no dejar títere con cabeza y en este caso toca incluso a su gran amigo d cifras y conceptos y aunque no propiamente lo señala, si lo deja en los 'posibles'.La nota en ultimas es un resumen-organigrama d lo q casi todos intuimos aqui, con un valor agregado, prácticamente hay un reconocimiento a las prácticas non santas en la manipulación...

DIDUNDI

04 de Enero

3 Seguidores

-..d la información. Esperemos a ver q no ocurra lo mismo q con Claudia papel...+ ver más

-..d la información. Esperemos a ver q no ocurra lo mismo q con Claudia papeleta.

2-Pendiente q un periodista atrevido pregunte el xq' gastar mil millones en campaña si a duras penas esa es la misma cantidad q se ganaría, legalmente claro.

3-También queda la 'inquietud' en la muy posible manipulación d la encuesta montada alrededor dl reality...

 

DIDUNDI

04 de Enero

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3-cont..reality show dl año sobre la elección dl ungido d turno.
...+ ver más

3-cont..reality show dl año sobre la elección dl ungido d turno.

4-Someter-convencer a la auli-audiencia a q esto fue puritica democracia no ha sido difícil; @demás d poco exigentes son muy 'democráticos' y con la ayuda y la 'seriedad' d algunos medios y periodistas, para q' +?.

Conti.. d vacationes

David Augusto Marin Loza

05 de Enero

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FLOJO! No hablan de la ausencia de decantación de demografía por edad o...+ ver más

FLOJO! No hablan de la ausencia de decantación de demografía por edad o estrato, principal problema de las encuestas. Por ejemplo, la gente de estrato alto vota más (per cápita) o la gente de mayor edad, a pesar de que ambos grupos son minoría. Preguntar: “Votará en las próximas elecciones?” no es suficiente ya que nadie dirá jamás “no”, y muchos mienten al decir “si”.

Julie

25 de Marzo

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En un país en el que la manipulación de votos se hace descaradamente, cómo ...+ ver más

En un país en el que la manipulación de votos se hace descaradamente, cómo será con el manejo de los resultados de las encuestas. En el actual momento electoral, las encuestas sólo han servido para que el mismo escenario de polarización y miedo de los últimos años se repita. Lastimosamente en Colombia la gente sigue decidiendo su voto en torno a las encuestas y no a las propuestas.

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